CINCO PROYECTOS DEL EJECUTIVO PARA ACELERAR LOS JUICIOS A REPRESORES
“Para derribar la impunidad”
El
secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, explicó los proyectos que
entrarán por Diputados para modificar el Código Procesal Penal. Recompensas para
los militares que aporten información y la creación de una Cámara de Casación
Penal.
Cristina Kirchner presentó ayer públicamente un proyecto de ley para crear una
nueva Cámara de Casación Penal que –de aprobarse– conviviría con la que ya
existe, que ha sido uno de los principales embudos en las causas contra
represores acusados de violaciones a los derechos humanos. Ese anuncio fue parte
de un paquete de cinco propuestas que ingresarán al Congreso a través de la
Cámara de Diputados y que llevan como meta acelerar los juicios sobre los
crímenes de la última dictadura. El paquete incluye levantar la prohibición de
recompensar a los militares que aporten datos a las investigaciones; también
abarca reformas de cuestiones procesales y un sistema de subrogancias para
evitar se paralicen los tribunales del interior.
La Presidenta firmó los cinco proyectos para reformar el Código Procesal Penal
ayer a la tarde, pero el que habló fue su secretario Legal y Técnico, Carlos
Zannini. “Queremos dar un impulso para la celeridad de los juicios y derribar el
muro de impunidad”, dijo, y aclaró que el objetivo es lograr que mejore todos
los procesos penales en general. En la reunión participaron también el ministro
Justicia, Aníbal Fernández; el jefe de Gabinete, Alberto Fernández; el
secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde. Estuvieron la titular de
Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto; el Premio Nobel de la Paz Adolfo
Pérez Esquivel, las diputadas Victoria Donda y Diana Conti y el legislador Juan
Cabandié, entre otros.
Según estimó Zannini, los proyectos podrían ser aprobados en “30 o 40 días,
porque tendrán un impulso importante”, aunque dependerá –claro– de los tiempos
reales que manejen ambas cámaras.
- Una de las propuestas es modificar la ley que prohíbe recompensar a miembros
de las Fuerzas Armadas y permitirlo para quienes aporten datos sustanciales
sobre el Terrorismo de Estado y para ubicar a represores imputados que se
encuentran prófugos de la Justicia. Para esto se creará una unidad especial
dentro del Ministerio de Justicia.
- La creación de una Cámara de Casación Penal, si resulta aprobada, pretende
lograr una mejor distribución de los expedientes, además de traer un nuevo
elenco a un tribunal donde varias salas han sido proclives a beneficiar a los
represores. A los escollos habituales, el año pasado un fallo de la Corte hizo
los procesos más engorrosos al obligar a Casación a pronunciarse sobre
cuestiones de hechos y pruebas y no sólo de derechos. La nueva Cámara, plantea
el proyecto, tendría jurisdicción sobre la ciudad de Buenos Aires y absorbería
el 50 por ciento de los 4000 expedientes en trámite. La Cámara ya existente
mantendría potestad sobre el resto del país. Además, el tribunal distribuiría
las causas en distintos tribunales, para no recargar a uno sólo, como ocurre
ahora con las causas ESMA y Primer Cuerpo de Ejército. Los nuevos jueces de
Casación deberán ser propuestos por el Consejo de la Magistratura en 120 días.
- Otra reforma apunta a que los recursos de Casación no interrumpan la elevación
a juicio en un proceso penal.
- Los recursos de Casación tendrían un trámite con audiencias orales, públicas y
un plazo para ser resueltos en 30 días. Habrá una oficina de gestión para
administrarlos.
- Se promueve también un régimen para que, si hay vacantes en los tribunales
orales, pueda subrogar cualquier otro juez de tribunal oral o los miembros de
las cámaras. Se pretende superar la parálisis de las causas contra represores en
el interior.
Fuente: Página 12