EL HIJO DE MASSERA Y EL TIGRE ACOSTA IRÁN A JUICIO ORAL
La codicia de los represores
Junto a otros marinos, Eduardo Massera y Jorge Acosta están acusados de robar
bienes y propiedades a personas secuestradas en la ESMA. El juez Torres equiparó
esos robos a delitos de lesa humanidad, perpetrados desde el Estado.
Eduardo
Massera, hijo del represor Emilio Massera, y el ex marino Jorge “Tigre” Acosta
irán a juicio oral por apropiación de bie-nes de desaparecidos. Así lo dispuso
el juez federal Sergio Torres en una resolución en la que volvió a equiparar
esos robos con delitos de lesa humanidad, cometidos en forma organizada desde el
aparato del Estado y con el objetivo de desapoderar y quedarse con inmuebles,
dinero y otras pertenencias de las personas secuestradas en la ESMA.
Torres también consideró terminada la etapa de investigación sobre el rol de los
marinos Juan Carlos Rolón, Jorge Carlos Rádice, Pablo García Velazco, Alberto
Eduardo González y Aldo Maver en la sustracción de bienes. Ya en un fallo del
año pasado, el magistrado señaló que en el marco de los crímenes perpetrados por
los grupos de tareas de la ESMA, existió un “plan delineado” y ejecutado por una
asociación ilícita “para capturar víctimas y desapoderarlas de sus bienes”.
La investigación sobre apropiación de bienes de detenidos desaparecidos es una
ramificación de la megacausa sobre las violaciones a los derechos humanos en el
centro clandestino de detención de la Armada. Parte de esta pesquisa fue elevada
a la etapa de juicio oral en 2007 y ya entonces el juez señalaba que a las
víctimas se las “obligaba a suscribir documentos en blanco y/o poderes a efectos
de despojarlas”.
Massera (h) y Acosta están implicados en varios casos de desapoderamiento. Uno
de ellos es el de Conrado Gómez, secuestrado el 10 de enero de 1977, que fue
torturado para que firmara en beneficio de sus captores la cesión de sus
propiedades, entre ellas un conjunto de tierras en Chacras de Coria, Mendoza. En
los días posteriores también fueron secuestrados sus socios (en la sociedad
anónima Cerro Largo) y trasladados a la ESMA. A Gómez se lo obligó a suscribir
documentos para facilitar el traspaso de bie-nes. El día de su detención ilegal
le robaron dinero y documentación que había en su caja fuerte. Unos días
después, la patota volvió a su vivienda y su oficina y se llevó un piano, sillas
e incluso calefones. En Paso de los Libres le robaron veinte caballos pura
sangre.
Acosta, Massera (h) y Rádice intentaron frenar meses atrás la elevación a juicio
oral de sus imputaciones por robar bienes, pero la Cámara Federal rechazó el
planteo al considerar que está plenamente probada su participación en los
hechos.
En tribunales estiman que la etapa oral de la megacausa ESMA podría llegar a
comenzar en el primer semestre de 2009, con una primera tanda que tendría a
buena parte de la patota de la Marina en el banquillo.
Fuente: Página 12