NACIÓ EN EL HOSPITAL DE CAMPO DE MAYO EN 1979 Y HOY LO ANUNCIARAN EN RUEDA DE
PRENSA
Abuelas recuperó al nieto número 98

Su historia es la de un doble desaparecido. Su madre era una militante
peronista, secuestrada durante la dictadura en octubre de 1979 y desaparecida.
Hasta hace muy pocos meses, ninguno de sus familiares supo que estaba embarazada
al momento de la detención. El hijo nació en cautiverio, en el Hospital Militar
de Campo de Mayo, pero encaró solo su propia búsqueda por la identidad a partir
de una sospecha. Las Abuelas de Plaza de Mayo hoy hablarán de esa búsqueda y lo
presentarán como el nieto restituido número noventa y ocho.
Con extremo sigilo, las Abuelas preservan los secretos de la causa judicial como
lo hacen ante cada expediente. Cuando terminan las pruebas de sangre o las
comparaciones genéticas que permiten confirmar la identidad biológica deciden
finalmente hacer público todo el relato de la historia, para que otros puedan
seguir o empezar ese mismo camino.
La nueva búsqueda terminó de cerrar hace apenas unos días. El viernes pasado,
los familiares biológicos del niño secuestrado obtuvieron la confirmación de las
pruebas de ADN. Y recién ayer lograron conocerlo.
El niño nació en el Hospital Militar de Campo de Mayo un edificio parecido a un
cuartel, con explanada en la entrada, descripto en el Nunca Más con camas como
en los hospitales y cubiertos con la inscripción “Ejército Argentino”. El lugar
era uno de los centros clandestinos de Campo de Mayo y funcionaba como
maternidad clandestina de las parturientas secuestradas. De dos a cinco días
después de haber parido, todas volvían a los centros clandestinos, pero ninguna
lograba sobrevivir. “Es necesario destacar –dice la página de Abuelas– que las
detenidas ilegales que dieron a luz en el hospital permanecen desaparecidas”.
Hasta el momento de la detención, sus padres tenían tres hijos. Cuando los
secuestraron en octubre de 1979, ninguno de los familiares sabía que ella estaba
nuevamente embarazada. Y a lo mejor ni siquiera ella lo sabía, suponen algunos
allegados.
Martín empezó a buscar a su familia a los quince años, cuando empezó a sospechar
sobre su identidad. El hombre que aparecía como padre supuesto era un agente de
inteligencia, que ahora está muerto. Dicen que el chico se acercó a Abuelas
porque existía la duda, porque en su partida de nacimiento aparentemente dice
que había nacido en esa unidad militar.
Cuando empezó la búsqueda, Abuelas encontró una clave para localizar a la
familia. En la mayor parte de los casos, los datos de los que buscan a sus
padres o a sus familias se cruzan con las muestras del banco de sangre de
Abuelas con los registros de todos los familiares de desaparecidos que empezaron
a buscar a sus familiares. Pero en este caso, la base de datos no servía. Las
Abuelas encontraron un camino alternativo a través del testimonio de un
arrepentido del Ejército, un militar que, quebrado, habría explicado que la
mujer había tenido un hijo en Campo de Mayo mientras estaba detenida.
La identidad de la nieta 97 se conoció en febrero de este año cuando Estela de
Carlotto contó la historia de una joven de 32 años, hija de Beatriz Recchia y
Domingo García, ex militantes de Montoneros, desaparecidos en 1977 y con un
embarazo de cinco meses.
Fuente: Página 12
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