Las cartas están echadas
Concluyó
la etapa de testimonios de la "Causa RI9". Hasta acá es justo decir que más allá
de lo valorables que son los testimonios de sobrevivientes de la patota del RI9,
también han sido importantes los aportes de la defensa para esclarecer los
luctuosos hechos que provocaron los "mejores alumnos de la escuela francesa" en
nuestra región.
Desde los contradictorios ex-conscriptos y suboficiales (algunos de ellos
tiraron abajo la estrategia defensiva), hasta los gendarmes retirados como el
que vino a "ayudar" a Reynoso y terminó afirmando que era el Jefe de
Inteligencia de la Fuerza.
Queda la incorporación por lectura de las pruebas, los alegatos de las partes y
la sentencia de un juicio que ya ha cumplido holgadamente su objetivo de
reconstrucción de la memoria histórica, debido a que no solo se focalizó en
demostrar el accionar represivo sino su contexto histórico y su influencia
ideológica de doctrinas foráneas y contrarias a la soberanía nacional económica
y política.
Varios mitos se han derrumbado, el primero de ellos es el que sostenía que "en
Corrientes no pasó nada" y en este sentido ha sido fundamental el testimonio de
los sobrevivientes, que no solo han contado con valentía lo que les tocó vivir
en carne propia, con todo lo que en términos de conmoción individual y familiar
implica revivir hechos terribles que van desde golpes de puño o insultos hasta
aberrantes violaciones sexuales y las torturas más desagarradoras que el límite
de la resistencia humana puede soportar. También han aportado nombres de
víctimas que no han brindado su testimonio por distintas razones.
Otro mito es el supuesto rol menor o "cuasi-benévolo" de la Gendarmería Nacional
en la dictadura militar, sobre todo ha quedado desmitificado este hecho por la
figura de Reynoso, a quien no solo sus víctimas lo sindican como Jefe de
Inteligencia de la Fuerza sino también el testimonio de un ex-Colega de armas.
Además se lo señaló como alguien que tenía una actitud agresiva dentro del CCD
(Centro Clandestino de Detención) y que hacía inteligencia en el seno de la
familia Artieda en procura de dar con el paradero de Rómulo, quien es el primer
NN en ser identificado en territorio provincial. "Soy tu hijo que no está" decía
Reynoso a doña Esther, la madre de Rómulo, en la misma época en la que un
testimonio lo sindica como el que pateaba la silla invertida que servía como
único apoyo a quienes estaban esposados y colgados de las muñecas durante horas.
Lo primero en probarse fue el hecho de que en el Ex-Regimiento 9 funcionó un
lugar de detención, lo que alguna vez fue negado por la defensa y después, en
una actitud mas reflexiva lo aceptaron hasta sus propios testigos, solo que no
lo llamaban CCD sino LRD (Lugar de Reunión de Detenidos) eufemismo que parece
asimilarlo a un lugar donde se realizaban pijamas-party o reuniones sociales
diversas en una muestra de cinismo inaceptable.
La participación directa de todos los acusados en los hechos que se le imputan
no han dejado dudas, tampoco los grados de responsabilidad que determinan que
los que dirigían la patota eran De Marchi, Barreiro y Losito, pero que otra
gente participaba también y algunos no han sido juzgados, de la misma manera que
no han declarado todos los damnificados, lo que ameritaría un RI9 II.
La presencia en vida de Rómulo Artieda y Ramón Vargas, quienes pagaron con su
vida resistirse a tanto horror, es también un hecho incontrastable.
Restan como decíamos las jornadas de lectura de pruebas documentales, que al
igual que en la etapa de testimonios trae consigo recursos defensivos auto-incriminantes.
Como el caso del expediente que pretende demostrar la "legalidad" del accionar
represivo, y más que nada aporta a demostrar la falacia de los "Consejos de
Guerra", donde muchos defensores (además de ser militares) no eran siquiera
abogados, y además se manifestaban como enemigos de sus "defendidos" y
reconocían que su verdadera función era que "confesaran" e intentar en virtud de
tal colaboración acotar las penas. Muchos detenidos no tuvieron siquiera el
"beneficio" de estos "Consejos de Guerra".
La Justicia, tras mas de tres décadas se ha puesto en marcha para decir NUNCA
MÁS a un pasado ignominioso, las cartas están echadas y la palabra la tienen los
Jueces de la Nación. Como debe ser, como debió ocurrir siempre.
Video acerca de los "LRD"