Día Internacional de la Mujer
El "Día Internacional de la Mujer" fue establecido por las Naciones Unidas en
1975. Su origen se remonta al 8 de marzo de 1857 cuando se produjo la primera
huelga de trabajadoras de la industria textil y del vestido en la ciudad de
Nueva York. Las protagonistas de otro hecho similar fueron, también, empleadas
textiles neoyorkinas: en 1908 las obreras iniciaron una huelga en la Fábrica
Colton y tomaron el establecimiento. Ellas pedían igualdad de salario entre
hombres y mujeres, descanso dominical y reducción de la jornada laboral. Las
huelguistas fueron encerradas y el edificio fue incendiado. Murieron quemadas
129 mujeres.
En 1910, en el Congreso Internacional de la Segunda Internacional de Copenhage,
fue propuesta esa fecha como "Día Internacional de la Mujer". La proposición la
realizó la revolucionaria alemana Clara Zetkin, que integraría, años después, el
grupo revolucionario alemán "Espartaco", junto a Rosa Luxemburgo.
Las primeras conmemoraciones
El primer Día Internacional de la Mujer fue organizado en los Estados Unidos el
último día de febrero de 1908. Ese día las organizaciones de mujeres socialistas
llamaron a desarrollar enormes manifestaciones públicas para luchar por el
derecho de la mujer al voto y por sus derechos políticos y económicos. En 1909,
en fecha similar, 2,000 personas asistieron a una demostración para celebrar el
Día de la Mujer en Manhattan, Nueva York. En 1910, las feministas y las
socialistas de todo el país se unieron a la celebración de este día de
movilización popular.
La Segunda Conferencia de Mujeres Socialistas que tuvo lugar en Copenhague,
Dinamarca, el 27 de agosto de 1910 estableció el 8 de marzo como Día
Internacional de la Mujer. A esta conferencia asistieron más de 100 delegadas de
17 países representando sindicatos, partidos socialistas y organizaciones de
trabajadoras.
"En Europa, el primer Día Internacional de la Mujer se celebró el 19 de marzo de
1911, en Alemania, Austria y Dinamarca. Las alemanas escogieron esta fecha
porque en esa fecha en 1848 el Rey de Prusia, amenazado con un alzamiento
armado, prometió una serie de reformas, incluyendo una incumplida promesa de
entregar el derecho a voto para las mujeres. Para organizar dicha celebración en
1911 se repartieron un millón de volantes en Alemania.
Como se puede observar, han habido históricamente dos ramas de las luchas de
mujeres:
- una que se concentraba en la explotación industrial femenina,
- y otra concentrada en la obtención de derechos civiles para las mujeres, en
particular el derecho al voto.
Las socialistas trataron de unir ambas luchas. Sin embargo, hubo un sector de
mujeres de la clase media y alta que sólo se concentraron en la lucha por el
voto, desasociándose con la lucha de clases en el contexto de las mujeres.
Tiempo después, las Naciones Unidas tomaron esa fecha como un hito importante en
las luchas de las mujeres para conseguir la igualdad de derechos, la
participación plena en la sociedad.
Las mujeres buscaron la igualdad con el hombre y el primer acto en nuestro país
fue la lucha por el voto.
En 1919 se presenta el primer proyecto de Ley en el Parlamento Nacional para
otorgar el voto a las mujeres. En el año 1921 se presenta otro proyecto para el
otorgamiento del voto de la mujer, que tuvo la misma suerte que el anterior;
hubo iniciativas posteriores con el mismo destino. En 1928 el gobernador de la
Provincia de San Juan, Federico Cantoni, otorgó el voto a las mujeres, hasta que
en 1946 el gobierno peronista logró sancionar los derechos cívicos de la mujer.
En los primeros años del siglo XX, aparecieron los primeros movimientos
feministas y de liberación de la mujer, como expresión de las militantes del
Partido Socialista y del movimiento anarquista.
La mujer ingresó a la política en la Argentina -con derechos para elegir y ser
elegida- en 1946, por la lucha de Eva Perón.
Las "locas" y su impronta
En la
Argentina, y particularmente en el tema derechos humanos, las mujeres por
antonomasia son la Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Tercas, tan obstinadamente
firmes, se han ganado por derecho propio el odio visceral de los genocidas y los
grupos de poder que se beneficiaron con la dictadura militar argentina desde
marzo de 1976 hasta diciembre de 1983. La prohibición para reunirse y detenerse
en la Plaza de Mayo y los gritos de circulen!...circulen!...promovieron las
históricas rondas.
Las rondas de las Madres en torno a la pirámide de Mayo con la imagen de La
República en su cúspide es una emanación de lo sagrado femenino ancestral. Un
ritual de brujas reactualizado cada jueves, el día de la titana Themis, la diosa
de la Justicia de la semana sagrada precristiana.
Reunirse, danzar o marchar en círculo en torno a un centro sagrado es una
práctica muy antigua que aún conservan muchos pueblos originarios como sucede en
el ritual de la Pachamama o el Nguillatún mapuche.
En sus rondas rituales las Madres concentraron y a la vez movilizaron la energía
y la conciencia en torno a la imagen de esa diosa República sin subordinarse a
los poderes político, económico y religioso implicados en la muerte violenta de
sus muertos vivos.
Estas mujeres, bautizadas "las locas" por los genocidas que se decían "derechos
y humanos", han contribuido a la vuelta de la lucidez y la salud de las
Instituciones como ningún otro grupo social o político de la Argentina de los
"70 y "80.
Fuentes: Biblioteca del Congreso de la Nación, Mendoza.edu.ar.,
AgendadelasMujeres.com.ar