Masivo homenaje a los fusilados en Margarita Belén
Reclamo de juicio oral en el 31 aniversario de la Masacre

El Gobernador y el subsecretario de Derechos Humanos de la Provincia representaron al gobierno en el acto central. Diputados y funcionarios nacionales viajaron para participar del homenaje.
Se cumplió ayer el 31 aniversario de la Masacre de Margarita Belén, el fusilamiento de más de una veintena de prisioneros políticos de la dictadura militar cuando, supuestamente, eran trasladados desde lugares de detención en Resistencia hacia una cárcel en Formosa. El Ejército y la Policía habían dicho que el convoy fue atacado por un grupo armado cuando transitaba por la ruta nacional 11 en inmediaciones de la localidad de Margarita Belén, y que los custodios repelieron el ataque. Sin embargo las investigaciones demostraron que se trató de un completo fusilamiento y que las víctimas habían sido torturadas desde el día anterior.
Como cada año, se realizó una caravana que terminó en un acto en el monumento a los caídos, en el mismo lugar de la Masacre, precedido por el escrache de la agrupación Hijos a Vicente Valussi, sindicado como integrante de los servicios de inteligencia de la dictadura.
El gobernador Jorge Capitanich sólo presenció el acto en el que todos los oradores hicieron hincapié en el histórico reclamo de juicio y castigo a los culpables. Familiares de las víctimas, ex -presos de la dictadura y organizaciones de derechos humanos confluyeron en el reclamo del inmediato llamado a juicio oral en la Causa que se tramita en el Juzgado
Están acusados de ser los responsables de la masacre los militares Athos Gustavo Renes, Rafael Carnero Sabol, Norberto Raúl Tozzo, Luís Alberto Pateta, Ernesto Jorge Simoni, Aldo Héctor Martínez Segón, Horacio Losito, Ricardo Guillermo Reyes, Germán Emilio Riquelme, a los que hay que sumarle el fallecido Jorge Alcides Larrateguy.
Algunos de los detenidos, ahora representados por el defensor oficial Gonzalo Molina, tras la renuncia de Carlos Pujol, prestaron declaración ayer y el miércoles ante el juez federal Carlos Skidelsky.

Mirta Clara, ciudadana ilustre

Hoy a las 9, en el recinto legislativo, por iniciativa del diputado Daniel San Cristóbal, del Frente Grande, la Legislatura provincial declarará Ciudadana Ilustre a Mirta Clara de Sala, “por su invalorable aporte al rescate y fortalecimiento de la memoria colectiva, su lucha permanente por el Juicio y Castigo a los responsables de la dictadura y su defensa permanente de los derechos humanos”.
Mirta Clara, y su compañero Carlos Sala, fueron detenidos en 1975, y torturados por la última dictadura. Ella fue madre en cautiverio y recobró la libertad en noviembre de 1983, pero él fue fusilado en la Masacre de Margarita Belén.
Idéntico reconocimiento, también a propuesta de San Cristóbal, le fue otorgado hace tres años a Amanda Mayor, madre de Fernando Piérola, fusilado junto a Sala en la Masacre.

La Policía hizo el minuto de silencio

Todas las Unidades Policiales de la Provincia dieron cumplimiento a la Ley 5.547 que instruye que se realice en todas las reparticiones públicas de la provincia un minuto de silencio en el mediodía del 13 de diciembre de cada año, “en homenaje a las víctimas que sufrieron las consecuencias de la ruptura del Orden Constitucional y del Terrorismo de Estado”.
Esta norma es la que instituye, además de esta fecha, el 24 de marzo como “Día Provincial de la Memoria por la Verdad y Justicia”.

A media asta

El Gobierno de la Provincia adhirió a la conmemoración del31 aniversario de la Masacre de Margarita Belén y se dispuso que a partir de las 12 se arriara a media asta la bandera nacional del mástil central de Casa de Gobierno. De ese acto participaron la ministra de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología, María Inés Pilatti Vergara; el subsecretario de Derechos Humanos, Carlos Martínez; la presidenta de la Comisión por la Memoria e hija de uno de los fusilados en la masacre, Dafne Zamudio, junto a otros integrantes de ese organismo y de la agrupación Hijos y otras organizaciones de derechos humanos.

Kunkel y Donda

Los diputados nacionales Carlos Kunkel y Victoria Donda participaron ayer de los actos recordatorios de la masacre de Margarita Belén y el homenaje a los caídos.
Kunkel, recordó su cautiverio en tiempos de la dictadura con algunos de los fusilados en Margarita Belén: “Yo particularmente estaba en la U7, cuando después del mediodía fueron sacados algunos compañeros y, como todos saben, los llevaron al comedor de la alcaidía y los juntaron”. Al dar razones de su visita, dijo estar convocado por “la voluntad de hacer un homenaje a todos aquellos que muy jóvenes perdieron la vida por una patria mejor”.
Donda, que es una de las últimas nietas recuperadas por las Abuelas de Plaza de Mayo, dijosu objetivo y el de la lucha que invita a librar, es “volver a poner en primer plano a la memoria y la verdad”, que considera “indispensables para construir una patria más justa para todos”.
La legisladora pertenece al Movimiento Libres del Sur, que en el Chaco representa Carlos Martínez, el subsecretario de Derechos Humanos de la Provincia.

Fuente: Diario Primera Línea del Chaco

Masacre de
Margarita Belén

La masacre de Margarita Belén es una causa emblemática, uno de los crímenes colectivos más horrendos, por su carácter de planificado y decidido en los más altos niveles de los dictadores militares.

En la madrugada del 13 de diciembre de 1976 un grupo de detenidos políticos fueron extraídos de la Unidad Penitenciaria 7 de Resistencia, y trasladados a la cárcel de máxima peligrosidad de Formosa, por orden del jefe de la Brigada de Infantería 7 y la Subzona 23, el entonces Coronel Cristino Nicolaides. Algunos de ellos habían sido detenidos luego del ataque de Montoneros al Regimiento 29 de Infantería de Monte de Misiones, a fines de 1975. Distintos testimonios de otros presos que sobrevivieron y de sus familiares que habían podido visitarlos coinciden en que todos ellos fueron torturados.

El día en que se decidió el traslado primero se ordenó cavar fosas en el cementerio de Resistencia. El ex diputado radical Víctor Marchesini, que estuvo preso junto con ellos, declaró que a uno lo crucificaron durante 48 horas. Según Marchesini los colocaron en la alcaidía entre una doble fila de policías que los apalearon hasta dejarlos sin sentido. Luego los subieron a los vehículos para ser rematados.

Según el testimonio de un ex oficial ante la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas, intervinieron en el bárbaro procedimiento un grupo de militares del Destacamento de Inteligencia 124 del Ejército al mando de su jefe, el entonces teniente coronel Hornos, y agentes de investigaciones de la policía chaqueña. En dos camiones militares a los que acompañaba un patrullero de la policía del Chaco fueron conducidos hasta un descampado en el que se los ejecutó alegando un intento de fuga durante el traslado.

Fuente: El Ortiba.org