10 años de la represión en el puente

El 17 de diciembre fue el décimo aniversario de una represión impune contra importantes sectores de la vida social y política. Se realizaron numerosas actividades.
Se realizó un homenaje a las víctimas fatales: Mauro Ojeda y Francisco Escobar, y se descubrieron obras alusivas de Fernando Calzoni por un lado y de Mónica Colunga, Sonia Seguí y Luis Llarens.
Comunicado de la CPDH tras los hechos:
La Comisión Provincial de Derechos Humanos ante la salvaje e injustificada
represión desatada contra el pueblo correntino considera necesario, aunque esto
no baste, repudiar enérgicamente, el accionar de la Gendarmería. Por esto
denunciamos que:
Se ha instalado en nuestra provincia un virtual estado de ocupación que, lejos
de solucionar el problema institucional lo ha retrocedido más de 20 años,
ubicándonos en un escenario muy similar al de la dictadura militar.
¿Por qué sostenemos esto? No solo los hechos, sino incluso los personajes
actuantes se reproducen peligrosamente. De los personajes que se repiten merced
a la impunidad, el más emblemático es el comandante de Gendarmería Ricardo
Alberto Chiappe, quien estuvo asignado en La Perla (Córdoba) y Campo de Mayo,
dos conocidos campos de concentración del llamado "Proceso de Reorganización
Nacional".
La represión de ayer fue claramente perversa y elaborada para intimidar a toda
la población ya que no se limitaron a reprimir a los manifestantes, sino que
ingresaron a los barrios adyacentes descargando gases lacrimógenos y vomitivos a
mansalva y deteniendo a toda persona que encontraran en la calle. Violaron
ilegalmente domicilios particulares e incluso al ex-Regimiento IX agrediendo a
empleados municipales.
Dos muertos y decenas de heridos son reconocidos oficialmente como el saldo de
esta represión que, por su magnitud, no parece apuntar solamente a los
correntinos sino a los que a lo largo y a lo ancho del país resisten el ajuste
sobre los que menos tienen.
En una actitud artera y cobarde la Gendarmería ha reprimido con calibres chicos
para posibilitar a Storani descargar en los medios una versión distorsionada y
retorcida de la realidad, acusando a "infiltrados" y a "activistas" de los
crímenes.
Esta versión puede ser creíble para un desprevenido habitante de otras tierras,
pero los correntinos sabemos que tanto las víctimas como el resto de los
manifestantes son comprovincianos que sólo reclaman legítimos derechos que les
han arrebatado a lo largo de décadas.
Por todo esto exigimos la inmediata destitución de Chiappe y el juicio y castigo
a los responsables materiales e ideológicos de este criminal accionar.
Corrientes, 18 de Diciembre de 1999
A Mauro Ojeda y Francisco Escobar
(Por María Bar)- Hoy 17 de Diciembre, se cumplen 10 años, de una gesta
histórica: en Corrientes, allí en las cercanías del Puente Chaco-Corrientes,
estábamos miles de correntinos defendiendo fundamentalmente la
institucionalidad, la que parece escurrirse permanentemente.
Hoy quiero dedicarles a ellos, este escrito que justamente tiene que ver con la
defensa de la institucionalidad.
Meses atrás fui a una Clínica Privada de Salud Mental, visité a una amiga,
enferma de tanto dolor humano. Mientras estuve, sentí que ese lugar estaba
viciado, en donde sólo se pretendía juntar residuos de quienes ya no pueden con
el sistema, era un territorio donde se consolidaba al despojo, el descarte, la
sobra, y percibía un único encuentro: el que proporcionaba el alopidol.
Privados de libertad, fortaleciéndose en la locura y nosotros con un miedo feroz
a ingresar, a perder la visión de la aparente cordura, al borramiento de límites
entre salud y enfermedad. Ella estaba allí, tambaleante de equilibrio y vida,
esfumadita hacia el amor de su hija, ya había tirado todas tus máscaras, en una
pobre habitación, sin aromas, ni vientos para este calor, para esta vergüenza,
mía y nuestra. Estaba sin premios, ni reconocimiento alguno, nada.
Mi amiga, excelente artista, siempre había pintado lo atroz, reflejaba la
desvergüenza como pocos… también la crueldad de quienes accionan explosivos.
Ella se atrevió, hasta con lo perverso, incluso lo desafió, lo pintó de cuerpo
entero, mientras otros apenas muestran lo que el poder ve y acepta.
Tal vez sin todas las sonrisas que prepara esta boca mía, gesticulando, tocando
al otro, soñando juntos en una esfera que nos cuide de la perversión, me
pregunté quien puede sostener esa mirada en el arte? quien si no hace el camino
con otros y solidariamente acompañados en este descubrimiento de honrar la vida,
nunca solos, vivos, acompañados. Será por eso que no tenías puesto el camisón
negro? Seguramente las flores que creará el sol, serán tus eternas compañeras,
con esos guardianes: tus obras, tus creaciones, que remiten al todo, y no a las
luces de elegantes salas de exposición, híbridas, llenas de tenues colores que
otorga la hipocresía.
Ya dejarás esa sala oscura, sin baños, usada para controlar, y perversamente
llamada de Contención?! Otra absurdidad y represión de este sistema,
desvirtuando el sentido de esta bella palabra que nos protege, allí en lo
indispensable.
Salí, me quedé con estas impresiones algún tiempo, pensando que tal vez eran
sólo eso: impresiones, cargadas de subjetividad.
Sin embargo, días atrás leo una nota en la que Psiquiatras locales dicen que el
electroshock es una “valiosa herramienta terapéutica”. Era un comunicado de la
Asociación de Psiquiatras de Corrientes (Apsico). Cabe aclarar que ese
comunicado se difundió días después que la Cámara de Diputados había aprobado un
pedido de informes al Ministerio de Salud Pública de la Provincia de Corrientes.
En sus fundamentos dicen los profesionales que “El tratamiento con terapia
electro convulsiva es un procedimiento ampliamente probado, eficaz y seguro, que
siempre debe tenerse en cuenta como recurso terapéutico en la práctica clínica
ante determinados cuadros psiquiátricos”. Sin embargo, han sido los mismos
familiares de internos de Hospital de Salud Mental, quienes manifestaron que a
los enfermos se les habría aplicado de manera cuestionada el electroshock.
Por suerte la Argentina se encamina hacia una nueva ley de Salud Mental ,
proyecto de ley Nacional de Salud Mental de Argentina, que fue aprobado en
octubre de 2009 en la Cámara de Diputados y girado a Senadores –donde será
tratado el año próximo- constituye un paso gigantesco en la dirección trazada
por la OMS y la Organización Panamericana de la Salud (OPS), al estar basado en
evidencias científicas y el respeto por los derechos humanos. Cabe puntualizar
que luego de ser aprobada se formulará el Programa Nacional de Salud Mental, en
base a pautas que nacen de todo abordaje interdisciplinario, al reconocer que
los problemas mentales nacen en factores biológicos, psicológicos y sociales.
También se propone un órgano de revisión cuyo fin es asegurar que nuestras
poblaciones reciban de los profesionales bien capacitados una atención
respetuosa de sus derechos a la salud.
También la Mesa de Trabajo Permanente en Salud Mental y Derechos Humanos de
Córdoba ha elaborado un proyecto de ley de Salud Mental para esa provincia, al
que ha adherido la Universidad de Córdoba, institución académica que fundamentó
su apoyo en la perspectiva de los Derechos Humanos, reconociendo los derechos
específicos de las personas con problemas de padecimientos subjetivos y el
estado de vulnerabilidad que los caracteriza. Estos son los vientos que faltaban
en la habitación de la Clínica, los mismos que estuvieron ausentes, un día como
hoy, diez años atrás.
Escribinos (mencionando a qué nota se refiere tu comentario)