El
juez español Baltasar Garzón aseguró este miércoles que lo "más idóneo" es
juzgar al represor argentino Ricardo Cavallo en España, antes de entregarlo
a Argentina. "El lugar más idóneo y rápido para enjuiciar a Cavallo y con
las máximas garantías, como las que tuvo (Adolfo) Scilingo, es España",
afirmó el magistrado en una entrevista con la radio local Cadena Ser.
"No significa que no pueda ser juzgado en Argentina", pero "el procedimiento
está mucho más avanzado en España, las pruebas están incorporadas al
procedimiento, y por lo tanto, todo sería mucho más ágil", añadió Garzón.
El juez de Instrucción de la Audiencia Nacional española fue quien solicitó
a México, en el año 2003, la entrega de Cavallo a España para que sea
juzgado por crímenes de lesa humanidad o genocidio, en aplicación del
principio de justicia universal.
Sin embargo, el viernes pasado, el gobierno español aprobó la extradición de
Cavallo a Argentina, decisión que -subrayó Garzón- "está condicionada a que
disuelva las responsabilidades contraídas en España". Pero el Ejecutivo
español también autorizó la entrega "temporal" de Cavallo a Argentina.
En ese sentido, el magistrado señaló que "todavía está pendiente determinar
si se lo enjuiciará en España, donde el proceso está concluido y a punto de
celebración el juicio oral o en Argentina". "Lo mejor para todos es que (Cavallo)
sea juzgado, ya que lleva muchos años en prisión sin juicio", y "no debe ser
así", afirmó Garzón.
En cuanto a las idas y vueltas del "caso Cavallo", el juez español indicó
que "lo importante es que la cooperación judicial funcione de forma
inmediata y abierta". Además, Garzón recordó que el ex presidente Néstor
Kirchner le dijo en 2005 que los represores argentinos iban a ser juzgados
"aquí o en España", pero que no habría "impunidad". "De lo que se trata es
de erradicar la impunidad", por eso, si existe algún mecanismo que impida
que los represores sean juzgados, "nosotros debemos ser capaces y ágiles
para adelantarnos y no hacer el juego", afirmó el magistrado.
Cavallo, alias "Sérpico" o "Marcelo", cumple prisión provisional en Madrid
desde el 29 de junio de 2003, cuando fue entregado por México a pedido de
Garzón, quien investiga los crímenes cometidos durante la última dictadura
militar argentina (1976-1983).
El ex capitán de corbeta, quien formó parte del servicio de inteligencia
naval, era oficial de contra-inteligencia y en ese carácter integró el grupo
de tareas 3.3.2, fue detenido en México el 24 de agosto de 2000 cuando
intentaba huir hacia Argentina.
Tras ser procesado, Cavallo afronta en España una pena mínima de 13.332 años
de cárcel y una máxima de 17.010 años por crímenes de lesa humanidad o
genocidio. A mediados de 2006, la Fiscalía pidió que se fijara fecha para el
juicio oral, pero hasta ahora el titular de la Sección Tercera de lo Penal
de la Audiencia Nacional, Alfonso Guevara, se había negado a hacerlo a la
espera de que se resolviera el proceso de extradición.
Cuando el pasado 7 de febrero México se pronunció a favor de la
re-extradición de Cavallo de España a la Argentina, las acusaciones
particulares y populares temieron lo peor: que fuera entregado al país sin
ser juzgado en el marco de la misma causa por la que fue condenado el
represor Adolfo Scilingo.
Fuente: Télam