Libros quemados por los nazis
El 9 y 10 de mayo se cumplirán 75 años de la quema de casi 30 mil libros por
parte del régimen nazi, frente a la Biblioteca de la Universidad Humboldt
El régimen nazi (1933-45) alcanzó con "eficacia duradera" los objetivos de
olvido y negación que persiguió mediante la quema de libros, explicó hoy en
Berlín el Consejo Cultural de Alemania, la asociación que reúne a los consejos
federales de cultura del país germano.
"Es una vergüenza, pero es la verdad", dijo el director del Consejo, Olaf
Zimmermann, en referencia a lo que la entidad presentó como un éxito del sistema
nazi, consistente en sepultar en el olvido a numerosos escritores.
Es por eso que el Consejo prevé diversos actos conmemorativos en la capital
alemana para el 9 y 10 de mayo, cuando se cumplan 75 años de la quema de libros
en la entonces Opernplatz de Berlín (actual Bebelplatz), frente a la Biblioteca
de la Universidad Humboldt.
Entre marzo y junio de 1933, poco después del acceso al poder de Hitler,
estudiantes, docentes y miembros de las ligas nazis quemaron decenas de miles de
obras de autores judíos, marxistas y pacifistas. En la gran quema del 10 de mayo
de 1933 en Berlín se quemaron obras de Heinrich Heine, Bertolt Brecht, Franz
Kafka, Karl Marx, Heinrich Mann, Kurt Tucholsky y Carl von Ossietzky, entre
muchos otros autores. Sólo en esa ocasión se echaron a las llamas cerca de
30.000 libros cuyos autores no eran compatibles con el nazismo.
El Consejo de Cultura se ha propuesto este año tratar de recuperar la memoria de
los escritores olvidados a través de una campaña "Contra el olvido" en todo el
territorio alemán, de cara al 75 aniversario de la quema de libros, que se
cumple el 10 de mayo.
Así, el próximo 9 de mayo el presidente alemán, Horst Köhler, hablará en la
Academia de las Artes de Berlín, y bajo el lema "Literatura en la pira - El
espíritu en el fuego", los actores Günter Lamprecht y Jutta Wachowiak y los
escritores Volker Braun, Ingo Schulze y Herta Müller leerán textos de Kurt
Tucholsky, Erich Köstner y Bertolt Brecha, entre otros.
El 10 de mayo, la Biblioteca Humboldt, el Instituto Cervantes y el Partido
Socialdemócrata alemán invitan a una serie de conferencias, charlas y lecturas
de las obras quemadas, presentadas con la frase de Heinrich Heine "Donde se
queman libros se termina quemando a la gente".
El libro de los libros quemados
El ensayista Volker Weidermann acaba de publicar una obra, con el sugerente
título de "El libro de los libros quemados", en la que trata de hacerle justicia
a aquellos que no tuvieron la suerte de una victoria póstuma contra los nazis.
Weidermann parece compartir, al menos en parte, la idea de que los nazis casi
logran lo se proponían que era sepultar en el olvido a una serie de autores que
les parecían peligrosos.
"Casi lo logran. Pasó mucho tiempo, antes de que Alemania se acordara, después
de la guerra, de sus autores quemados y desterrados", escribe Weidermann en el
prólogo de su libro.
Weidermann admite que algunos de los 131 autores que el trata de recuperar en su
libro hubieran sido también olvidados sin necesidad de las hogueras y la
represión nazi, pero recuerda una frase del escritor Joseph Roth según la cual
todos los escritores quemados por el III Reich fueron dignificados por las
llamas.
El libro de Weidermann incluye 131 biografías breves de todos los autores que
aparecen en la primera lista negra de los nazis, elaborada por el bibliotecario
Wolfgang Hermann. En esta lista, elaborada después de las quemas del 10 de mayo
y que debía servir de guía para expurgar librerías y bibliotecas, estuvo
antecedida de otra más breve, elaborada por la Asociación de Libreros Alemanas
en su ansia de colaborar con los planes pirómanos.
Entre los extranjeros los nombres más conocidos de la lista de Hermann son los
de Maximo Gorki, Isaac Babel, Ernest Hemingway, Jack London y John Dos Passos.
Fuente: DPA y EFE