Respuesta a Juan Carlos De Marchi
(h)
Con respecto a una carta de lectores aparecida en el diario
“La Republica” del domingo 10/02/07 Pág.15 firmada por Juan C. de Marchi (H)
quiero expresar lo siguiente.
Yo no tuve la suerte de tener abogados defensores ni tribunales que me
juzguen cuando fui detenido el 24/03/76, como así tampoco mis suegros, mi
esposa y mis cuñadas tienen donde llevar una flor ante la desaparición de su
hija y hermana, que nunca supieron donde está, pues esos milicos fueron tan
cobardes que ni los cuerpos se animaron a entregar (en toda guerra los
vencedores entregan los cuerpos). En cambio este gobierno peronista si les
da la posibilidad a éstos represores de contar con sus abogados y el
respectivo proceso democrático. Quiero recordar también que la convención de
1.948 art. 2º habla de “aniquilamiento total o parcial de un grupo étnico,
nacional, radical o religioso”; que es lo que ocurrió en nuestro país desde
1.976 a 1.983. Lo importante y que resulta inédito y alentador es que el
estado sea capaz de juzgar y castigar el delito de genocidio cometido por
civiles y militares en su nombre; porque permite a la sociedad Argentina y
Correntina (bastante olvidadiza) elaborar estos hechos. Para terminar,
debemos decir que hay tres tipos o niveles de culpa: la criminal, la
política y la moral.
La primera, es de quienes cometieron actos criminales. No es homologable a
las otras y solo se zanja con el castigo, no hay arrepentimiento para esa
responsabilidad. El único arrepentimiento posible es posterior al castigo.
Las otras dos culpas no son judiciables. La política es la que por acción u
omisión permitieron esos actos; La moral es la que nos toca individualmente
y debemos preguntarnos que podríamos haber hecho y no hicimos para que otro
ser humano no fuera masacrado como los 30.000 desaparecidos.
Indudablemente los fallos del tribunal de La Plata (Etchecolatz, Von Wernich)
como el de acá de Corrientes (RI9), serán un aporte invalorable para el
derecho internacional y nos da la razón que la justicia aunque tarde llega,
pues se están cumpliendo 60 años de la convención sobre genocidio.
Miguel Alfredo Galantini
D.N.I. 12.765.012
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