Que se cumpla lo que él necesita
Con esas textuales palabras se refirió doña Lita, la cocinera
de los Millán y De Marchi, cuando el presidente le preguntó si tiene algún
interés en el resultado de la causa. Cuando se refiere a "él" es a De Marchi
precisamente. A confesión de parte...
Típica mujer correntina de campo, con todo lo bueno y lo malo que ello implica:
agradecida, carismática, capaz de sentir en carne propia la situación de sus
patrones, pero poco afecta a defender sus propios intereses y su condición de
ser humano libre y digno. "Somos todos de la familia" dijo, incluso mi hijo es
actualmente el encargado. Sabía bien que tenía que decir que su patrón se había
hecho cargo del campo desde Agosto del "76, quizás hasta sabía porqué convenía
que dijera eso, aunque tal vez no, después de todo ella estaba ahí para que se
cumpla lo que él necesita.
Venía bien doña Lita, hasta que da un paso en falso, es que esto de andar
recordando fechas es embromado...y concluye su declaración afirmando con
seguridad y solvencia que De Marchi plantaba sorgo en el "66 en el campo de los
Millán, es decir, varios años antes de conocerlos. Un adelantado el hombre.
Esas malditas revistas...
No obstante el primer turno de la décimo segunda jornada del
debate oral de la "Causa RI9" no era el de doña Lita, sino el de una de las
víctimas de la patota del RI9, el sastre Zoilo Pérez, a quién detienen 6 o 7
hombres de civil que irrumpen a la madrugada preguntando por el "modisto", y le
pegan ni bien dice "soy yo".
Zoilo narra que fue detenido el 6 de julio de 1977, mas o menos la fecha en que
se lo vio por última vez a Rómulo Artieda, estuvo alrededor de una semana allí y
luego lo trasladan a la Jefatura de Policía, junto a Trainer, Aguirre, Basualdo
y Alegre. Allí escucha hablar de Rómulo Artieda, le cuentan los demás detenidos
que Artieda era quien servía la comida a los demás prisioneros y se preguntaban
qué sería de la vida de él, si lo habían trasladado...o algo peor, porque ya no
lo veían los últimos días.
En la Jefatura de Policía también le cuentan que los que habían sido más
torturados eran precisamente Artieda, Trainer y Ramón Cura, también ponen nombre
a quien comandaba los operativos por aquél entonces, "un petiso de alrededor de
un metro sesenta, de bigotito, blanquito, de pelo castaño o algo así, lo que yo
llamaría un rubiecito". Se trataba de Barreiro, según le refirieron sus
compañeros de martirios.
Cuenta Zoilo que en la Jefatura le preguntaban qué había entendido de unas
revistas que el compró a un cliente. Se trataba de la revistas "El combatiente"
y "Estrella Roja", que parecen ser la razón de su detención, al menos por lo que
se desprende de las preguntas que le hacían y del comentario con el que lo
despidió este petiso al que identifica como Barreiro y Pietronave cuando deciden
liberarlo varios meses después. "No entendiste nada le dijo Barreiro" con sorna.
Estuvo con libertad condicional hasta el 79, todo porque compró un par de
revistas, que sólo él sabe si al menos, alcanzó a comprender.
El viajante
Jorge Teruggi declaró después de Zoilo y antes de Lita, la
cocinera, a quien hemos mencionado en primer término al solo efecto de titular
la nota, aunque en rigor de verdad fue la tercera de la jornada.
Jorge lo conoce a De Marchi (pronuncia "De Marqui" como le gusta al ex-Capitán,
nada de andar castellanizando que quita status) allá por el año 1976, "cuando yo
visitaba a los gladioleros Agterberg", más adelante lo vería mas seguido hasta
sellar una muy buena relación, recién cuando De Marchi se dedicó a plantar
sorgo, fecha que no precisa para nada.
Muy dubitativo hasta para describirlo físicamente, no entra en terreno que le
pudiera significar hablar de más, acaso por eso no precisa la fecha en que
empezaría a frecuentarlo mas seguido a De Marchi para asesorarlo con el sorgo y
otras cuestiones.
El "Guardiero"
Le toca el turno al peón de De Marchi, don Filemón Fernández,
quien refiere que el que le pagaba el sueldo desde mediados del "76 era De
Marchi, quien solía quedarse a dormir en el casco de la Estancia y era cuidado
por peones que hacían guardia por turnos a la noche. De Marchi se dormía y
apagábamos la luz, para eso estábamos los "guardieros" dijo.
Ante una pregunta del Fiscal Ferrini reconoce que De Marchi tenía una camioneta
Ford clara, la que describió como verdecita y blanca, pero refiere, fiel a su
patrón como buen peón, que el sorgo se empezó a plantar en el "76. Muy
conveniente ya que le asigna actividad plena al campo de los Millán justo cuando
convenía a la defensa de su patrón. Impecable don Filemón.
El tractorista
Mercedes Ramírez, hombre de 50 años que tuvo que dejar los
estudios en quinto grado, a los diecisiete años como muchos peones rurales,
declaró que no solo ya se plantaba sorgo en el "76 sino que además lo hacía él
mismo, ni bien se sacaban los bulbos de los gladiolos de Agterberg. Se acordó
incluso del mes: agosto del "76 dijo, sin dudarlo.
Si hubiera estado en la audiencia el Ingeniero Agrónomo Víctor Rodríguez,
testigo de la defensa que testimonió en la jornada anterior, se hubiera
"agarrado la cabeza", ya que como señaló en su testimonio, era imposible plantar
sorgo inmediatamente después de los gladiolos porque la tierra era muy ácida en
ese campo.
Extremadamente fértil, por las características de la siembra del gladiolo, pero
demasiado ácida para el sorgo, por eso es que él mismo tuvo que iniciar un largo
tratamiento a la tierra ("no menos de seis meses" dijo) para cambiarle el Ph.
Teniendo en cuenta que el gladiolo se corta el 2 de noviembre y después hay que
retirar el bulbo, tratar la tierra para quitarle acidez y esperar que llegue el
tiempo en que se siembra el sorgo (agosto o septiembre), la plantación del mismo
no pudo empezar antes de esos meses, pero al año siguiente, es decir en el "77.
Además para qué querría un tractorista la finca "Santa Rosalía" en el año
1976 si, según los dichos de otro testigo de la defensa, el holandés Agterberg,
De Marchi y los Millán no tenían tractores en el "76...ni uno solo.
La funcionaria de Rentas
Por último declaró María Elena Esquenón, soltera de 74 años. Memoriosa a tal
punto de que no se olvida de que lo vio a De Marchi en el "76, en las fiestas
patronales del pueblo de Santa Rosa, donde vive desde el "72.
Señala que en el año 1976 De Marchi se inscribió en Rentas como administrador de
la finca "Santa Rosalía" de los Millán. Bien, muy prolija, aunque no aporta su
testimonio para la defensa del ex-Capitán, al no indicar qué contradicción hay
entre éste hecho y la posibilidad de que dirija un Grupo de Tareas de la
represión ilegal. La administración de un campo sin tractores, sin plantaciones
propias, alquilado en parte a los gladioleros, y sin mas trámites que pagar el
sueldo a la escasa peonada no debía demandarle mucho tiempo a nadie, mucho menos
impedirle realizar operativos nocturnos, generalmente los fines de semana, a
menos de dos horas de distancia de la Capital correntina y el Centro Clandestino
de Detención del RI9.