El organismo se refirió los episodios registrados desde el golpe de Estado y
advirtió que la situación en el país es "alarmante".
"Exhortamos a la comunidad internacional a encontrar rápidamente una
solución, antes de que el país caiga en una crisis humanitaria aún más
profunda", dijo la directora del grupo humanitario, Susan Lee.
La organización realizó la denuncia en un comunicado y publicó en su sitio
de Internet fotos de manifestantes con heridas, informa la agencia Ansa.
"Al menos 15 policías dispararon gases lacrimógenos contra la sede de una
importante organización humanitaria, el Comité de los Familiares de los
Desaparecidos en Honduras, y cerca de 100 personas, entre ellas mujeres y
niños, estaban en el edificio", sostuvo Amnistía.
"La situación en Honduras sólo puede ser calificada de alarmante -declaró
Susan Lee, directora del programa de América de Amnistía Internacional-. Los
ataques contra defensores y defensoras de derechos humanos, la suspensión de
medios de comunicación, las palizas a manifestantes por la policía y los
informes cada vez más numerosos de detenciones masivas indican que los
derechos humanos y el Estado de derecho en Honduras corren grave peligro."
"Exhortamos a la comunidad internacional a encontrar rápidamente una
solución, antes de que Honduras caiga en una crisis humanitaria aún más
profunda", dijo la directora del grupo humanitario, Susan Lee.
El organismo denuncia que el martes pasado, “después de que la policía
disolviera una multitudinaria manifestación frente a la embajada de Brasil,
numerosos manifestantes fueron golpeados por los agentes, que practicaron
varios centenares de detenciones en toda la ciudad”.
“La información recibida por Amnistía Internacional señala que decenas de
manifestantes fueron trasladados esa noche a centros de detención no
autorizados de la capital. Aunque la mayoría de los detenidos están ya en
libertad, las detenciones arbitrarias masivas podrían hacer que los
detenidos fueran vulnerables a abusos contra los derechos humanos como malos
tratos, tortura o desaparición forzada”, afirma.
Además, AI afirma tener documentada “los límites impuestos a la libertad de
expresión” en el país desde el golpe de Estado, con prácticas como “el
cierre de medios de comunicación, la confiscación de material y malos tratos
a periodistas y operadores de cámara que informaban de los sucesos”.
“Radio Globo y el Canal 36 de la televisión sufrieron cortes de luz o
interrupciones constantes de sus transmisiones que les impidieron emitir”,
afirma el comunicado.
Fuente: Télam