Derechos Humanos:
esperan un "efecto contagio" y más celeridad en los juicios
Así lo manifestó el abogado Carlos Slepoy,
para quien la decisión de la Justicia italiana de pedir la detención de 140
militares, entre ellos Videla y Massera, contribuirá a "acelerar" los
procesos. El letrado destacó que la medida se basó en que "hubo un plan
común" de represión y no "hechos aislados que coincidieron en el tiempo".
El
abogado Carlos Slepoy consideró este martes que la decisión de la justicia
italiana de avanzar en detenciones y pedidos de extradición en el marco de
la instrumentación del Plan Cóndor tendrá "un efecto de repetición y
contagio" y contribuirá a "acelerar los juicios" en la Argentina.
El letrado y titular de la Asociación Argentina Pro Derechos Humanos de
Madrid señaló a Télam que la decisión judicial italiana provocará que "se
aceleren los juicios en la Argentina, que están en marcha pero con una
celeridad que debe profundizarse".
Puso de relieve que la justicia italiana se basó en que "hubo un plan común"
de represión en el cono sur -el Plan Cóndor- y no "hechos aislados que
coincidieron en el tiempo y en la región", al pedir la detención de ex
jerarcas como los argentinos Jorge Videla y Emilio Massera.
Slepoy, representante en España de las querellas por delitos de lesa
humanidad durante la última dictadura argentina señaló que la detención del
represor uruguayo Néstor Fernández Tróccoli y la reiteración de las
extradiciones de jerarcas militares de América Latina "es un paso
trascendental".
"La cantidad de personas implicadas en los distintos países -hay 140 órdenes
de arresto- le da una gran envergadura que va a tener un efecto de
repetición y contagio en los países afectados por las dictaduras", señaló
Slepoy en diálogo telefónico con Télam, desde España.
El abogado remarcó que la causa judicial en Italia es "una muestra de que se
está persiguiendo con profundidad y amplitud" a los represores que actuaron
en planes de exterminio en la década del 70 en América Latina y destacó la
tarea de las organizaciones de derechos humanos "de las propias sociedades
afectadas, que pujaron" para que avancen las causas en el exterior.
"Las medidas adoptadas por juzgados de distintos países, como Italia, España
y Francia, da la idea de que este tipo de criminales debe ser perseguido por
todos los tribunales y no podrán andar sueltos en ninguna parte del mundo",
consideró Slepoy.
Fuente: Télam