DIPUTADOS, FAMILIARES DE SUS VICTIMAS Y ORGANISMOS DE DERECHOS HUMANOS
IMPUGNARON LA CANDIDATURA DEL REPRESOR LUIS PATTI
Por un Congreso libre de asesinos

Reiteraron que el torturador carece de “las calidades exigidas por la
Constitución e instrumentos internacionales de derechos humanos” para
presentarse. Destacaron que aún no fue condenado porque hubo treinta años de
impunidad. Es improbable que asuma.
Por Diego Martínez
Familiares de víctimas de la última dictadura, organismos de derechos humanos y
diputados nacionales impugnaron ayer la candidatura del ex subcomisario Luis
Patti, preso en la cárcel de Marcos Paz con procesamiento firme por delitos de
lesa humanidad y a disposición del Tribunal Oral Federal de San Martín, que debe
juzgarlo en los próximos meses. El represor se postuló para diputado nacional
por la provincia de Buenos Aires como cabeza de una lista de duhaldistas,
menemistas y miembros del Modín. La nueva candidatura del ex intendente de
Escobar se produce después de catorce meses en los que el Congreso de la Nación
no reunió el quórum necesario para tratar un proyecto de ley de la diputada
Victoria Donda, de Libres del Sur, que inhabilita a imputados en graves
violaciones a los derechos humanos a asumir en cargos públicos.
Las presentaciones ante la secretaría electoral nacional, a cargo del juez
federal platense Manuel Blanco, fueron formuladas por los hijos del ex diputado
Diego Muniz Barreto, las hermanas de Osvaldo Cambiaso y los hijos de Gastón
Gonçalvez, los tres asesinados durante la dictadura en operativos vinculados
directamente con Patti. Patrocinaron el pedido los abogados Ana Oberlin, de
Hijos; Carolina Varsky, del Centro de Estudios Legales y Sociales, y Pablo
Llonto. Por otra parte, lo impugnaron los diputados nacionales oficialistas Remo
Carlotto y Diana Conti, y Emilio García Méndez, de Solidaridad e Igualdad, con
el patrocinio de los abogados Luciano Hazán, María Laura Durandeu y María Eva
Asprella.
A mediados de abril, los abogados de Patti solicitaron a la justicia electoral
una “acción declarativa” que confirmara la idoneidad del represor para
postularse a un cargo. El juez Blanco le negó el cheque en blanco y explicó que
sólo podría pronunciarse en el caso de que Patti se presentara y la sociedad
civil lo impugnara, como ocurrió ayer. Los escritos reiteran que el ex
intendente de Escobar carece de “las calidades exigidas por la Constitución e
instrumentos internacionales de derechos humanos” para presentarse como
candidato y subrayan la obligación contraída por el Estado, a partir de la
recomendación del Comité de Derechos Humanos de la ONU en 2000, para evitar que
personas sospechadas de graves violaciones a los derechos humanos puedan acceder
a cargos públicos. Destacan que la falta de una condena firme “debe evaluarse en
el contexto de excepcionalidad argentino”, donde la falta de investigación y
sanción penal producto de las leyes alfonsinistas y los indultos menemistas
“generaron un marco de impunidad y privación de justicia por casi 30 años”. Los
impugnantes detallan los hechos por los que Patti será juzgado, solicitan la
producción de nuevas medidas y piden a Blanco que convoque a una audiencia
pública para que los votantes “puedan ejercer su derecho con la debida
información”, tal como lo dispuso la Corte Suprema de Justicia.
Sus Señorías
Si bien las posibilidades reales de asumir como diputado son prácticamente
nulas, los últimos antecedentes fueron favorables para el torturador. En 2007,
con votos de Juan Carlos Hitters, Héctor Negri, Hilda Kogan, Eduardo Petiggiani,
Federico Domínguez y Carlos Natiello, la Corte Suprema de Justicia bonaerense
confirmó una resolución de la Junta Electoral que desestimó mecánicamente un
planteo de familiares de víctimas de Patti para impedir su candidatura a la
gobernación de la provincia. El candidato se presentó y obtuvo 171.667 votos,
equivalente al 2,45 por ciento de los electores.
En abril de 2008, previo dictamen favorable del procurador general Luis Santiago
González Warcalde, la Corte Suprema de Justicia de la Nación convalidó la
decisión de la Cámara Nacional Electoral que había invalidado la exclusión del
represor en la Cámara de Diputados en 2006. Ricardo Lorenzetti, Carlos Fayt,
Carmen Argibay y Raúl Zaffaroni opinaron que el Congreso se había excedido en
sus facultades de contralor y que no le correspondía realizar valoraciones sobre
la idoneidad ética de sus miembros. Elena Highton de Nolasco, Enrique Petracchi
y Carlos Maqueda, en disidencia, consideraron válida la exclusión en virtud de
normas constitucionales y del derecho internacional de los derechos humanos, que
obligan al Estado argentino a adoptar medidas para que responsables de graves
violaciones a los derechos humanos no permanezcan ni ingresen a la función
pública.
En la práctica, la decisión de la Corte derivó en la suspensión de la prisión
preventiva de Patti durante ocho días. El 24 de abril a la madrugada, por 196
votos a favor, nueve en contra (PRO, Recrear, los demócratas mendocinos, dos
radicales y un Paufe) y once abstenciones (ocho de la UCR y tres del Frejuli de
Rodríguez Saa), Diputados aprobó el desafuero, privó a Patti de la inmunidad con
la que pretendía burlar a la Justicia y la Cámara Federal de San Martín volvió a
ordenar su detención.
Aun si la Justicia electoral mantuviera su criterio de ignorar los motivos de la
impunidad, rechazara las impugnaciones y Patti fuera electo, es improbable que
logre asumir. El Tribunal Oral Federal de San Martín, que aún no fijó fecha pero
tendría previsto juzgar a Patti & Cía. cuando concluya el primer juicio por
Campo de Mayo, debería en tal caso analizar los planteos de los defensores del
policía para que consiga fueros y por ende impunidad. Aun si el TOF concediera
el pedido, el desafuero se trataría en diciembre el Diputados.
Congreso en deuda
El proyecto de Victoria Donda para inhabilitar a personas sobre quienes pesan
graves sospechas de haber participado en delitos de lesa humanidad se presentó
en marzo de 2008, pero nunca llegó al recinto. Debió tratarse en las comisiones
de Asuntos Constitucionales, Justicia y, por último, Derechos Humanos y
Garantías. Nunca llegó a discutirse en la primera, por falta de quórum. “Ahora
estamos pidiendo una reunión conjunta de las tres comisiones, ya que es un
proyecto consensuado, para tratarlo directamente en la próxima sesión”, explicó
ayer Remo Carlotto, que impugnó a Patti en 2005 y 2007.
El diputado explicó que “el proyecto está consensuado pero no pudo tratarse y
carecemos de la legislación que impida que estos personajes se presenten”.
–Si había consenso, ¿por qué no trató?
–Hay que preguntar a quienes tenían a cargo el tratamiento legislativo. Desde el
Frente para la Victoria pusimos toda la voluntad, Gerónimo Vargas Aignasse y yo.
En período preelectoral es complicado conseguir quórum, pero la decisión
política está, es parte de la política de derechos humanos del Gobierno. Somos
firmantes del proyecto, lo impulsamos, trabajamos para buscar una síntesis con
otros proyectos. No se pudo aprobar, pero no lo vinculo a intencionalidad
política del bloque sino al funcionamiento de las comisiones, a la dificultad
para conseguir quórum. Pero el compromiso del Frente para la Victoria está.
“Lo tendrían que hacer de oficio”
“Esto es algo que tendría que hacer la Justicia de oficio”, consideró Manuel
Gonçalvez, hijo de una víctima directa de Luis Patti, después de impugnarlo por
segunda vez en dos años. Manuel es hijo de Roberto Gastón Gonçalvez, secuestrado
el 24 de marzo de 1976 y visto por última vez tres días más tarde, con signos de
tortura, arriba de un patrullero estacionado en la comisaría donde trabajaba el
oficial de calle que poco antes le había advertido: “cuidate si querés seguir
con vida”. “Si hay una persona procesada por delitos de lesa humanidad, la
Justicia tendría que poder avanzar, y si la persona demuestra inocencia asumirá
el cargo que quiera en el momento oportuno”, explicó Gonçalvez. “Hay gente que
puede votarlo y que cree que la mano dura va a cambiar la realidad social del
país, por eso intentamos dejar en claro desde el comienzo de quién estamos
hablando”, agregó. La diputada Victoria Donda expresó que “lo único que quiere (Patti)
es tener fueros para seguir eludiendo a la Justicia”. “Exigimos a la Justicia
que no someta al pueblo a tener un asesino como diputado”, remarcó.
Biondini ya tiene heredero
En momentos en los que Rico y Patti tienen problemas para imponer sus
candidaturas, una nueva generación quiere aprovechar para ocupar su nicho. En
este caso, Alejandro César Biondini, hijo del dirigente neonazi Alejandro
Biondini, que lanzará mañana su candidatura a legislador porteño en las
elecciones de junio. Biondini junior se presentará como primer candidato en la
boleta del Partido Alternativa Social, y cumplirá, así, el sueño de su padre,
cuyo Partido Nuevo Triunfo nunca consiguió la personería jurídica para
presentarse a comicios. La Corte Suprema tomó repetidas veces esta decisión,
basada en el uso de simbología nazi en los actos de la agrupación. La única vez
que Biondini padre, que gusta de hacerse llamar “el Führer”, pudo postularse fue
en 2005 de la mano de Acción Ciudadana, el partido del comisario (R) de la
federal Jorge Colotto, un conocido colaborador del también comisario Alberto
Villar, tristemente célebre por su labor en la Triple A.
Proyecto para los padrones
Los diputados Victoria Donda, de Encuentro Popular y Social, y Claudio Lozano,
de Proyecto Sur, presentaron ayer un proyecto de ley para que en los padrones de
la Justicia electoral sea incorporada la figura de “ausente por desaparición
forzada” junto a los nombres de aquellos que en tal condición aún figuran en los
listados como votantes. Desde 1983 los familiares de los desaparecidos durante
la dictadura tuvieron que actuar en forma individual y reclamar a las
autoridades de mesa en cada elección la aclaración en los padrones. “Esto ya se
debería haber hecho, han pasado muchas elecciones desde 1983”, aseguró Lozano y
destacó que la iniciativa buscaba por un lado preservar la “justicia y la
memoria histórica”, y a su vez “evitar que haya más dolor de los familiares” que
enfrentan la posibilidad de recibir una citación para el desaparecido como
autoridad de mesa. El proyecto cuenta con el respaldo de los bloques del Frente
para la Victoria, el Partido Socialista, la UCR, Solidaridad e Igualdad y la
Coalición Cívica.
Fuente: Página 12
Escribinos
(mencionando a qué nota se refiere tu comentario)