Apremios ilegales: en un
mes se radicaron 13 denuncias

Los casos que involucran a efectivos de diferentes
comisarías y agentes penitenciarios fueron denunciados en las fiscalías de
Instrucción Nº 3 y Nº 5 que estuvieron de turno. Hilda Presman, representante de
la Red Provincial de Derechos Humanos, manifestó que la mayoría de las causas no
pasan de sumarios administrativos y traslados a otras dependencias.
La mayoría de los delitos involucran a policías de
la Provincia. De acuerdo a las denuncias radicadas en las diferentes fiscalías,
las agresiones se cometen en los operativos de identificación de personas que se
realizan en la vía pública y en las diferentes comisarías.
Pese a que no existe una estadística oficial acerca de denuncias por delitos de
violencia en los que se ven involucrados policías y agentes penitenciarios, se
pudo saber que en el último mes denunciaron 13 casos en dos fiscalías de
Instrucción de la capital correntina, de los cuales uno solo fue archivado por
no contar con el sustento legal.
Según informaron a El Litoral en la Fiscalía de Instrucción Nº 3 a cargo del
doctor Diego Nuñez Huel, se radicaron siete denuncias contra funcionarios
policiales y penitenciarios. Las acusaciones por violencia involucran a
efectivos de las comisarías Segunda, Quinta, Décimo Primera, Décimo Cuarta,
Décimo Octava, y guardiacárceles de las unidades penales Nº 1 y Nº 6 de la
localidad de San Cayetano.
Por su parte, en la Fiscalía de Instrucción a cargo de la doctora Graciela
Fernández Contarde, se denunciaron otros seis casos de apremios ilegales, pero
no trascendió en qué dependencias se produjeron, sin embargo se informó que la
mitad de los hechos involucran a agentes penitenciarios de las cárceles
capitalinas.
Los fiscales se mostraron preocupados por la situación pero también coincidieron
en que se le perdió el respeto a la Policía. “Varios son los ataques que
sufrieron efectivos cuando pretendieron realizar algún operativo, sobre todo en
algunos barrios donde en reiteradas oportunidades fueron apedreados”, manifestó
Nuñez Huel.
“Todas las causas se encuentran en investigación. La mayoría de las víctimas
evidencian golpes y marcas como ser hematomas en diferentes partes del cuerpo.
Es algo que genera preocupación”, precisó la doctora Fernández Contarde.
Hilda Presman, representante de la Red Provincial de Derechos Humanos que
asesora y acompaña en los reclamos de justicia a las víctimas por apremios
ilegales, informó que por cada denuncia de violencia policial otros cinco casos
no son denunciados, “eso es lo preocupante, el tema de la violencia es una
constante. Lo que se destaca es que ahora se animan a denunciar, antes esto no
sucedía por miedo a represalias y que la causa judicial no llegue a buen
puerto”.
“Existe en la comunidad una sensación de impunidad porque lo único que se logra
al denunciar un caso de abuso de poder por parte de la autoridad policial es el
traslado del policía involucrado a otra dependencia o un sumario administrativo.
No hay efectivos exonerados”, enfatizó Presman.
La víctima es Javier Blanco, de 38 años, que permanece internado en el hospital
Escuela. Lo demoraron por averiguación de antecedentes y sin motivos le dieron
una salvaje paliza al ser alojado en una dependencia. El caso fue denunciado en
la Fiscalía de Instrucción Nº 4.
El último caso que tomó trascendencia en la opinión pública fue la golpiza que
sufrió Javier Blanco, de 38 años, que fue demorado por averiguación de
antecedentes y en el traslado a la Comisaría Segunda recibió una brutal paliza.
El hecho ocurrió en la madrugada del 29 de junio pasado en la intersección de
las calles Necochea y Mendoza. Cuando fue liberado debió ser trasladado por los
familiares al hospital Escuela. Los golpes le produjeron una hemorragia en los
pulmones, por lo que los médicos le aplicaron un drenaje. La causa está en plena
investigación.
En la capital correntina se produjeron otros dos hechos que tuvieron una gran
repercusión, como ser el caso Ramón Arapí, el joven que murió el 20 de diciembre
de 2001 en un operativo policial realizado en el barrio Nuevo por cinco
policías, que esperan, en libertad, ser juzgados; y el crimen de Ramón “Moncho”
Arce, ocurrido en la madrugada del 25 de diciembre de 2004.
Fue detenido en un procedimiento policial que se realizó en la zona de los
barrios Quinta Ferré y Pujol. Lo alojaron en la Comisaría Décimo Segunda, donde
sufrió una descompensación y debieron trasladarlo al hospital Llano, donde
minutos después de ingresar falleció.
Fuente: TN Corrientes
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