Corrientes y el bicentenario- ENFOQUE DE UN CORRENTINO EN EL MUNDO
"Estoy libre del peso de la historia negra"

Lo dice Chengo Almirón, en su reflexión como correntino residente en el
exterior. En 1980 debió salir del país por razones políticas. Hoy quiere volver.
La conmemoración del Bicentenario de la Patria tiene poca resonancia en el
exterior. Por lo menos en Alemania, país en el que vivo con mi familia desde
1980. Las actividades organizadas para celebrar este acontecimiento no se
conocen allá.
Pero este 25 de Mayo voy a estar en Corrientes y así experimentaré la emoción
que produce ese día, y más aún teniendo en cuenta que en este caso es especial
al cumplirse los 200 años de la Revolución. Es una oportunidad para revisar la
historia. Analizar los hechos y pensar cómo lograr un futuro mejor.
Este 25 de Mayo me encuentra libre, sin el peso de la mochila de la historia
negra de nuestro país. El juicio consumado por la causa RI9 me liberó bastante.
Fui uno de los testigos principales y tenía por muchos años presa mi mente. El
año pasado también estuve acá el 25 de Mayo, pero estaba con mi mente atascada
en la falta de justicia hasta el fallo final.
Ahora, después del veredicto de la Justicia estoy más libre y voy a poder
focalizar en la conmemoración del 25 de Mayo. Lo ideal que más allá de la
celebración, es que se recuerden todos los pasajes importantes de la historia
nacional, tanto buenos como oscuros.
Me repugnan algunas partes de nuestra historia. Como la masacre llevada a cabo
por el general Julio Argentino Roca. Esto me da bronca y más teniendo en cuenta
que es homenajeado en el billete de 100 pesos.
Esta celebración también es una oportunidad para revalorizar la lucha en defensa
de los derechos humanos. Lo bueno es que con el transcurrir del tiempo la
ciudadanía está comenzando a conocer la verdad de lo que pasó y así trabajar
para que nunca más vuelva a pasar lo que vivió el país en la década del 70.
Quisiera que este proceso de justicia para con los culpables de la dictadura
militar sea más rápido. Igualmente se está dando y despacito. Se necesita la
verdad para caminar hacia el desarrollo y crecimiento de una Nación.
En estos casi 30 años que vivo en Alemania, cada 25 de Mayo era el día nuestro
para los argentinos allá. Antes era difícil juntarnos porque vivíamos todos
separados por muchos kilómetros de distancia.
Cada grupo de argentinos en las distintas zonas de Alemania hacen reuniones
festivas. Hay empanadas y guitarreadas, pero también con mensaje para recordar y
pensar cómo mejorar nuestro país.
Con el tiempo se fue transformando en peñas, donde todo lo recaudado por el
concepto de la entrada viene a una entidad del país. Casi siempre el destino es
para ayudar a la institución de Madres de Plaza de Mayo, entre otras.
Cada 25 de Mayo transmitimos el mensaje político a los argentinos pero también a
los alemanes que nos acompañan en esas peñas. Recordemos que en Corrientes
desapareció un alemán, víctima de la última dictadura militar.
El 25 de Mayo es para nosotros un día de encuentro. Al menos son 60 argentinos
que nos juntamos, además de los alemanes y otros compatriotas que ocasionalmente
están de visita. Sin pensarlo, creo que estas reuniones también son de difusión
de nuestra cultura allá.
De alguna manera, estas peñas de 25 de Mayo sirven también, de alguna manera,
como gesto de devolución al alemán por abrir sus brazos a los argentinos.
Gratitud en mi caso, por recibirme ya que junto a mi familia debí exiliarme del
país en 1980 después de haber sido preso en 1976 con 23 años, por la última
dictadura militar.
Vivo en Düsseldorf, capital de Renania del Norte-Westfalia, que tiene una
población de 584.217 habitantes. Soy viudo desde 1998, de Ramona Canteros, una
correntina del barrio Arazaty. Tengo seis hijos, un séptimo falleció. Tengo once
nietos y en agosto nacerá mi bisnieta.
Quiero volver a trabajar en y para mi país. Quiero volver a Corrientes. Yo soy
militante político, esto me costó la cárcel e irme de Argentina. Me tuve que ir
por razones políticas y no me puedo olvidar de eso, de mis compañeros que no
están y los detenidos, de los proyectos de alcanzar una República mejor. Me
considero políticamente activo y quiero ser útil.
Quisiera que algunos amigos que tengan posibilidades me ayuden a conseguir
trabajo en Corrientes para poder concretar mi sueño de volver.
José Pedro Chengo Almirón-Un correntino en Alemania
Fuente: Diario "La República"
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