EDUARDO ALFONSO BUSCO DESPEGARSE DE UN OPERATIVO REPRESIVO DE LA ULTIMA
DICTADURA
Las excusas de un represor

El ex secretario general del Ejército buscó desvincularse del
asesinato de Antonio García y el secuestro de Beatriz Recchia, que dio a luz en
cautiverio y permanece desaparecida. La Cámara Federal de San Martín debe
decidir si confirma su procesamiento.
Un par de balazos disparados por desconocidos durante un control de tránsito le
valieron al teniente primero Eduardo Alfonso en 1977 una medalla al “heroico
valor en combate”. La afirmación la realizó su abogado Carlos López Luján ayer,
durante una audiencia ante la Cámara Federal de San Martín, y apunta a
desvincular al ex secretario general del Ejército del asesinato de Antonio
García y el secuestro de Beatriz Recchia, que dio a luz en cautiverio y
permanece desaparecida. “Hay abundantes pruebas que se pueden interpretar de
diverso modo, pero de ninguna manera como lo hace la defensa ”, afirmó Alan Iud,
abogado de Abuelas de Plaza de Mayo, que espera la confirmación del
procesamiento.
El 12 de enero de 1977 más de treinta militares sin uniforme irrumpieron en la
casa de Villa Adelina donde vivían García y Recchia, militantes montoneros. Los
vecinos acreditaron que hubo un tiroteo y que a García lo sacaron muerto. Según
el comunicado oficial, la mujer se había fugado y “las fuerzas legales tuvieron
dos oficiales heridos”. El primer dato era falso: Recchia, embarazada de cinco
meses, fue trasladada al Campito, el centro clandestino de Campo de Mayo. Su
hija nació en cautiverio y recuperó su identidad en febrero. Por el asesinato y
el secuestro, además de Alfonso, están procesados quienes ocuparon roles
jerárquicos en la ex Zona IV: Santiago Riveros, Reynaldo Bignone y Luis Sadi
Pepa.
Según el legajo personal de Alfonso, mano derecha hasta 2003 del comandante del
Ejército general Ricardo Brinzoni, el mismo día fue “herido de bala con
perforación intestinal”. El Boletín Público 4148 del Ejército precisa el dato:
“Con motivo de operaciones realizadas en la localidad de Villa Martelli, el 12
de enero de 1977. Medalla ‘Herido en combate’”, en teoría una distinción que
excluye balas perdidas. El oficial estaba destinado en la Escuela de
Suboficiales de Campo de Mayo.
Alfonso hizo carrera. Ascendió a coronel en 1993, a general de brigada en 1999 y
encabezó en 2001 un pedido de hábeas data de 663 militares interesados en
conocer qué datos sobre sus trabajos sucios tenían los organismos de derechos
humanos. En mayo de 2008 se conoció su participación en el operativo. En
diciembre fue detenido y procesado. Ayer su abogado repitió que, pese a la
coincidencia de día, localidad y cantidad de heridos (el segundo fue el teniente
Raúl Delaico, fallecido), fue otro hecho: disparos de desconocidos, desde una
moto. El abogado de Abuelas, Alan Iud, refutó la coartada con datos técnicos y
explicó que, por cargo y jerarquía, Alfonso no participaba de controles
vehiculares.
Fuente: Página 12
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