Dilaciones autoincriminantes

A esta altura del debate de la Causa RI9, no parece inteligente dilatar el juicio por medio de la ampliación de la declaración de los imputados. Quizás no era esa la idea, sino una suerte de último recurso asumida por cuenta y riesgo de los propios interesados.
Lo cierto es que los defendidos de los Dres. Buompadre y San Emeterio, el ex-Capitán De Marchi y el Coronel Barreiro, sindicados como jefe de la patota del RI9 y el responsable del homicidio de Artieda respectivamente, quisieron ampliar su alocución.
En primer término declaró el jefe De Marchi, luego su lugarteniente y quien fuera luego su reemplazante al frente de Inteligencia en el RI9.
No iría a confesar nada, y quiso dejarlo claro de entrada: "niego terminantemente haber participado en los hechos que se me imputan y de haber conocido siquiera que estos hechos hubieran ocurrido" dijo. Acto seguido pasó a la ofensiva y la emprendió contra el Coronel (RE) Ballester, uno de los testigos claves que han contribuido a contextualizar el Terrorismo de Estado, afirmando que tiene su sable firmado por Illia, "precisamente el Presidente que Ballester ayudó a derrocar" recuerda.
Reconoce luego que la Plana Mayor del RI9 se completa a partir de los hechos sucedidos en Tucumán y el Copamiento del Regimiento 29 de Formosa, y admite de hecho que él integra esta estructura como Jefe de Inteligencia, aún antes de lo que se pensaba, "ya en octubre de 1975 me designa como S2 (Oficial de Inteligencia) el Jefe del Regimiento, cuando yo todavía era Jefe de la Compañía de Comandos y Servicios" confiesa.
Minimiza luego el rol de la Inteligencia Militar, tal como lo hizo Barreiro en su primer ampliación y Losito en jornada anterior, acaso para desmentir las conclusiones de la prestigiosa periodista francesa Marie Monique Robin tras su investigación que se plasmó en un documental aportado al debate, llamado "Escuadrones de la Muerte-La Escuela Francesa", donde la periodista gala afirma: "porque en esta guerra no hay infantería, ya se acabó, no hay caballería, no sirve para nada esto, lo único que sirve es la inteligencia, y todos los generales argentinos que entrevisté subrayan este aspecto como muy importante, el de entender que el arma no es mas tanques, o aviones, es la inteligencia, la información". La información claro está, se lograba con la tortura y a través del aparato de inteligencia constituido en grupo de tareas.
Inteligente hasta acá, si ignoramos su reconocimiento respecto de la fecha en que empezó a ser S2, y acaso sólo se le pueda reprochar sus comentarios hacia Ballester, que en absoluto lo hizo con ánimos de desvincularse de los hechos, sino más bien como pasándole factura por cuestiones ideológicas, ya que el Coronel (RE) tras su autocriticada participación en el derrocamiento a Illia, dedicó su vida a defender la democracia, participando de la creación del CEMIDA (Centro de Militares por la Democracia), ONG que preside actualmente.
Pero al igual que Barreiro y Losito empieza a cometer más errores a medida que confía en sus dotes de orador. Lo hace cuando ubica temporalmente y con seguridad la construcción del LRD (Lugar de Reunión de Detenidos, como prefieren llamar al centro clandestino), asegurando que se empieza a acondicionar en el mismo lugar que recuerdan las víctimas, pero en julio de 1976, un mes antes de lo que reconocería Barreiro minutos después, con la misma seguridad de quien lo precedió. Aparece allí la primer contradicción de la jornada.

La gente es mala y comenta

"La idea de Centro Clandestino surge de los derechos humanos" dice De Marchi luego, y acto seguido se desmiente a sí mismo, cambia de blanco y carga contra la prensa "quiero aclarar que por una falacia de la prensa se dijo que ese lugar era clandestino...pero cómo puede ser clandestino si algunos prisioneros reconocieron tener visitas" afirmó.
Reconoce que participó de operativos de "identificación de personas", aunque no que los hubiera detenido y nombra uno a uno a los testigos que según él demostraron que se había retirado en agosto del "76. La realidad es que no hay dos testigos de la defensa que digan lo mismo respecto del tema, mostrándose muy confundidos y contradictorios entre sí. Pese a esto que resulta muy evidente para quienes asisten al debate, lo que por cierto incluye al ex-Capitán que no se ha perdido una sola jornada, seguramente se propuso agradecer de todos modos el esfuerzo de sus amigos.

Un transgresor confeso

Dedica luego varios minutos para argumentar que es imposible para un militar  ejercer la actividad privada, en virtud de que la ley 16.101, articulo 7º prohíbe a los militares "la aceptación de un trabajo ajeno a la actividad militar, salvo expresa autorización", para luego observar que "allí puede quedar un hueco", ya que puede pensarse que efectivamente conté con autorización...pero esto no es así, porque en la reglamentación de la Ley de marras se salva esta cuestión, prohibiendo con mayor firmeza".
Quiere manifestar con ello que si se dedicó a la actividad privada no podía seguir pues en actividad militar en virtud de la norma mencionada, pero luego comete otro error, cuando afirma que participó como apoderado de la firma Millán SA en la venta de un campo, cuestión que no debería llamar la atención en su condición de Administrador del mismo, salvo que se tenga en cuenta que la operación acerca de la que él mismo aporta su Escritura, se realizó el 11 de agosto del "76, nueve días antes de pedir su retiro, es decir "cuando no podía ejercer la actividad privada".
"Aclara" luego el problema que le trajo su testigo Malfussi, quien había afirmado que el ex-Capitán estaba en actividad en 1978, reconociendo que es así, pero que estuvo dos meses solamente en su condición de militar de reserva, no quedaba otra que admitirlo.
Solicita que se incorpore una carta de su padre que hace referencia a su deseo de retirarse de la actividad militar, fechada en julio de 1976, situación que lo discutió mucho con su esposa, "ya que parece mentira pero a esa edad nos sentíamos viejitos" superando a sus lugartenientes Barreiro y Losito, quienes se sienten actualmente viejitos de 55 y 56 años respectivamente. De Marchi no iba a quedarse atrás...por algo era el jefe. Concluye su extensa alocución negándose a contestar las preguntas de la querella y los fiscales.

El peculiar comando frustrado

Barreiro amplía nuevamente, como en jornadas anteriores, y con similares argumentos que refieren a su escasa importancia en la cadena de mando, llegándose incluso a autocalificarse de "piojoso Subteniente Barreiro", pero haciendo hincapié en reforzar su coartada, es decir, el supuesto curso de comandos sobre el que dieron fe ex-compañeros suyos, todos muy olvidadizos cuando se trata de recordar a otros compañeros de promoción , pero que se acordaban perfectamente de Barreiro y Jándula, los representantes del RI9 "porque eran peculiares".
El Coronel que se hallaba en actividad cuando fue detenido en la Causa RI9 en el año 2004, "refuerza" (o pretende hacerlo) la credibilidad de sus camaradas de memoria selectiva, explicando las razones de su peculiaridad: "Jándula tenía los pies muy pequeños y yo una vez los estaba frotando y...ellos me vieron...por eso les parecíamos peculiares (sic)". Desmiente posteriormente uno a uno a los testigos que lo imputan, con nerviosismo, con visible contrariedad y elevando el tono de voz. Sin embargo se veía más como un hombre desesperado que como alguien ofuscado, y termina reconociendo que era parte de la Plana Mayor, el mismo día que se ninguneó.
Se explaya a piaccere sobre lo que "vivió" en el curso de comandos, anécdotas que arranca sonrisas cómplices de sus letrados y bostezos de los presentes, aún de sus familiares que siguieron como el resto, sin entender su concepto de "peculiaridad".

Hay que matar al cartero

Como cierre patético de la jornada, un sector de la defensa, el que representa a Losito y Píriz, pide que se incorpore al debate copias de recortes de diarios...y de las crónicas del Portal de la Comisión de Derechos Humanos, porque al parecer su sola existencia atenta de alguna manera su derecho a defensa. Es claro que el Proceso no se ha llevado bien con la prensa, por ser condescendiente, como prueba mas emblemática hay que recordar la suerte de Rodolfo Walsh, pero no parece correcto continuar con esa inercia en este contexto.
La jornada concluye, pero antes el Presidente del Tribunal advierte que el jueves próximo será la última jornada de lectura de pruebas y que el 1º de Julio se inician los alegatos. Los que siempre han sostenido que "estaban condenados de antemano" no se han preocupado por acelerar un proceso en el que supuestamente no confiaban, parecen estar cómodos en él, pero todo llega, la justicia también.

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