La descripción del "regreso" de Rómulo
El
aporte de los testigos de la recuperación del cuerpo de un desaparecido, el
estudiante y militante político Rómulo Artieda, fue el motivo principal de la
28ª jornada de la "Causa RI9".
Una jornada muy útil para rescatar cómo se desarrolla una exhumación de un NN, y
la profesionalidad del EAAF (Equipo Argentino de Antropología Forense), en el
contexto de un proceso que además de ser eminentemente legal, se trata también
de un aporte a la reconstrucción de la memoria histórica.
Si a la defensa le ha servido de algo, deberán sin dudas apreciarlo los
interesados, lo cierto es que a la sociedad le sirve enterarse de cuál es el
destino de los desaparecidos, que no "están en Europa" como gustan afirmar sus
captores con criminal cinismo, y aquellos que por ignorancia o complicidad
repiten ese latiguillo extemporáneo y canallesco.
El changarín
El primero en testimoniar es Alfredo Rubén Sotelo, un changarín que firmó el
acta que se confeccionó tras la exhumación en el Cementerio "San Roque" de
Empedrado. El Dr. Buompadre le pregunta con sequedad e inusitada dureza ¿usted
vio en el momento en que se extrajeron los huesos? ¿que estaba haciendo usted
mientras? "limpiando" decía Sotelo, con la timidez de la gente humilde del
interior de Corrientes. ¡¿Y qué hacía...rasqueteaba las tumbas o
que...?!insistía Buompadre. "Limpiaba el cementerio, barría", decía el testigo
sin inmutarse.
Más adelante reconoce su firma en el acta y la Dra. Badaró, Secretaria del
Tribunal, le pregunta si alguien habló con él en estos días, inquiriendo con el
claro propósito de establecer si recibió alguna "sugerencia" de parte
interesada, con el celo esperable de quien debe velar por la transparencia del
debate, y el testigo dijo que no, con la misma serenidad de quien dice una
verdad que no le causa pesar ni le modifica demasiado su existencia. Ni siquiera
sabía porqué le habían citado, pero vino a cumplir con su deber.
El encargado de la seguridad del "operativo exhumación"
Ramón Carlos Lencinas era el encargado de dotar de seguridad al operativo de
exhumación de los NN de Empedrado, lo hacía en su carácter de Director de la Sub-Unidad
7 con asiento en Saladas. Asistió al inicio del acto, donde se tomó testimonio a
los funcionarios municipales y policiales que oportunamente participaron de la
inhumación de los cuerpos, junto al Ministro de Gobierno de la Provincia y los
funcionarios judiciales de la órbita federal.
También participó como testigo en el propio cementerio, cuando "el personal
idóneo (EAAF) estuvo sacando con cuidado, con el material adecuado y colocando
en una caja (los restos)" afirma.
Sostiene sin dudar que los firmantes del acta labrada in situ estaban
presentes y da fe de ello en carácter de testigo presencial, y que la caja es
trasladada tras su sellado por personal de la Gendarmería Nacional.
El Comisario de la Ciudad de Empedrado
César Acevedo era el Jefe de la Policía de Empedrado, y refirió haber observado
el trabajo de los antropólogos, quienes "sacaban minuciosamente los restos",
sorprendido al igual que su colega por la profesionalidad de los Antropólogos
del EAAF.
Recuerda también que se labraron actas y que los restos hallados fueron
trasladados al Juzgado Federal por la Gendarmería Nacional. Por su parte la
Policía Provincial custodió el lugar desde antes de realizarse las exhumaciones
hasta concluidas las mismas.
El Policía Federal que trasladó los restos a Buenos Aires
Si faltaba alguien en la cadena de seguridad para dejar tranquilos a los defensores, de que el traslado de los restos fue absolutamente legal, testimonió el que se encargó de coordinar con la Policía Federal de Buenos Aires para que lo esperen en Capital Federal y lo escolten, junto a las cajas que contenían los huesos de la exhumación, a las oficinas de la Avenida Rivadavia al 2400, donde funciona el EAAF. Cristian Llerena, Oficial de la Policía Federal, aseguró que las cajas llegaron a destino sin ser alteradas, y dio fe de la transparencia del traslado.
La memoriosa "Perla del Paraná"
Empedrado
es una localidad que se encuentra a 60 kilómetros de la capital de Corrientes,
balnearia y dotada de barrancas de singular belleza es visitada año tras año por
muchos jóvenes estudiantes en su día.
Lleva con orgullo ser la sede de la primer identificación del NN de un
desaparecido por razones políticas en territorio provincial, y lo exhibe en las
puertas mismas de su histórico cementerio "San Roque" que aloja desde hace más
de doscientos años a sus deudos.
Una placa inmortalizó el paso de los restos de Rómulo Artieda por su preciado
camposanto, donde parte de su ser fertilizó un minúsculo espacio de una tierra
que conocería su identidad treinta años después. En ella reza: "Rómulo Artieda,
desaparecido por la última dictadura militar, por la Memoria, Verdad y Justicia
de todos los Desaparecidos". El acto de inauguración de la placa se efectuó el
24 de marzo de 2008, día apropiado si los hay para que las autoridades de una
localidad que colaboró mucho para que se identificaran los restos de Rómulo,
pudieran finalmente intentar reparar a través de las Instituciones de la
Democracia, el enorme daño infligido por ese otro Estado, el terrorista, el que
veía a sus ciudadanos como enemigos, al abrigo de la "Doctrina de Seguridad
Nacional" hija dilecta de la escuela francesa.
Por las dudas me opongo
Como no podía ser de otras manera, no faltaron las oposiciones infundamentadas,
en este caso la del Dr. Gesino, defensor de Losito y Píriz. Antes de que llegara
el Dr. Mario Bosch, uno de los representantes de la Secretaría de Derechos
Humanos de la Nación, Gesino recordó que éste había pedido que se incorporen por
lectura testimonios de una causa que se instruye en la vecina Provincia del
Chaco, donde entre otros se encuentra el testimonio del propio Losito,
reconociendo haber formado parte de la delegación que trasladó a Fernando
Piérola, uno de los fusilados de Margarita Belén, mientras que en la jornada
anterior de la "Causa RI9" negaba haber sabido nunca de la existencia de Piérola. Lo insólito es que quería
dejar claro el Dr. Gesino, que no recordaba concretamente cual era el o los
testimonios que Bosch quería incorporar por lectura, pero que esperaría a que se
haga presente "para oponerse".
Bosch se hizo presente minutos después, y no solo le "recordó" a Gesino cuáles
habían sido los testimonios que se pretende incorporar por lectura, sino que
afirmó "el Dr. Gesino sabe bien que hasta la Cámara de Casación resolvió la
validez de los testimonios solicitados por mí, en razón de que es defensor
también en esa causa" dijo, ahorrándose fastidio, casi con conmiseración.