ESMA: sobrevivientes complicaron al represor Héctor Febrés en la segunda jornada del juicio

Cuatro personas que estuvieron detenidas en ese centro clandestino declararon como testigos y señalaron al ex prefecto como uno de los torturadores. Febrés está acusado de delitos de "lesa humanidad".

Sobrevivientes de la ESMA complicaron hoy la situación del ex prefecto Héctor Febres, a quien señalaron como uno de los más cruentos torturadores de ese centro clandestino de detención que funcionó durante la dictadura, en la segunda jornada del juicio oral en su contra por delitos de lesa humanidad.
"Acá en este lugar, yo soy el torturador", se presentó Febrés en la ESMA ante el secuestrado Carlos Gregorio Lordkipanidse, uno de los cuatro sobrevivientes por cuyos casos se lo juzga acusado del delito de "torturas".
Tanto Lordkipanidse como el primer testigo del día, Carlos Alberto García, aportaron en largas declaraciones un minucioso detalle del funcionamiento de la Escuela de Mecánica de la Armada en la última dictadura, incluido el "trabajo esclavo" al que eran sometidos para falsear todo tipo de documentos.
Además, los secuestrados eran obligados a trabajar en tareas de impresión del diario Convicción, editado por el dictador Emilio Massera, como parte del proyecto político que pretendía impulsar.
Más breves, también pasaron por el tribunal los sobrevivientes Alfredo Margari y Josefa Arminda Prada de Olivieri.
Los testigos que hablaron hoy forman parte del listado de 53 personas que ofrecerán sus testimonios durante el proceso. Este es el primer juicio oral y público por los hechos ocurridos en la ESMA tras la reapertura de las causas luego de la derogación de las Leyes del Perdón.
El jueves pasado, al iniciarse el proceso, Febrés negó los delitos que se le imputan. Es más, dijo que él ni siquiera estuvo en la ESMA, tal como había reconocido en un viejo proceso ante la Justicia militar.
Ahora, el tribunal volverá a reunirse el jueves para escuchar el testimonio de Víctor Basterra, Adriana Marcus, Graciela Daleo y la periodista Miriam Lewyn, también sobrevivientes de ese centro clandestino de detención.

Fuente: Clarin.com