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Morales Bermúdez fue acusado por un grupo de
dirigentes.
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Once líderes de la izquierda peruana anunciaron que
denunciarán ante la Justicia italiana el rol de la dictadura peruana en el Plan
Cóndor, contrariando las declaraciones del presidente Alan García en defensa del
ex dictador Francisco Morales Bermúdez (1975-1980).
Los dirigentes peruanos, que fueron encarcelados y trasladados clandestinamente
a la Argentina en 1978, confirmaron a Página/12 que preparan un escrito que
presentarán ante el juzgado italiano que preside la magistrada Lussiana Figliola,
quien pidió la extradición del dictador en el marco de una causa que investiga
la cooperación de las dictaduras sudamericanas en los años setenta.
Los dirigentes acusan a Morales Bermúdez de haberlos entregado a la dictadura de
Videla, que los tuvo detenidos cerca de un mes en Jujuy hasta que debió
liberarlos ante la intervención de las Naciones Unidas. Según declararon a este
diario, su detención habría sido una retribución por otro servicio realizado en
el marco del Plan Cóndor, la desaparición en Lima en 1977 del dirigente
montonero Carlos Maguid.
Hasta ahora la jueza Figliola ha admitido una imputación en contra del dictador
peruano por el secuestro de Noemí Gianotti de Molfino, integrante de las Madres
de Plaza de Mayo, ocurrido en Lima en junio de 1980. Gianotti de Molfino fue
secuestrada junto con dos argentinos, actualmente desaparecidos en un operativo
conjunto de los militares peruanos y argentinos. Un mes después de su detención
Gianotti de Molfino apareció muerta en Madrid.
A pesar de las pruebas que vinculan a Morales Bermúdez con la Operación Cóndor,
Alan García salió en defensa del dictador. “Perú no formó parte de la Operación
Cóndor”, dijo el presidente peruano cuando se conoció el pedido de extradición.
Pero los dirigentes deportados clandestinamente por Morales Bermúdez dicen que
su historia, la de Maguid y la de Gianotti de Molfino y sus compañeros
demuestran lo contrario a lo que sostiene el presidente.
“Estamos comunicando al juzgado italiano nuestra disposición a declarar sobre
nuestra deportación clandestina a la Argentina, que formó parte de la Operación
Cóndor. También pondremos en conocimiento del juzgado italiano el caso de la
desaparición de Carlos Maguid”, le señaló a Página/12 el dirigente de derechos
humanos Javier Diez Canseco uno de los once peruanos encarcelados en Jujuy.
“De acuerdo con los tratados internacionales, si el juzgado que ve esta causa
por el caso Gianotti de Molfino recibe nuevos elementos, como los que nosotros
vamos a aportar, que vinculan a Morales Bermúdez con otros hechos de la
Operación Cóndor, entonces debe ampliar el proceso para incluir esos casos
nuevos. Por eso, esperamos que en el proceso contra Morales Bermúdez por el
secuestro de Gianotti de Molfino se incluyan nuestro detención en Argentina y la
desaparición de Maguid”, agregó el dirigente.
El 15 de abril de 1977 el argentino Carlos Maguid fue secuestrado en una
céntrica avenida de Lima. Casado con Nélida Arrostito, hermana de la dirigente
montonera Norma Esther Arrostito asesinada por la dictadura, Maguid había sido
acusado de haber participado en el operativo de secuestro del dictador Pedro
Aramburu. Se había exiliado en Perú, donde enseñaba sociología en la Universidad
Católica, y en marzo de 1977 fue detenido por la policía peruana.
En esa ocasión compartió celda con Gustavo Espinoza, entonces secretario
sindical del Partido Comunista Peruano. “Nos detuvieron porque se había
anunciado una visita de Videla al Perú y el gobierno peruano quería evitar
posibles protestas. Estuvimos presos cuatro o cinco días y nos dejaron libes. Un
mes después Maguid fue secuestrado. En prisión me contó que la dictadura
argentina lo perseguía. No se sabe si lo asesinaron en Lima o si se lo llevaron
a la Argentina. Este caso nunca se investigó”, le señaló Espinoza a Página/12.
Un año después del secuestro de Maguid se produciría la detención y entrega al
Ejército Argentino de los once dirigentes de la izquierda peruana, detenidos
días antes de las elecciones para elegir una Asamblea Constituyente, convocada
por los militares como el primer paso para abandonar el poder luego de masivas
protestas sociales.
Fuente:
Página 12
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