PRISIÓN PERPETUA EN CÁRCEL COMÚN PARA CINCO REPRESORES POR CRÍMENES DE LESA
HUMANIDAD
Primera condena en tierra puntana
El Tribunal Oral Federal de San Luis condenó a dos ex militares y a tres ex
policías por asesinatos, desapariciones y torturas cometidos durante la última
dictadura. También resolvió investigar a dos ex jueces y al obispo emérito Juan
Rodolfo Laise.

Por Adriana Meyer
Con expresiones de júbilo fue recibida ayer la sentencia en el primer juicio por
delitos de lesa humanidad cometidos en San Luis. El Tribunal Oral Federal de San
Luis condenó a prisión perpetua en cárcel común a los ex militares Miguel Angel
Fernández Gez y Carlos Esteban Plá y a los ex policías Víctor Becerra, Juan
Carlos Pérez y Luis Orozco por el asesinato de la estudiante Graciela Fiochetti,
las desapariciones y asesinatos de Pedro Valentín Ledezma y Sandro Santana
Alcaráz y los tormentos sufridos por Víctor Carlos Fernández, cuando estuvo
detenido, y que finalmente logró sobrevivir. Durante este juicio fueron
ventiladas las responsabilidades de un ex juez, un ex camarista y del obispo
emérito Juan Rodolfo Laise, quien logró estar ausente de las audiencias: el
tribunal determinó que sean investigados. “Había cierta complacencia de la
Justicia y de las autoridades eclesiásticas con el plan sistemático que se
llevaba a cabo, esto quedó muy claro en el juicio”, dijo a Página/12 una alta
fuente judicial. La ruptura del pacto de silencio entre los sicarios del Estado
fue fundamental para probar el asesinato de Fiochetti.
En el juicio, la estrategia defensiva de los represores fue acusarse mutuamente.
“(Jorge) Velázquez, que integraba la D2 (fuerza que reportaba a Luciano Benjamín
Menéndez) y mano derecha de Plá, rompe el pacto de silencio porque había sido
encarcelado y torturado por ellos mismos. Entonces, en la brillante
investigación de González Macías (Juan Antonio, el juez), cuenta que Pla le
había pegado un tiro en la nuca a Graciela”, describió la fuente consultada por
este diario. Su hermana, María Magdalena, que tuvo que reconocer su cuerpo
mutilado en 1976, ayer respiró aliviada, luego de más de tres décadas de dolor y
espera.
Los organismos de derechos humanos expresaron su satisfacción por la decisión de
que los condenados vayan a cárceles comunes. El Tribunal presidido por Raúl
Rodríguez e integrado por Roberto Nacif y Roberto Burad decidió que los ex
militares Fernández Gez y Plá cumplan su condena en Marcos Paz. Sin embargo,
Fernández Gez continuará con la prisión domiciliaria que viene cumpliendo hasta
que quede firme esta sentencia, al igual que Becerra. Los ex policías Pérez y
Orozco deberán cumplir la condena en el Servicio Penitenciario de San Luis.
“Este tribunal demuestra que hay sectores de la Justicia que cumplen con su
mandato y deberían ser un ejemplo para los que con excusas siguen demorando
causas”, dijo la diputada Victoria Donda, presente en las audiencias. La
legisladora destacó el hecho de que se haya podido mostrar el juicio “a la
comunidad entera gracias al ingreso de los medios de comunicación al recinto”.
Fernández Gez, Plá y Becerra fueron condenados por privación ilegítima de la
libertad y tormentos agravados, homicidio doblemente agravado por alevosía en
los casos de Fiochetti, Ledesma y Alcaraz. Pérez fue acusado de privación
ilegítima de la libertad e imposición de tormentos agravados, homicidio
doblemente agravado con alevosía y premeditación en perjuicio de Graciela
Fiochetti. La joven –que tenía 22 años, militaba en la Juventud Peronista y
soñaba con ser médica– fue detenida en su casa de La Toma el 21 de septiembre de
1976. Al día siguiente, el subjefe de la Policía, Esteban Plá informó que había
sido liberada, pero nunca más fue vista con vida y su cadáver fue encontrado en
Las Salinas del Bebedero.
Santana Alcaráz fue detenido el 22 de septiembre de 1976 por dos personas de
civil que mostraron credenciales policiales y desde ese día su familia no tuvo
más noticias. Ledesma, en tanto, fue secuestrado por personal militar en la
calle el 22 de septiembre de 1976, y posteriormente fue liberado por el capitán
Plá en presencia de su padre, Valentín Ledesma. Los dos salieron caminando de la
comisaría 2ª y a 300 metros fueron interceptados por cuatro individuos que se
desplazaban en un Falcon rojo, quienes se volvieron a llevar a Pedro a la
fuerza. Su padre reconoció entre los captores a Esteban Plá, al comisario David
Becerra y a un agente que reconoció con el apellido de Suárez. Desde entonces,
su familia no volvió a verlo.
Si bien la condena no fue por genocidio, como pidió el abogado Enrique Ponce en
representación de las familias de las víctimas y de la APDH, el Tribunal accedió
a su solicitud de que sean investigadas otras 46 personas, entre ellas el ex
secretario federal de San Luis y actual camarista mendocino Carlos Martín
Pereyra González, ya que un testigo de la causa indicó que había presenciado la
tortura de Fiochetti. Varios sobrevivientes de la dictadura dicen haber
denunciado sus tormentos ante el entonces juez Eduardo Allende y el secretario
Pereyra González, y sostienen que los funcionarios no hicieron denuncia alguna.
También serán investigados el general Luciano Benjamín Menéndez, y quienes
formaron parte de las planas mayores del Comando de Artillería 141, y del Grupo
de Artillería 141. Además, será incluido en este incipiente proceso quien fuera
obispo de la diócesis de San Luis, monseñor Juan Rodolfo Laise, que reside en
Italia. Según consta en el expediente, Laise le pidió a Fernández Gez que
hiciera desaparecer a un cura que quería casarse.
Fuente: Página 12
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