"Si
hubiese sabido no lo hubiera hecho"El militar explicó la participación brasileña en esa
operación en una entrevista publicada en el diario Folha de Sao Paulo.
"Nosotros deteníamos (a disidentes extranjeros) y los mandábamos de vuelta (a
sus países de origen)", a pedido de estos, dijo Passarinho, que también fue
senador y líder de la bancada gubernamental durante la presidencia del general
Joao Baptista de Figueiredo.
Passarinho dijo que el gobierno no era informado del destino de los repatriados.
"Si hubiese sabido que, enviando (algún detenido) a Argentina la persona iba a
ser muerta, tengo la convicción que el gobierno no la hubiera mandado. No estaba
garantizado que volvía para ser muerto", dijo.
El general retirado Agnaldo del Nero Augusto ex jefe del Centro de Informaciones
del Ejército durante la dictadura, coincidió días atrás en que "nosotros no
matábamos". "Deteníamos y entregábamos. Eso no es un delito", según dijo al
diario O Estado de Sao Paulo.
Al menos 11 civiles y militares brasileños son investigados por un tribunal de
Roma por la desaparición en Argentina, después de haber sido detenidos en
Brasil, de los italoargentinos Horacio Campiglia y Lorenzo Viñas.
Ese tribunal romano se propone juzgar a unos 140 militares y civiles
sudamericanos supuestamente involucrados en la desaparición de 25 italianos.
El gobierno brasileño ya advirtió que la Constitución brasileña impide la
extradición de nacionales.
Ningún militar fue sancionado en Brasil por los crímenes cometidos durante la
dictadura, ya que quedaron amparados por la ley de Amnistía de 1979. El caso de
Campiglia y Viñas abre una brecha porque su desaparición ocurrió en 1980.
Fuente: Página 12