URUGUAY REABRE LA CAUSA POR LA DESAPARICIÓN DE LA NUERA DEL POETA ARGENTINO
Una esperanza en el caso Gelman
La Justicia uruguaya desarchivó la investigación sobre la desaparición de María
Claudia García de Gelman en función de nuevos elementos aportados por Macarena,
la hija que recuperó su identidad tras más de veinte años de búsqueda de sus
abuelos.
Por Adriana Meyer
La Justicia uruguaya decidió reabrir el caso de la desaparición en Uruguay de
María Claudia García, nuera del poeta Juan Gelman. Esto ocurrió a pedido de su
hija, Macarena Gelman, y luego de un análisis de “nuevos hechos supervinientes”
en relación con su traslado clandestino hacia Uruguay, en octubre de 1976. “Es
un hecho profundamente emocionante, es un fallo que tiene muchas lecturas, abre
muchas expectativas y puertas, y Macarena y Juan se lo merecían porque
estuvieron años batallando para que la administración de justicia reaccionara”,
dijo a PáginaI12 José Luis González, abogado de la familia.
El juez Pedro Salazar resolvió “desarchivar” la investigación de la desaparición
de María Claudia García de Gelman, durante la dictadura uruguaya que se extendió
de 1973 a 1985. El caso había sido archivado por segunda vez en 2005 por el
fiscal Enrique Moller, pero Macarena Gelman pidió en febrero la reapertura ante
el surgimiento de nuevos elementos, tales como el reconocimiento de parte de la
Fuerza Aérea Uruguaya de la realización de vuelos clandestinos para trasladar a
Uruguay a presos políticos desde Argentina en el marco del Plan Cóndor. También
presentó como elementos ampliatorios el hallazgo de restos óseos en predios
militares, así como declaraciones públicas de militares en retiro sobre el
posible destino de María Claudia.
Salazar había sido el primero en recibir el caso hasta que el gobierno del
presidente Jorge Batlle ordenó su archivo en 2004, amparado en la potestad que
le otorgaba la Ley de Caducidad, norma que fue validada en consulta popular y
que ampara a militares y policías que hubieran participado en violaciones a los
derechos humanos durante la dictadura. Sin embargo, esa ley otorga al Poder
Ejecutivo la potestad de decidir qué casos están amparados o no para ser
tramitados por la Justicia. De tal modo, el gobierno de Tabaré Vázquez excluyó
en 2005 el caso de María Claudia luego que el abogado de la familia pidiera la
reapertura.
Aun así, los Gelman sabían que faltaba mucho camino. Más allá de la decisión de
Vázquez, el fiscal Moller entendió que el asunto era “cosa juzgada” y un
tribunal de Apelaciones le dio la razón en octubre de 2005. La aparición de
nuevos elementos fue fundamental para que Macarena Gelman se presentara hace
seis meses ante el juzgado letrado penal de segundo turno para solicitar la
reapertura de la investigación de la desaparición de su madre. A mediados de
abril, el fiscal Eduardo Fernández Dovat se pronunció a favor de volver a
impulsar el caso y así lo pidió al juez Salazar, que ayer avanzó en tal sentido.
El abogado González se mostró esperanzado en que la resolución hará posible
“encontrar a los responsables del secuestro de María Claudia y de su presunta
muerte”. Otra hubiera sido la suerte si el fiscal Moller no hubiera pedido ser
trasladado de destino.
La mujer tenía 19 años cuando fue secuestrada junto a su esposo Marcelo Gelman,
el 24 de agosto de 1976, y estaba embarazada de siete meses. Fueron trasladados
al centro clandestino Automotores Orletti, donde los torturaron, y un mes
después Marcelo fue asesinado de un tiro en la nuca, su cuerpo fue arrojado en
un tonel en el Delta y luego enterrado como NN. Sus restos fueron exhumados e
identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense en 1989. En tanto,
María Claudia había sido trasladada en forma clandestina hacia Montevideo y
quedó detenida junto a otros uruguayos en la sede del Servicio de Información y
Defensa (SID). Luego pasó por el centro Base Valparaíso hasta que dio a luz en
el Hospital Militar. En enero de 1977 la niña fue entregada al comisario Angel
Tauriño, ya fallecido, que la crió junto a su esposa, con quien Macarena aún
convive. En 1999 recuperó su identidad y en marzo de 2000 se reencontró con su
abuelo paterno, Juan Gelman.
La Cancillería argentina manifestó su “gran satisfacción” por la decisión
adoptada por la Justicia uruguaya. Conocida la noticia de ayer, en su casa
mexicana el poeta dio saltos de alegría, según refirió su abogado.
Fuente: Página 12