EL EX SECRETARIO GENERAL DEL EJERCITO EDUARDO ALFONSO QUEDO DETENIDO POR DELITOS
DE LESA HUMANIDAD
Un represor condenado por su legajo
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El ex secretario general del Ejército
Eduardo Alfonso, ayer, en los tribunales federales de San Martín. |
Fue arrestado como partícipe de un asesinato y el secuestro de una mujer
embarazada durante la última dictadura. No había datos suyos en la Conadep, pero
las pruebas figuran en su legajo personal. Fue la mano derecha de Brinzoni.
Por Victoria Ginzberg
El inusual operativo policial en la puerta de los tribunales federales de San
Martín daba la pauta de que se esperaba una visita particular. El convocado, de
camisa azul y saco negro, entró a las diez de la mañana e intento pasar
desapercibido. Estuvo más de tres horas en el despacho del juez federal Alberto
Suares Araujo y salió preso. El ex secretario general del Ejército Eduardo
Alfonso había conseguido mantener oculta su conducta durante la última
dictadura. Pero ayer, el pasado empezó a ajustar cuentas. Quedó detenido por
haber participado de un operativo del terrorismo de Estado que culminó con un
asesinato y el secuestro de una mujer embarazada, cuyo hijo fue luego apropiado.
“Ha llegado el momento en que cada uno tiene que pagar por los delitos que
cometió: los que dieron las órdenes, los que las cumplieron, los que robaron,
los que asesinaron. Ha llegado ese momento”, señaló a Página/12 Rosa Roisinblit,
vicepresidenta de Abuelas de Plaza de Mayo.
Página/12 informó el 30 de noviembre pasado que el legajo de Alfonso, que había
logrado sortear dos revisiones de ascensos del Senado, estaba manchado. En ese
documento figura, el 12 de enero de 1977, un parte de enfermo con el diagnóstico
de “herida de bala con perforación intestinal”.
Además, en el Boletín Público del Ejército Argentino número 4148 del 6 de julio
de 1977 figura la condecoración que le dieron por haber recibido ese disparo.
“Con motivo de las operaciones realizadas en la localidad de Villa Adelina,
provincia de Buenos Aires, el 12 de enero de 1977. Medalla ‘Herido en Combate’ a
Teniente primero C.D. Eduardo Alfonso y Teniente primero D. Raúl Fernando
Delaico”.
Ayer, al declarar en el juzgado de Suares Araujo, admitió haber recibido el
tiro, pero aseguró que fue “en otro contexto” y no en el operativo de Villa
Adelina, aunque en el breve texto con el que se fundamenta el otorgamiento de su
medalla el “contexto” quedaba claro.
El 12 de enero de 1977, efectivos del Ejército vestidos de civil irrumpieron en
la casa en la que vivían Antonio Domingo García y Beatriz Recchia, en Villa
Adelina. Los vecinos relataron que participaron del operativo unos treinta
militares y que se produjo un tiroteo en el lugar. Domingo García fue asesinado.
Beatriz Recchia, que estaba embarazada de cinco meses, fue secuestrada y llevada
al Campito, el centro clandestino que funcionó en Campo de Mayo. Sobrevivientes
de ese sitio la identificaron como “La Tina”, “de pelo lacio, de ojos claros,
que estaba con un embarazo muy avanzado, a punto de tener familia”. No hubo más
noticias de la mujer y del niño o niña que parió en cautiverio. En la vivienda
de Villa Adelina también estaba Juliana Inés, de tres años, la hija mayor del
matrimonio, que fue entregada a su abuela materna ese mismo día.
La información que surge del legajo personal de Alfonso y del Boletín del
Ejército 4148 fue aportada a la causa por la Secretaría de Derechos Humanos de
la Nación y Abuelas de Plaza de Mayo. Con estos datos, Alan Iud, abogado de
Abuelas, reclamó la citación de Alfonso. El ex secretario general del Ejército
en tiempos de Ricardo Brinzoni faltó a la primera cita en la Justicia. Ayer
concurrió acompañado por su abogado y algunos familiares entre los que intentó
esconderse para no ser reconocido.
Por este mismo caso ya fueron indagados el coronel Luis Sadi Pepa –quien ordenó
que se liberara la zona– y Santiago Omar Riveros y Reynaldo Benito Bignone,
autoridades jerárquicas de la zona 4 del Ejército.
Alfonso fue la mano derecha del ex jefe del Ejército Ricardo Brinzoni y su
principal espada en el ataque a los Juicios por la Verdad o a todo intento de
avanzar en el camino de la justicia para los crímenes de lesa humanidad. El fue
quien en 2001 recorrió las guarniciones de Campo de Mayo, Córdoba y Bahía Blanca
exigiendo que todos los oficiales firmaran un recurso de hábeas data que se
presentó ante el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), la Asamblea
Permanente por los Derechos del Hombre (APDH) y la Conadep para que esos
organismos informaran qué datos tenían sobre 663 oficiales. El abogado que
encabezaba el escrito como representante del Ejército era Juan Torres Bande,
quien era apoderado y dirigente de la organización neonazi de Alejandro Biondini,
Nuevo Triunfo.
Fuente: Página 12