La secuencia aún estremece. El camárografo
sueco-argentino Leonardo Henrichsen filmó su propia muerte, ocurrida en
Santiago de Chile mientras cubría un alzamiento contra el presidente
Salvador Allende, en junio de 1973. El crimen permanece impune. Y hoy se
conoció que el soldado acusado por el hecho falleció el 18 de diciembre en
un hospital militar.
La revelación sobre su muerte fue hecha por el periodista Ernesto Carmona,
quien hace cuatro años descubrió la identidad del militar, filmado por
Henrichsen durante una intentona golpista conocida como "Tanquetazo".
Según contó, se enteró de lo ocurrido al denunciar al ex cabo por
amenazas de muerte recibidas en agosto pasado, luego de participar de
una protesta frente al domicilio del ex militar.
Corresponsal de la TV sueca en ese momento -antes había trabajado en el
noticiero cinematográfico "Sucesos Argentinos"- Henrichsen salió en la
mañana del 29 de junio de 1973 a tomar imágenes de la intentona golpista,
luego fracasada, contra el gobierno del socialista Allende.
Pero en una esquina céntrica de Santiago, Bustamante Gómez -al mando de un
escuadrón de tiradores- intentó cumplir la orden de despejar la zona.
Filmado por Henrichsen, el militar disparó primero con un revólver y luego
ordenó a sus subordinados que tiraran con sus fusiles: una bala atravesó
el cuello del camarógrafo, que murió al llegar al hospital.
La secuencia fue captada por el propio reportero antes de morir y
causó conmoción mundial. Todo quedó grabado en una película de apenas dos
minutos que Henrichsen filmó con una cámara Eclair de 16 milímetros.
Bustamente, herido cuando la sublevación era sofocada, estuvo internado
hasta el golpe militar de setiembre -que encabezó el fallecido dictador
Augusto Pinochet-, fue absuelto tres días después y retirado de la fuerza
tras cumplir tareas en el Estadio Nacional de Santiago donde, según las
investigaciones, se dedicó a golpear a los detenidos.
Fuente:
Clarín.com