El sistema de protección de testigos comenzó a implementarse en Corrientes
por el juicio oral contra el genocida Cristino Nicolaides y otros cinco
militares. La custodia está a cargo de las policías provincial y federal con
excepción de la Gendarmería, ya que dos de los juzgados son ex oficiales de esa
fuerza.
El 5 de febrero el Tribunal Oral Federal de Corrientes comenzará a juzgar a los
responsables del Regimiento de Infantería 9 por quince secuestros y
desapariciones forzadas. Será el primer juicio oral del interior del país, donde
las medidas de protección alcanzarán a unas 120 personas, ente ellas los 40
testigos ofrecidos por la querella que incluyen a los peritos del Equipo
Argentino del Antropología Forense.
"En Corrientes no han habido amenazas ni hay un clima de violencia, al punto que
nadie pidió protección. Pero vamos a curarnos en salud", dijo el subsecretario
de Derechos Humanos de Corrientes, Pablo Andrés Vassel.
La seguridad de testigos e imputados en juicios por violaciones a los derechos
humanos durante la última dictadura se torno apremiante tras la desaparición de
Julio López, el testigo clave del juicio al represor Miguel Echecolatz.
Las características de las medidas de seguridad para este juicio, el primero de
este tipo que se realiza en el interior del país, no fueron divulgadas.
Lo que si se informó es que las labores de vigilancia y custodia las realizarán
efectivos de la policía correntina y fuerzas federales con excepción de la
Gendarmería, ya que dos de los juzgados son ex oficiales de esa fuerza de
seguridad.
La implementación del plan se anunció a mitad de semana durante una visita que
realizó a Corrientes una delegación de la Secretaria de Derechos Humanos de la
Nación, encabezada por su jefe de gabinete, Luis Alen.
El programa de protección de testigos no sólo se aplica a los de la querella
sino también a otro medio centenar de los ofrecidos por la defensa, además de
los cuatro integrantes del tribunal oral federal, los tres fiscales y los cuatro
abogados de la querella.
Asimismo, con apoyo federal se implementó un programa de contención psicológica
de los testigos de modo que no sean revictimizados por sus secuestradores y
torturadores de hace tres décadas.
Durante el juicio, rendirán cuentas el ex comandante de la Brigada de Infantería
VII general Cristino Nicolaides, su jefe de inteligencia capitán Juan Carlos
Demarchi (próspero ganadero, miembro de la Sociedad Rural), los coroneles
Horacio Losito (agregado militar en Italia hasta su detención) y Rafael Manuel
Barreiro, el suboficial Carlos Roberto Piriz y el gendarme Raúl Alfredo Reynoso.
Salvo Nicolaides, con domiciliaria, y Reynoso, en Marcos Paz, el resto aguardará
en el Instituto Penal de Campo de Mayo.
Durante el juicio Nicolaides permanecerá en Córdoba -donde cumple prisión
domiciliaria- dado que su defensa alegó cuestiones de salud y su edad avanzada
para que no deba comparecer personalmente durante el debate.
Fuente: Página 12