Mas de medio juicio de "Causa RI9" y mucha tela para cortar
La causa “Nicolaides Cristino, De Marchi Juan Carlos, Barreiro Rafael Julio
Manuel, Losito Horacio, Píriz Roberto, Reynoso Raúl Alfredo p/sup. Asociación
ilícita agravada en concurso real con los delitos de privación ilegal de la
libertad agravada, abuso funcional, aplicación de severidades, vejaciones,
apremios ilegales y aplicación de tormentos”, conocida popularmente como
"Causa RI9" es la más importante del interior del país por varias razones: por
ser la primera en ser elevada a juicio oral con militares de alto rango
implicados, por tratarse de el juzgamiento de todo un centro clandestino de
detención y por tratarse además de una provincia donde los actores que
participaron de la dictadura siguieron siendo actores políticos en democracia
muchos años.
Ya se encuentra probado que existió un centro de detención, la defensa de los
imputados no lo niega pero refiere que no era clandestino y lo llama "lugar de
reunión de detenidos" pero no ha podido presentar una sola acta o libro de
ingreso de los presos, ni nada que le dé viso de legalidad, incluso los testigos
de la propia defensa describen a ese lugar como "siempre cerrado, totalmente
restringido y que nunca ingresaron a Mesa de Entradas, fichas, objetos o
documento alguno de los detenidos en ese lugar.
Están todos los imputados señalados por testimonios que hablan de su
responsabilidad en torturas, algunas con secuelas permanentes, violaciones
sexuales aberrantes, la "parrilla", la picana, golpes con objetos contundentes,
etc.
La defensa trata de desvincular al principal acusado, el ex-Capitán De Marchi
debido a su supuesto retiro en agosto de 1976, cuando (según refieren) empezó a
dedicarse a la actividad agropecuaria inmediatamente después, incluso en el
mismo mes de agosto (apurado el hombre) cuando plantó sorgo en la estancia
"Santa Rosalía" de propiedad de la familia de su esposa, de apellido Millán. Sin
embargo, el Ingeniero Agrónomo Víctor Rodríguez, narra que él mismo preparó el
campo de la familia Millán, de tierra muy ácida e incompatible con el cultivo
del sorgo, lo que lo llevó a realizar un largo tratamiento con cal para cambiar
el Ph del terreno, consiguiendo su cometido recién en el año 1977. Considerando
que el sorgo se planta en agosto o septiembre, éste no pudo plantarse antes de
esos meses del año 1977. Rodríguez es testigo propuesto por la defensa, hay que
aclararlo.
Otro testigo de la defensa señala que el ex-Capitán, apodado "el electricista"
por su destreza con la picana, fue convocado al servicio activo en el año 1978
ante el conflicto con Chile por el espacio de varios meses y eso no le impidió
atender (según su propio cuñado Augusto Millán) las tareas productivas de su
estancia "Santa Rosalía". Es fácil inferir que tampoco le habría impedido ser el
jefe del Grupo de Tareas del RI9 que le demandaba mucho menos tiempo, debido a
que las sesiones de torturas y operativos eran nocturnos y espaciados en el
tiempo, ya que en Corrientes no existieron miles de detenidos como en las
ciudades grandes sino unas pocas decenas.
Muchos testigos además refieren haber visto en el ex Regimiento 9, a De Marchi,
Barreiro y Losito en el tiempo en el que el primero "se retiró", el segundo
estaba en un "Curso de Comandos" y el tercero "había sido trasladado". Algunos
incluso afirman que están seguros y son muy categóricos al respecto. Hay que
aclarar nuevamente que insólitamente dichos testigos (suboficiales y
ex-colimbas) fueron propuestos por la defensa también.
Respecto del Gendarme Reynoso, fue visto dentro del CCD (Centro Clandestino de
Detención) y además aparece imputado como quien generara lesiones permanentes al
padre de uno de los testigos, Miguel Ángel Miño. Sin embargo el testimonio que
más sorprendió fue el de Eduardo Bestar. Colimba en el "76 reconoce que
hubo un lugar de detención custodiado por soldados santiagueños, y no solo eso,
cuenta que los sobornaba para que le acerquen a un primo que estaba detenido en
el Centro Clandestino de Detención (CCD) lo que éste le pedía, tras enterarse
que tenía afuera de la cuadra un benefactor: espirales para los mosquitos y
cuestiones nimias pero importantes en ese contexto deshumanizado, como
maquinitas de afeitar. También veía a Barreiro en la diana en todo momento pese
a que éste decía haber ido a un curso de Comandos.
"No querían que nos acerquemos al CCD porque los detenidos eran correntinos y
podíamos reconocerlos" dijo.
Ante la pregunta concreta de porqué no debían acercarse a los detenidos
respondió "porque eran enemigos nuestros, así nos decían los oficiales" señaló.
Sorprendida ante tantas revelaciones que complicaban a los imputados la Dra.
Badaró, integrante del tribunal le preguntó lo que muchos en la sala querían
saber ¿quien lo trajo como testigo? No sé, a mi me entregó una citación la
policía dijo, yo a todos les dije que iba a declarar y a decir la verdad, tanto
a la gente de DDHH como a un Comisario que vino a hablarme, "espero haber
cumplido con todos" dijo el testigo de "la defensa".
Complicados por sus víctimas, pero mucho más por sus propios testigos, los
cuatro militares y el Gendarme que se animó a incursionar en la política como
Concejal y candidato a Intendente de Orán, Salta, cambian de estrategia y tratan
de presentar batalla mediática, poniendo la pelota en terreno más propicio,
sobre todo teniendo en cuenta que algunos empresarios de prensa son sus amigos,
cómplices o acólitos. Es que adentro, donde se juega el verdadero partido...están
perdiendo por goleada.