Fuerte apoyo de la Iglesia correntina a la búsqueda de Justicia y Verdad por los crímenes de lesa humanidad

 

En un acto de intensa emotividad, la Subsecretaria de Derechos Humanos con la municipalidad de Perugorría, y la Comisión de Familiares y Amigos de Desaparecidos de Perugorría, rindieron homenaje a las desaparecidos vecinos del lugar, por la Dictadura Militar entre los años de plomo.
El acto se llevó a cabo este viernes 23 en la Plaza 25 de Mayo, el mismo día en que se homenajeó a Nidia Esther Galarza de Artieda en la capital correntina. Se inauguró en esta ocasión un monumento alegórico que recuerda los nombres de esas personas. Las placas que se descubrieron son la memoria de Perugorría, en ellas están escritos los nombres de los vecinos desaparecidos; a un costado se puede leer "Homenaje del Pueblo de Perugorría a sus hijos desaparecidos durante la Dictadura Militar 1976-1983. 23 de noviembre de 2007 (ver Descubren Monumento).

Estuvieron presentes además, al igual que en el homenaje a Esther, Lidia "Tati" Almeida, presidente de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Alba Lanzilloto, secretaria de Abuelas de Plaza de Mayo, Angela Boitano, de Familiares de Detenidos y Desaparecidos Políticos de la República Argentina" y Adela Antokoletz, de Hermanos de Desaparecidos.

La nota distintiva la dio la fuerte presencia de hombres y mujeres de la iglesia influenciados acaso por la impronta de Monseñor Devoto. Es así que participaron el padre Julián Zini, la hermana Marta Pelloni, el padre Niella, el padre Coqui Arroyo, la hermana Ivonne Pierrot y el Obispo de Goya Ricardo Faifer, quien pidió disculpas en nombre de la Iglesia por su actuación durante la dictadura militar en una conmovedora actitud de humildad.

En el marco de una serie de homenajes a víctimas de la dictadura y a semanas del inicio del juicio por los crímenes cometidos por los genocidas en Corrientes, esta presencia significativa de numerosos representantes de la Iglesia implican un claro respaldo a la búsqueda de Justicia y Verdad, que no fue ignorado por los familiares allí presentes quienes agradecieron este acompañamiento.