Inhumaron de los restos de Lucho Díaz, tras el acto en la Casa por la Memoria


"Lejos de su objetivo, quienes decidieron alejarse del perdón de Dios, quienes decidieron traer caos y dolor cuando deberían garantizar la paz, quienes traicionaron a su prójimo, sin respeto, sin piedad, sin valentía, sin hombría, con morbosidad y salvajismo, solo han conseguido inmortalizarlo" dijo su hijo Martín en el Cementerio.
Lucho era un militante correntino, mercedeño para más precisión y es uno de los fusilados en Margarita Belén. Uno de los creadores además, del popular conjunto "Los de Imaguaré" con Julio Cáceres y otros.
Sus restos fueron entregados a los familiares el viernes 27 de agosto de este 2010, previamente hubo una conferencia de prensa donde los responsables de su identificación (el EAAF), representados por Miguel Nievas, brindaron una conferencia de prensa.
A las 16, 30 hs. se realizó un acto en la "Casa por la Memoria" del Chaco, donde la Comisión de Derechos Humanos de Corrientes les hizo llegar su adhesión personalmente, tras el cual un cortejo de familiares, amigos y su "compañerada", lo acompañó a su última morada.
 

Publicación del Portal Chaco Día por Día:

A Lucho Díaz “lo sacan (de su celda) y después lo traen a la rastra”. Es uno de los torturados salvajemente en el comedor antes de fraguar su traslado a Formosa. “Lo vuelven a sacar para torturarlo y lo traen (otra vez) arrastrando con sangre en la boca y los oídos”, declaró Mario Mendoza en el juicio oral y público por la Masacre de Margarita Belén. Así fue su último día.
Oriundo de la ciudad de Mercedes –Corrientes-; donde transcurre su infancia y adolescencia. Era muy pequeño cuando muere su padre -Moyo Díaz Inurriteguy-, no obstante conservaba un especial reconocimiento por su generosidad. Por eso, cada año, organizaba una jornada de festejos, dedicada al pueblo mercedeño, que llamaba el Día Casi ideal de los Pobres.
Creció al borde del Paiubre (un arroyo pintoresco que dio primer nombre al pueblo) y siendo alumno secundario fundó una peña folclórica; la música y la danza lo acompañarán por siempre y serán su sello y carta de presentación. En el año 1969, integró la delegación que representó a Corrientes en el Festival de Cosquín.
Lucho fue uno de los creadores del conocido grupo chamamecero Los de Imaguaré, junto con Julio Cáceres y otros jóvenes mercedeños.
Justamente, por su canto fue reconocido en la Brigada de Investigaciones, cuando estaba encerrado en un calabozo. Comenzó a cantar el popular chamamé Adiós ciudad de Mercedes (de Ferradas Campo) y así es confirmada su presencia por otros presos políticos como Carlos Aguirre.

IRRECUPERABLE

La sensibilidad y compromiso social llevaron a Lucho a buscar lugares por donde encausar sus ideales. Se unió a la militancia universitaria en un contexto universal de cambios y en una Universidad Nacional del Nordeste politizada hasta sus cimientos.
Luego se afilió y militó en la Juventud Universitaria Peronista, donde se afianzó su búsqueda de justicia social dentro de un proyecto de liberación nacional.
Trabajaba en el Poder Judicial de la Provincia del Chaco. Era secretario del sindicato que aún representa a los trabajadores: Sindicato de Empleados Judiciales de Chaco (SEJCh). Participó en una trascendente medida de fuerza para obtener lo que hoy se conoce como Ley de Enganche.
En un “cónclave” de militares y policías, realizado en la Brigada de Investigaciones, le advirtieron a Díaz: “No hay caso, a vos hay que matarte, estás muy convencido”. Así declaró su medio hermano Juan Manuel Roldán, testigo de esa amenaza.

ÉTICA Y RESPONSABILIDAD ANTES DEL CALVARIO

“Quiero destacar tres hechos que hablan de su responsabilidad y compromiso con las obligaciones que asumía”, comentó Norma Cajal.
“En ese año (1976) en que se desata el horror jamás pensado, Lucho renueva la prórroga de excepción al servicio militar obligatorio en razón de cursar sus estudios universitarios. También rinde una materia de su carrera (Ciencias Económicas), sería su último examen”, recordó.
“La virulencia del Proceso muy pronto comenzó a destruir todas las organizaciones sociales, el sindicato de trabajadores del Poder Judicial fue intervenido, sus miembros detenidos, se ve obligado a trasladarse. Presenta la renuncia al cargo”, añadió.
En ese “cónclave” policíaco-militar de la Brigada, donde se decidía sobre la vida y la muerte de las personas, a Díaz le ofrecieron liberar a su medio hermano a cambio de hablar. Pero se limitó a pedirle a Juan Manuel que aguante.

LA METODOLOGÍA DEL TERROR

Lucho fue secuestrado en Corrientes, entre enero y febrero de 1976. Antes de su muerte, sufrió el ensañamiento feroz de sus captores, para ser fusilado, junto a un grupo de aproximadamente 30 presos políticos, en la triste madrugada del 13 de diciembre de 1976.
“Nosotros esperamos se haga justicia. Por nosotros y las generaciones futuras, levantamos la bandera de la democracia para que Nunca Más perdamos el Estado de Derecho con plena vigencia de las garantías individuales”, pidió Norma Cajal.
En la Brigada de Investigaciones, los hermanos Carlos y Julio Aranda, también oriundos de Mercedes, lo reconocieron en su celda. Lucho los saludó y ahí, vieron que le faltaba la uña de un dedo. “Se habían ensañado con él, entre otras cosas, le arrancaron las uñas de los dedos con un tenaza”, relató un testigo en el juicio por la Masacre.

ADIÓS CIUDAD DE MERCEDES
Quien conoce Mercedes, sabe de su arraigada localía. Pero también es cierto que por distintas razones, los jóvenes migran, generalmente hacia las capitales de provincia. Entonces, la nostalgia puede más que el olvido y aflora la añoranza.
Para esos momentos, Lucho tenía una canción que expresaba en sus letras todo su sentir: Adiós ciudad de Mercedes.
La cantaba en cada visita que hacía a su ciudad natal: cuando llegaba y cuando se despedía.
El informe del EAAF confirma que su muerte fue por un balazo en la cabeza.
“… Pero si el destino quiere que sufra como un varón te digo de corazón
-¡Adiós, ciudad de Mercedes!”…

 

 

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