EN EL JUICIO ORAL Y PUBLICO POR LA DESAPARICIÓN DE FLOREAL AVELLANEDA
Policías con memoria selectiva

Los ex miembros de la Bonaerense respondieron con evasivas. Uno será investigado
por falso testimonio, pero quedó libre. Igual, terminaron admitiendo operativos
conjuntos con el Ejército.
Por Adriana Meyer
Los policías que declararon en el juicio por el secuestro de Iris y Floreal
Avellaneda sufrieron una súbita pérdida de memoria porque a casi todas las
preguntas respondieron “no me acuerdo”. Uno de ellos llegó a negar haber
declarado antes, a pesar de que sus precisos dichos constan en el expediente.
Aunque la fiscalía y la querella pidieron su arresto por haber incurrido en
falso testimonio, el Tribunal Oral Federal 1 de San Martín ordenó que se
investigue si cometió ese delito pero lo dejó ir en libertad. De todos modos,
otros dos testigos reconocieron la existencia de operativos conjuntos entre la
policía y el Ejército, y uno de ellos señaló al imputado Alberto Aneto como uno
de los jefes de la comisaría de Villa Martelli donde Iris y Floreal fueron
torturados. “Los militares habían tomado las comisarías”, dijo. La actitud
inflexible de la presidencia del tribunal volvió a ser motivo de queja de la
querella. A esa parte y a la fiscalía les preocupa que la jueza Lucila
Larrandart limite las preguntas al hecho concreto, sin permitir las referidas al
contexto histórico. Según pudo saber Página/12, esta actitud del tribunal está
orientada a un estricto “resguardo del debido proceso”, y en ese marco, del
derecho de defensa de los represores acusados.
En la sexta jornada del juicio oral y público contra los represores Santiago
Riveros, Fernando Verplätsen, Osvaldo García, César Fragni, Rubén Harsich y
Alberto Aneto, declaró el ex policía Alberto Jorge Guzmán, quien dijo que en
1976, por ser inexperto, sus funciones en la comisaría de Villa Martelli eran
“limpiar y cebarle mate al comisario”. A poco de comenzar su declaración
empezaron a aparecer contradicciones con la que había prestado en 1985, cuando
había apuntado a salir airoso del trámite dando detalles sobre las directivas de
sus superiores en los operativos represivos. En aquella oportunidad había
hablado de la existencia de detenidos comunes, pero el viernes cuando el
representante de la Secretaría de Derechos Humanos, Ciro Annicchiarico, le
preguntó al respecto contestó con evasivas. Interrogado sobre la existencia de
militares en la sede de la comisaría tras el golpe militar dijo que no lo
recordaba. La mayoría de las preguntas siguientes obtuvieron la misma respuesta.
La fiscalía intervino para plantear que ante las “evidentes contradicciones”
correspondía su procesamiento por falso testimonio. Annicchiarico consideró que
por tratarse de un falso testimonio en el marco de una audiencia de juicio oral
el testigo debía ser detenido.
Luego de un cuarto intermedio, el tribunal determinó que no se advertía
“flagrancia” en el delito, por lo cual no correspondía su detención inmediata.
Pero informó al juzgado de turno sobre la posible comisión de delito por parte
de Guzmán. Los jueces consideraron que el ex policía no había dicho algo
diferente a lo anterior, sino que no se acordaba. Aunque en un tramo Guzmán negó
haber declarado antes, los magistrados interpretaron que se refería a una
declaración similar a la de ayer, ante un tribunal en proceso oral y público.
Para la parte acusadora, el Código Procesal Penal es claro en cuanto a que
correspondía que fuera preso. Los querellantes están convencidos de que otra
hubiera sido la actitud de los siguientes testigos si Guzmán salía esposado de
la sala.
El ex policía Ernesto Lúpiz Rodríguez dijo que los militares solían ir
diariamente a la comisaría para averiguar “novedades del tema subversivo” y
aseguró que el entonces comisario Ferreño recibía directivas de los militares en
cuanto al “combate contra la subversión”. Lúpiz Rodríguez habría participado del
secuestro de María Angélica Sabelli, una de las víctimas de la masacre de Trelew
y miembro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). Pero, cuando el
querellante abogado Carlos Zamorano quiso preguntarle al respecto, la jueza
Larrandart no se lo permitió.
Pánfilo Leiva, otro ex policía, reconoció al imputado Aneto como jefe de calle
en la comisaría de Villa Martelli durante la dictadura, y agregó que comandaba
operativos con personal de esa dependencia. La existencia de estos
procedimientos fue confirmada por otro testigo, el policía David Bosch. En la
audiencia de hoy declararán otros uniformados de la Bonaerense.
“Los abogados de la fiscalía, de la Secretaría de Derechos Humanos y
querellantes están preocupados por una serie de hechos que exceden el maltrato,
y que llevan al extremo la idea de que se están juzgando delitos individuales.
Digo esto porque se negaron a aceptar preguntas que apuntaban a demostrar que la
comisaría de Villa Martelli era un centro clandestino, sólo permiten las que se
refieren estrictamente a lo sucedido con Iris y Floreal”, se quejó José Schulman,
de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, querellante en el juicio. “El
intento de restringir las preguntas a un caso concreto nos inquieta, como si lo
que sucedió fuera que seis malos se llevaron a dos buenos, los secuestraron y
desaparecieron a uno, mientras que las preguntas que tienden a establecer cuál
fue la finalidad de todo, su contexto histórico, porque todo delito tiene una
motivación, y más en estos hechos cuando hubo plan predeterminado y sistemático,
no son aceptadas”, se lamentó otra de las partes. De todos modos, estos son los
mismos jueces que admitieron como prueba el Plan del Ejército contribuyente al
Plan de Seguridad Nacional y el documental Escuadrones de la muerte, la escuela
francesa, de la investigadora Marie-Monique Robin.
Desde el tribunal argumentan que no permiten abordar temas que “no tengan nada
que ver con este juicio” porque, sostienen, es su deber “resguardar el objeto
procesal”. Aunque los magistrados dicen comprender “el dolor de las víctimas”,
entienden que los “límites” que ponen apuntan a garantizar la posibilidad de
defensa de los acusados.
Fuente: Página 12
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