LIBERAN A TRES POLICÍAS Y HACEN RESPONSABLE A VALLECA DE QUE NO SE FUGUEN
El jefe que es una garantía
La Cámara excarceló a tres federales acusados del homicidio de otro policía. Los
jueces decidieron que el jefe de Policía garantizara que no escapen antes del
juicio oral. Se sospecha que los policías formaban parte de una banda de
delincuentes.
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El jefe de la Federal, Néstor Valleca, con un
presente griego.
Imagen: Télam
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Por Carlos Rodríguez
Menuda tarea recibió, por decisión de la Justicia, el jefe de la Policía
Federal, comisario general Néstor Valleca. Tendrá que garantizar, por su
condición de titular de la fuerza, que tres policías bajo su mando –acusados de
homicidio calificado por haber matado a otro federal– no se fuguen antes de la
realización del juicio oral en su contra, en el que podrían ser condenados a
prisión perpetua. A pesar de la gravedad de los cargos, la sala I de la Cámara
del Crimen, con el acuerdo de dos de sus tres integrantes, resolvió la
excarcelación del cabo Javier Lucio, el sargento Ricardo Bao y el agente Pablo
Maldonado, acusados por el homicidio del subinspector Marcos Itzcovich ocurrido
el 4 de marzo pasado. En el mismo hecho fue herido otro policía, Gustavo
Montenegro. Las circunstancias del hecho son poco claras, al punto de que se
sospecha que los tres imputados podrían formar parte de una banda de
delincuentes. El juez que se opuso al fallo lo calificó de “absurdo y
extravagante”. Sostuvo que la “caución institucional es una creación
pretoriana”.
Con la firma de los camaristas Gustavo Bruzzone y Jorge Luis Rimondi, la sala I
hizo lugar al pedido de excarcelación de los tres policías. El beneficio fue
concedido a cambio de una fianza de diez mil pesos, más la “garantía
institucional” del jefe de la Federal. De alejarse del cargo Valleca antes de
que llegue el juicio, en caso de fuga el que tendrá que ponerse el sayo será su
eventual reemplazante.
El tercer juez, Alfredo Barbarosch, no estuvo de acuerdo con la decisión.
Aseguró que la “caución institucional es una creación pretoriana” y calificó el
fallo de “absurdo y extravagante”. Opinó que sus colegas se atribuyeron
“facultades legislativas” que no les corresponden. Sin escuchar esos argumentos,
Bruzzone y Rimondi consideraron que la medida “no entraña peligro de fuga”, dado
que los procesados “poseen arraigo, un empleo en relación de dependencia como
policías y carecen de antecedentes” penales. Los jueces citaron un fallo dictado
en 2007, donde se dijo que “es el Jefe de la Policía Federal Argentina (...)
quien debe garantizar” la presencia de los imputados cada vez que los convoque
la Justicia.
La responsabilidad de Valleca no es personal, sino que involucra a quien ejerza
la jefatura de la Federal. Claro que una hipotética fuga lo pondría en la cuerda
floja. Los policías procesados deberán presentarse todos los meses ante el
juzgado de instrucción de Juan Ramos Padilla y no podrán ausentarse sin aviso de
su domicilio “bajo apercibimiento de revocarse la medida, ejecutarse la caución
y disponerse su inmediata captura”. A los policías les retuvieron sus
pasaportes, con aviso a las autoridades migratorias para que no puedan tramitar
uno nuevo.
A los policías se les imputa el homicidio agravado del subinspector Itzcovich y
la tentativa de homicidio del agente Montenegro, testigo de cargo en la causa.
“Vi que me apuntaron en la cabeza, sobre el rostro. Yo les decía que por favor
no me mataran, que era policía”, declaró Montenegro, que fue herido en una
pierna. “Jefe, no se identificaron, tiraron de una”, aseguró el agente que
sobrevivió al ataque, cuando declaró ante un superior mientras estaba internado
en el Hospital Churruca. Los acusados declararon que dieron “la voz de alto” y
que sus víctimas no se identificaron como policías.
Fuente: Página 12