| Bolivia - Comunicado de la APG IG pidiendo el reemplazo del Fiscal General, así como comunicados de las organizaciones que han sufrido ataques racistas en Santa Cruz de la Sierra. |
| i)
La APG IG hace público un comunicado ante la masacre de El Porvenir, el
saqueo de la sede de organizaciones indígenas y pide que el Fiscal
General sea reemplazado.
Comunicado A la opinión pública nacional e internacional Ante los graves sucesos ocurridos en la República de Bolivia, de los cuales destacamos los siguientes:
El Comité Ejecutivo de la APG IG y los Mburuvichas Zonales y Comunales, en uso de sus atribuciones legítimas y legales: DECLARAN:
Entre Ríos, a 15 de septiembre de 2008Firman por el Directorio de la Asamblea del Pueblo Guaraní de Itika Guasu (APG IG)
Mburuvichas Zonales
ii) Asalto, saqueo y destrucción de la sede de los pueblos indígenas de Santa Cruz. Denuncia pública La directiva de la CPESC, que representa los pueblos indígenas del departamento de Santa Cruz, denuncia a la opinión pública nacional e internacional el asalto, saqueo y destrucción casi total de nuestra sede, ubicada en esta ciudad, a manos de funcionarios de la Prefectura del Departamento, miembros de la Unión Juvenil Cruceñista y vándalos contratados por el Comité Cívico Pro Santa Cruz, la Alcaldía Municipal de Santa Cruz y el Prefecto del Departamento. A las 12:30 del jueves 11 de septiembre de 2008, llegaron en varios vehículos y camionetas aproximadamente 40 jóvenes dirigidos por los señores Fernando Chiqueno, Carmelo Justiniano, Antonio Surubí, Amalio Siyé y otra mujer, en vehículos de la Prefectura del Departamento y la Alcaldía Municipal. Al grito de "autonomía departamental", derribaron el portón trasero de entrada de las oficinas de la organización y destrozaron todo lo que encontraron a su paso. Saquearon computadoras, muebles, equipos de computación, equipos de grabación y musicales, ropas y enseres. Después con los documentos y los muebles hicieron una gran fogata incendiándolo todo. Una vez dentro del edificio, la noche del viernes 12, robaron las puertas, ventanas, protectores y destruyeron por completo todos los techos de las oficinas. El asalto, saqueo y destrucción de nuestra oficina fue ejecutado por las mismas personas quienes horas antes se habían apoderado de las infraestructuras de nuestra organización nacional, CIDOB, que dista a 100 metros de la CPESC. Quienes asaltaron nuestras oficinas son mandados y pagados por los traficantes de tierras, latifundistas y esclavizadores de hermanos indígenas y por el Prefecto, alcalde y comités cívicos, quienes se oponen a nuestra histórica demanda posicionada en la Nueva Constitución Política: LAS AUTONOMÍAS TERRITORIALES INDÍGENAS -SIN SUBORDINACIÓN A NINGÚN NIVEL AUTONÓMICO- que tiene carácter irrenunciable pues es la base de nuestra liberación como pueblos. La CPESC es la organización de este departamento que de manera firme e inclaudicable ha mantenido los principios del movimiento indígena de Bolivia, cuestionando los sectores de poder y sus fuentes de explotación y acumulación desmedida de tierras en perjuicio de nuestros pueblos. Fue además quien denunció sistemáticamente las violaciones a los derechos humanos de hermanas y hermanos campesinos, indígenas y sectores sociales urbanos. Planteó y liderizó la histórica "MARCHA POR ASAMBLEA CONSTITUYENTE Y LOS RECURSOS NATURALES" en 2002, cuando caminamos 37 días desde Santa Cruz hasta La Paz. Trabajó y presentó una propuesta ley de convocatoria a la Asamblea Constituyente y elaboró una propuesta consensuada con todos los sectores sociales de texto constitucional, recogido en gran medida por la Nueva Constitución Política del Estado, aprobada por la Asamblea el 9 de diciembre de 2007 en Oruro. La sede de la CPESC, que tiene más de 20 años, fue construida con el esfuerzo de nuestros hermanos, la ayuda de la Cooperación Internacional y la donación de instituciones amigas, quienes siempre nos apoyaron y se había constituido un símbolo puesto que desde allí partieron varias marchas históricas de los pueblos indígenas de las tierras bajas de Bolivia. Frente a todos estos hechos vandálicos y violatorios de los derechos humanos de los pobladores del Oriente, particularmente indígenas, campesinos y urbanos que están sucediendo en toda nuestra región: Denunciamos:
Declaramos
Resolvemos 1. Intimar a los usurpadores y destructores de nuestras oficinas la devolución inmediata de las mismas a la brevedad, para evitar cualquier afectación a las personas que se encuentren en él. 2. El estado de movilización general de todas nuestras comunidades para defender el Estado de Derecho en el Departamento y continuar la lucha por nuestras demandas históricas contenidas en la NUEVA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL ESTADO, aprobada en Oruro el 9 de diciembre de 2007, para lo cual se debe convocar el REFERÉNDUM DIRIMIDOR SOBRE LA TIERRA Y EL APROBATORIO FINAL DEL TEXTO CONSTITUCIONAL. Santa Cruz de la Sierra, 14 de septiembre de 2008
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iii) Asaltan y saquean la sede de la CIDOB.
Al Pueblo Boliviano, al Pueblo Cruceño, a la Comunidad Internacional
Los dirigentes indígenas de la CIDOB legítimamente elegida por las 11 organizaciones regionales en la Gran Asamblea de los Pueblos Indígenas, que representamos a los 34 pueblos que vivimos en el Oriente, Chaco y Amazonia Boliviana en 7 departamentos de Bolivia denunciamos:
Reiteramos nuestra vocación de vivir con paz y dignidad.
Responsabilizamos por estos actos al Prefecto de Santa Cruz y de la dirigencia Cívica, tanto del asalto de nuestras instituciones y de las amenazas a nuestros dirigentes.
Santa Cruz de la Sierra, 14 de septiembre de 2008
Confederación de los Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB)
Manifiesto del gran pueblo chiquitano
Los últimos acontecimientos violentos en contra de las Oficinas de la Coordinadora de los Pueblos Étnicos de Santa Cruz (CPESC) y la Confederación de los Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB), y el avasallamiento delincuencial de los esbirros del Comité Cívico de Santa Cruz y la Prefectura del Departamento encabezados por los extranjeros separatistas Rubén Costas y Branko Marincovick, han llegado a su límite de la tolerancia y hacen que el sentido de sobrevivencia y furia del Pueblo Chiquitano renazca para combatir a brazo partido por su Territorio, dignidad y Autonomía Indígena, ante la pretensión de los terratenientes de Santa Cruz, que en su frustración y desesperación de perder privilegios y grandes extensiones de tierras, buscan con ayuda de algunos medios de comunicación convulsionar el País, comprando la conciencia de algunos de nuestros hermanos con el afán de dividir nuestras organizaciones; utilizando a personas discapacitadas para enfrentarnos entre bolivianos y con ello atentar contra nuestros derechos plasmados en la Nueva Constitución Política del Estado.
Producto de estos vandálicos hechos producidos en contra de las Instalaciones del CIDOB y CPESC en la ciudad de Santa Cruz, la OICH (Organización Indigena Chiquitana), máxima organización matriz del Gran Pueblo Indígena Chiquitano, ha resuelto de manera decidida y militante los siguientes puntos:
v) Asalto y saqueo del CEJIS de Santa Cruz.
La tarde de ayer, martes 9 de septiembre, un grupo de aproximadamente 50 vándalos ingresó por la fuerza, saqueó completamente e incendió las oficinas del Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social (CEJIS) en Santa Cruz de la Sierra, Oriente de Bolivia.
A las 18 horas llegaron a las puertas de la institución tres vehículos 4x4 más otros motorizados, de donde descendieron jóvenes armados de palos, cuchillos, petardos y piedras. Utilizaron uno de los vehículos para echar abajo el portón de entrada. Los cuatro policías que resguardaban el edificio huyeron por temor a represalias. Una vez adentro, los atacantes robaron y destruyeron lo que había en su interior. Rompieron vitrinas, ventanas, puertas, muebles, enseres, equipos de computación, archivos, documentación. Realizaron una gran pira en la calle, ante las puertas violentadas de la institución y la hicieron arder, igual que otras fogatas iniciadas dentro de las oficinas del CEJIS. Se ha perdido importantísima documentación de seguimiento de los procesos de titulación de tierras de los pueblos indígenas, investigaciones. También fue destruida y quemada en la calle, por lo menos un tercio de la biblioteca, reconocida a nivel nacional por su importante especialización en la temática indígena y agraria. No hubo daños a las personas debido a que el personal fue evacuado poco antes del ataque. Están bajo amenaza las oficinas del CEJIS de Trinidad y Riberalta, ambas del departamento de Beni, donde se están llevando adelante también acciones de violencia similares.
Las oficinas del CEJIS, así como su personal, fueron atacadas más de 15 veces en los últimos cinco años. En los últimos meses la institución sufrió dos ataques con bombas molotov (en noviembre 2007 y en agosto pasado). En sus 30 años de trabajo, el CEJIS ha acompañado jurídicamente a las organizaciones indígenas, campesinas y sin tierra en los procesos de titulación de sus tierras y territorios. Ha sido un aliado permanente de los movimientos sociales en la consecución jurídica de sus derechos en la legislación nacional, asesorado y acompañando el seguimiento de las organizaciones sociales a la Asamblea Constituyente. Esta labor ha implicado permanente riesgo en las personas y en las oficinas del CEJIS, amenazadas por los sectores de poder que históricamente controlaron la región del Oriente boliviano, quienes se sienten ahora amenazados por el avance en los derechos de los sectores más desfavorecidos de la sociedad.
Ayer fueron también asaltados y saqueados en la ciudad de Santa Cruz, además del CEJIS, las oficinas regionales de Impuestos Nacionales, Grandes Contribuyentes (GRACO), Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel), el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA), Migraciones, el Canal 7 del Estado, la radio de la Red Patria Nueva, y otras oficinas en todo el Oriente boliviano. Esta cadena de agresiones forma parte de un plan que está en acción y sigue adelante hoy con el ataque a las organizaciones indígenas nacional y regional de Santa Cruz y campesinas con sede en esta ciudad, las radios populares -como Radio Alternativa, que funciona en la Casa de la Mujer- y otras organizaciones de Derechos Humanos, por cuenta de los mismos grupos que arremetieron contra el CEJIS.
El recrudecimiento de la violencia en todo el Oriente de Bolivia, que comenzó bajo la consigna de "una mejor redistribución de la renta petrolera para las regiones", ha cambiado por una toma de hecho de los departamentos de esta parte del país y una ola de persecución intolerante y racista a todos quienes ellos consideren sus "enemigos", ahora con la exigencia al Gobierno de Evo Morales de que reconozca una autonomía regional de ribetes separatistas, inaceptable para el grueso de la población.
Por todo lo expuesto:
1. Denunciamos el asalto y saqueo de nuestras oficinas en la ciudad de Santa Cruz, de parte de una turba organizada por las personas que están asolando esta ciudad.
2. Denunciamos que la vida y la seguridad de nuestro personal está en riesgo, ante el retiro del resguardo policial de la oficina y la falta total de seguridad en la ciudad para ciertos funcionarios, puesto que la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas no están actuando.
3. Denunciamos ante el cierre de los principales medios alternativos de comunicación y el deterioro de las líneas de telefonía de la empresa Entel, que las libertades de expresión y opinión en el departamento están restringidas y las oficinas del CEJIS están temporalmente cerradas.
4. Exigimos a la Fiscalía del Distrito de Santa Cruz y la Policía Nacional, realice una pormenorizada investigación y sancione a los responsables, materiales e intelectuales de estos deplorables hechos, quienes están plenamente identificados por los medios de comunicación.
5. Exigimos al Estado boliviano otorgue las garantías para la vida e integridad personal de los funcionarios del CEJIS en Santa Cruz, Trinidad y Riberalta, y se ajuste a los convenios internacionales de Derechos Humanos a los que está suscrito.
Pedimos a todas las organizaciones de Derechos Humanos y de la sociedad civil solidarizarse por la situación que está viviendo Bolivia.
Centro de Estudios Jurídicos e Investigación Social (CEJIS)
La Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (APDHB) exigió este domingo la libertad inmediata de los campesinos, que luego de ser torturados por los paramilitares de la Prefectura de Pando, fueron encarcelados acusados de ser presuntos autores de los hechos de violencia en la localidad de Porvenir, ubicado a 30 kilómetros de Cobija.
El presidente de la APDHB, Rolando Villena, señaló que es injusto cómo actúa la justicia y la Policía, "acusa a las víctimas y protege a los masacradores".
Dijo que en el marco de la defensa, vigencia y promoción de derechos humanos, 22 instituciones expresaron su indignación ante la muerte de bolivianos y bolivianas, y el atropello a la dignidad de las personas.
Llamó al país a estrechar lazos para que estos hechos no se repitan, busque la tregua social y exigir a las autoridades del Estado, el Gobierno y prefecturas encontrar soluciones a través de la vía del diálogo y la concertación que ya se propuso con anterioridad.
El diálogo y la concertación eran los caminos para resolver las diferencias de intereses. Se preguntó ¿por qué razón, entonces, se ha provocado semejante destrozo y laceración a la Patria?, dijo Villena.
Después de la muerte de más de una decena de compatriotas pandinos, destrozos provocados en varios puntos del país, y la pérdida irreparable de la memoria documental de muchas instituciones, se impone el diálogo y los acuerdos pensando en el interés de la Nación antes que de particulares.
Para no dar el espalda a lo ocurrido y hacer viable el diálogo y la concertación, la APDHB exige: "Frenar el cese del acoso a los campesinos de Pando, que siguen siendo perseguidos por victimadores".
Además la libertad para los campesinos e indígenas detenidos en Cobija. Desmovilización de los grupos de choque que están generaron un clima de amedrentamiento generalizado.
Juicio a los responsables materiales e intelectuales de la emboscada a los campesinos de Pando. Juicio a responsables materiales e intelectuales de la destrucción de la propiedad estatal y privada.
Cese de las acciones de amedrentamiento contra las y los trabajadores de la información. Respeto a la labor de los organismos de ayuda humanitaria en los lugares de conflicto.
El presidente de la APDHB, Rolando Villena, insistió que no es posible que las víctimas que fueron llevados por quienes han participado en la masacre, sean acusados y llevados a la cárcel y no reciban asistencia médica a la múltiples heridas que tiene.
ALGUNOS DE LOS DETENIDOS
Fuente: Equipo Nizkor