La represión en Honduras se cobró su
primera víctima
Un vehículo militar atropelló a un
manifestante en las inmediaciones de las oficinas de una empresa de
telecomunicaciones. Por otra parte, el gobierno de Estados Unidos pidió
reestablecer el orden y calificó de “no legal” la destitución del presidente
Manuel Zelaya. La Unión Europea y Centroamérica se sumaron al repudio.
Policías antimotines de Honduras lanzaron ayer gases lacrimógenos a un grupo
de manifestantes que protestaban cerca del palacio presidencial en
Tegucigalpa y la represión a las protestas dejó el primer muerto, según las
agencias cubana Prensa Latina, británica Reuters y la televisora regional
Telesur.
En las inmediaciones de la oficina de la empresa de telecomunicaciones
Hondutel un vehículo militar atropelló a un manifestante que falleció a
causa de las heridas recibidas, según lo confirmó el secretario general de
la Federación Unitaria de Trabajadores de Honduras, Juan Barahona.
En el marco de un rechazo generalizado al golpe de Estado, que va desde los
Estados Unidos a Europa y todos los países del continente, los presidentes
del bloque del ALBA reunidos en la capital de Nicaragua junto al mandatario
hondureño Manuel Zelaya, decidieron ayer retirar embajadores de Tegucigalpa.
Mientras tanto, en Honduras las fuerzas policiales reprimieron protestas
contra el golpe, con el saldo de un manifestante muerto, y las universidades
permanecieron cerradas y persista la censura a prensa.
Los países miembros de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA)
anunciaron que retirarán a sus embajadores de Honduras, en el marco de una
cumbre extraordinaria en Managua, informó la agencia noticiosa ANSA.
La cumbre del ALBA en Managua precede a otra de centroamericana que también
prevé condenar la asonada cívico militar contra Zelaya consumada el domingo.
El ALBA incluye a Antigua y Barbuda; Bolivia; Cuba; Dominica; Ecuador;
Honduras; Nicaragua; San Vicente y Granadinas y Venezuela.
En la declaración leída ayer por el canciller de Ecuador, los países de ALBA
demandaron diversas medidas de sanción contra los golpistas en Tegucigalpa,
y recordaron que la Constitución de Honduras establece que se trata de
"traición a la patria" la usurpación del poder.
Asimismo, los gobernantes del ALBA decidieron mantener su reconocimiento a
las representaciones diplomáticas hondureñas nombradas por Zelaya y no
reconocer, en cambio, a "ningún delegado del gobierno espurio y golpista"
que encabeza desde el domingo el parlamentario Roberto Micheletti.
Zelaya, presente en la cumbre del ALBA, agradeció la solidaridad de "mis
hermanos" y dijo que confía en que pronto "se restablecerá la democracia
constitucional".
Por su parte, la secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton,
afirmó ayer que hoy una comisión de la Organización de Estados Americanos
(OEA) irá a Tegucigalpa para discutir con las partes el restablecimiento del
gobierno constitucional de Honduras.
Además, mientras el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, calificó
de "no legal" al gobierno que sustituyó por las fuerza a Zelaya, el titular
de la Asamblea General de la ONU, Miguel d`Escoto, pidió ayer al mandatario
hondureño que vaya lo antes posible a informar a ese foro sobre los detalles
del golpe de estado, que fue repudiado unánimemente por los embajadores
americanos.
D`Escoto envió una carta a Zelaya "para que venga a las Naciones Unidas y
hable ante la Asamblea General lo antes posible, para darnos un reporte
actualizado de los eventos en su país", informó la agencia de noticias ANSA.
Angel Alvarado, representante sindical de la Casa Presidencial, ratificó que
miles de hondureños amanecieron frente a esa sede del gobierno para exigir
el retorno de Zelaya.
Asimismo, señaló que fue activado un paro nacional educativo, mientras se
discute la implementación de nuevas acciones a favor de la democracia.
Otra dirigente del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas,
Bertha Cáceres, citada por Telesur, aseguró que las comunidades étnicas
están "en resistencia", "desconocen" al gobierno del presidente de facto
Roberto Micheletti, y se preparan para una movilización hacia Tegucigalpa.
El dirigente de Vía Campesina, Rafael Alegría, afirmó, por su parte, que "la
resistencia del pueblo continúa y se generaliza; ya en la zona de occidente
del país campesinos toman carreteras y hay militares que impiden el paso de
buses, por lo que han decidido viajar a pie a Tegucigalpa".
Tras la asonada cívico militar de ayer domingo, las autoridades de la
Universidad Nacional Autónoma de Honduras decidieron suspender las clases
hasta el próximo miércoles, informó radio América.
Del mismo modo, el sistema educativo público fue interrumpido en algunos
centros de enseñanza primaria y secundaria del país, mientras que las
instituciones educativas privadas también fueron paralizadas.
Pese a todos estos acontecimientos que fueron filtrados por agencias
internacionales y algunas emisoras, la prensa local sólo habla de la
"tranquilidad" que reina en todo el país, y da cuenta de los primeros
ministros nombrados por el que califican de presidente "constitucional"
Micheletti, quien negó la existencia de un golpe de Estado.
Mientras tanto, fueron intervenidos la televisora pública Canal 8 y otros
medios de prensa afines al ex presidente Zelaya.
Fuente: Télam
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