EL JUEZ BONADIO SOBRESEYÓ A FERNANDO DE LA RUA POR LA REPRESIÓN DEL 20 DE
DICIEMBRE
Fallo a la medida de sus deseos

La Justicia consideró que no está probado que el ex presidente haya dado la
orden para desalojar la Plaza de Mayo, que derivó en cinco homicidios. Los
familiares de las víctimas apelarán la sentencia, a la que calificaron como “una
vergüenza”.
Por Adriana Meyer
Fernando de la Rúa no deberá dar explicaciones en el banquillo de los acusados
por cinco de las seis muertes que produjo la represión que acompañó el
precipitado final de su gestión, en 2001. El ex presidente fue sobreseído por el
juez federal Claudio Bonadío, que consideró que no está probado que el acusado
haya dado la orden de desalojar la Plaza de Mayo el 19 y 20 de diciembre de
aquel año. “Es una vergüenza, y encima se burla de nosotros al decir que este
sobreseimiento llega tarde”, dijo a Página/12 María Arena, viuda del motoquero
Gastón Riva, al referirse a las declaraciones de De la Rúa sobre la “tardía”
decisión judicial que lo beneficia, y que sólo puede ser revertida con las
apelaciones que presentarán los querellantes familiares de las víctimas. Pero no
fue la única alegría que tuvo ayer: también fue sobreseído en la famosa causa
del jardinero que trabajaba en su quinta y era “ñoqui” del Concejo Deliberante.
El mismo juez que ayer lo sobreseyó lo había procesado por el homicidio de cinco
manifestantes (Riva, Diego Lamagna, Alberto Márquez, Gustavo Benedetto y Carlos
Almirón) y las lesiones de ciento diecisiete. Bonadío no había avalado la teoría
del complot en su contra, que ayer volvió a esgrimir remozada, y en aquel
momento consideró que De la Rúa tuvo una conducta “imprudente y negligente” para
evitar los crímenes y luego pretendió evadir su culpa con una “pretendida
ignorancia o desinformación”. El magistrado encontró imposible que nada haya
motivado al ex presidente a “encender un televisor o una radio o más no sea
asomarse a alguna ventana y ver en panorama qué acontecía en el ‘jardín de su
propia casa’”. Por ello concluyó que no puso límite al “desborde represivo”.
Ayer falló en sentido opuesto.
La Cámara Federal revocó aquel procesamiento pero dejó establecido que cualquier
jefe de Estado es responsable por lo que hace la policía en la calle en tanto se
pueda acreditar que dio la orden de reprimir. “En el CELS (Centro de Estudios
Legales y Sociales) consideramos que es un standard que sirve para adjudicarle
responsabilidad respecto del control de cómo se ejecuta esa orden. Pero no
coincidimos en que sea necesario probar esa orden para responsabilizarlo, porque
aun cuando pueda pensarse que no dio la orden como presidente tiene el deber y
la facultad de asumir el control operativo, aunque no haya ordenado la
represión, que se desmadró. Estaba pasando en la puerta de Casa de Gobierno y se
transmitía por televisión, no puede plantear que no sabía y menos que no tenía
competencia para frenar lo que pasó”, explicó Rodrigo Borda, abogado que
representa a Arena. Aunque aclaró que no recibieron aún la notificación, el
letrado anticipó que “es probable” que apelen el sobreseimiento ante la Cámara
Federal porteña.
Justicia que no llega
María Arena se enteró de la noticia mientras desempeñaba su trabajo como
productora de radio. “Bonadío no puede decir que no fue responsable porque no
dio la orden, que no está probado que De la Rúa formó parte de la cadena de
mando. Aunque haya sido un inepto para mantener la cadena de mandos, era el
responsable principal, el responsable por omisión, por no dar las órdenes y no
cumplir con su cargo. No puede decir que no está probado cuando hay muertos, no
puedo aceptarlo”, dijo la compañera de Riva, el motoquero que circulaba por
Avenida de Mayo cuando un disparo policial lo alcanzó y quedó tendido sobre el
asfalto.
Arena se indignó cuando escuchó al ex presidente, que se permitió opinar que “a
la Justicia le faltó investigar a quienes ese día trajeron grupos de choque para
desatar la violencia y el fin del Gobierno”, siendo que el jefe de Policía de su
gestión y media docena de sus subordinados tienen procesamientos confirmados por
la masacre. “Este sobreseimiento confirma la ausencia total de responsabilidad
penal del presidente, quien vuelve a lamentar la violencia de esos días, y el
dolor de las víctimas, y reafirma que nunca hubo decisión del Gobierno de
reprimir”, dijo De la Rúa hablando de sí mismo en tercera persona.
Quien también apelará la resolución de Bonadío es la abogada María del Carmen
Verdú (Correpi), que representa a la familia de Carlos “Petete” Almirón, otro de
los muertos de la represiva despedida del gobierno delarruista. “Decirle a la
Policía Federal, a través del ministro del Interior, que sacara a la gente de la
Plaza implicaba, aunque no se hubiese pronunciado sobre los métodos, lo mismo
que hizo Yrigoyen cuando le dijo al coronel Varela ‘vaya y haga lo que tenga que
hacer’. Así como nadie discutiría que Yrigoyen fue responsable por los
fusilamientos de la Patagonia, De la Rúa no puede salir a decir que en la Plaza
no murió nadie, como dijo, cuando hubo muertos a pocas cuadras”, dijo Verdú.
El juez Bonadío también sobreseyó a cinco policías federales, los ex comisarios
y oficiales Alfredo Salomone, Próspero Trezeguet, Daniel Manzini, René Derecho y
Osvaldo Cannizzaro.
“Vemos cada vez más lejos la posibilidad de que un día se haga justicia, y con
esta actitud del juez más aún, cada decisión es un indicio más de que nunca
llegará”, dijo resignada la viuda de Riva.
Fuente: Página 12
Escribinos (mencionando a qué nota se refiere tu comentario)