“Realismo y resaltar los errores deben ser matriz de estudio del fracaso Malvinas"
El
coronel (R) Horacio Ballester, presidente del CEMIDA, en diálogo con
todocorrientes.com brindó su mirada crítica sobre Malvinas, a 26 años del
conflicto. Consideró, entre otras cosas, que las FF.AA jamás tuvieron una
“hipótesis de guerra” para iniciar el único conflicto armado en el que participó
Argentina durante el siglo XX. Opinó además sobre otros temas.
La desconexión interfuerza fue el factor fundamental de la capitulación: “Cada
cual hizo su 33 por ciento de guerra”. Considera que la derrota en Malvinas tuvo
efectos negativos y positivos para el país; que es el modelo “de lo que no hay
que hacer en conducción militar”; y que demuestra que las cosas se hacen como
las súper potencias quieren. Finalmente entiende que los movilizados no deben
recibir los privilegios de los veteranos; y que las FF.AA.; como instituciones,
no deben pagar las culpas de sus sucesivas conducciones.
Horacio Ballester es un coronel retirado del Ejército Argentino. En 1946 se
recibió de oficial y en 1955 egresó de la Escuela Superior de Guerra como
Oficial del Estado Mayor, con Benjamín Menéndez como compañero de promoción.
Participó del golpe de estado “Revolución Argentina”, que depuso a Illia. A
partir de 1967 fue sometido a un Consejo de Guerra, y finalmente retirado en
1972. En 1978 fue convocado nuevamente por el Ejército para hacerse cargo de la
guarnición correntina de Curuzú Cuatiá, ante la hipótesis de conflicto con
Chile. Hoy tiene 80 años y es presidente, y cofundador del Centro de Militares
para la Democracia Argentina (Cemida).
La noche que el proceso “Revolución Argentina” depuso el gobierno democrático
del presidente radical de Arturo Humberto Illia, Horacio Ballester estaba a
cargo del Regimiento 3 de Infantería. Ese 28 de junio de 1966 dirigió el grupo
de hombres que copó la Casa de Gobierno y tomó prisionero al entonces
presidente.
“Illia una vez dijo que un grupo de bandoleros lo sacó de la Casa de Gobierno.
Bueno, yo dirigí a esos bandoleros. Después del golpe fui convocado para
trabajar en el Poder Ejecutivo, y cuando vi de lo que esos bárbaros estaban
haciendo con el país me puse totalmente en contra. Eso me valió un traslado al
sur, después un Consejo de Guerra, hasta que me retiraron del Ejército en 1972.
Estoy arrepentido de haber participado de ese golpe”, recordó el episodio el
coronel en la 17º jornada del juicio oral y público por la causa RI9.
Junto a otros militares disidentes, fundó en 1984 el CEMIDA, una institución
cuya acta fundacional indica el motivo de la dimisión: “Hastiados de golpes de
Estado y sistemas dictatoriales, avergonzados de la impunidad (…) con actitudes
que han deshonrado el honor militar (…)”.
En 1985 Horacio Ballester participó, junto al coronel José Luis García como
testigos de la fiscalía, en el Juicio a las Juntas Militares. En el 2004 actuó
en la fase preliminar del Juicio que se lleva a cabo en España contra marinos
argentinos acusados violar derechos humanos de españoles en la Argentina.
Trabajó como asesor para la ONU como perito militar en Haití, España, Italia.
Los integrantes del CEMIDA actuaron como asesores militares en otros juicios
contra violaciones a los DD.HH en el país y el exterior. En el 2000, en Italia,
en el juicio contra los generales argentinos Guillermo Suárez Mason y Santiago
O. Riveros.
-¿Qué significó el conflicto de Malvinas, para la Argentina de 1982?
-“Para la Argentina significó una traición más. Porque lo único que se logró fue
alcanzar un objetivo nacional, perseguido hacía más de un siglo y medio. Pero
que no sólo no fue exitoso, si no que fue impulsada simplemente para solucionar
un problema de imagen de la cúpula de la dictadura. Una dictadura que veía que
su situación era insostenible, y que además pensó que contaba con el apoyo del
los EE.UU. para apoderarse de las islas. Entonces se largó a la aventura. El
resultado de esa decisión que tomó un general trasnochado, es la pena con que
continuamos cargando los argentinos”.
-Lo escuche decir que jamás las FF.AA argentinas tuvieron una “hipótesis de
guerra” para iniciar este conflicto.
-Por supuesto. Dígame que hipótesis de guerra tuvo, o presentó, la Cúpula de
Comandantes en Jefes para invadir el archipiélago. Las únicas hipótesis de
conflictos armados que la Argentina tuvo durante el siglo XX fueron:
a)- La hipótesis de guerra Oriente contra Occidente, instalada después de la
Segunda Guerra Mundial. Era EE.UU. contra Rusia, a la que Argentina se sumó.
Primero a través del tratado de la Unión Panamericana; luego con el tratado OEA
en 1948; y con la firma de convenios con EE.UU., en el marco de la Ley de Ayuda
Mutua que sancionó en 1951 el país norteamericano.
b) La hipótesis de guerra “BC”. Esa hipótesis se mantuvo en la década del 50, y
preveía un conflicto armado contra Brasil y Chile.
c) La hipótesis de guerra que determinaba la “Doctrina de Seguridad Nacional”, o
de Seguridad Interna, impuesta por EE.UU. a los países Latinoamericanos a partir
de la década del 60. Las FF.AA debían combatir el “Movimiento Comunista
Internacional” y todo movimiento insurgente internos que vayan contra los
intereses de los capitales de EE.UU.
d) La hipótesis “Chile”, que fue la última. Se dio entre 1977 y 79. Preveía un
estado de alerta y movilización permanente de las FF.AA por un posible conflicto
armado, que alcanzó una situación de inminente enfrentamiento en 1978. Bueno,
luego la mediación papal y el resultado son conocidos.
Cómo se dará cuenta, Argentina o sus FF.AA jamás tuvieron una hipótesis de
conflicto o amenaza externa, para iniciar la única guerra que tuvo, o en la
única que participó, durante el siglo XX. Es más, no había hipótesis de guerra
vigente en ese momento.
-¿Cómo fue vista la guerra de Malvinas en el contexto mundial? ¿Sus
experiencias militares qué le indican?
-Que las cosas se hacen como las súper potencias quieren. Si EE.UU. hubiese
aprobado la invasión Argentina a las Islas, como la dictadura militar pensaba
que lo iba a hacer, las Malvinas hubiesen permanecido bajo soberanía Argentina.
Pero no fue así y EE.UU. apoyó incondicionalmente a Gran Bretaña, a pesar de los
tratados internacionales firmados; y por eso le decía que fue una traición al
país. La invasión a las Islas fue presentada por las FF.AA como una cuestión
normal, lógica o como un mandato divino, y en realidad fue una aventura
irracional que se corrió.
-¿Qué nos mostró a los argentinos el conflicto, además de que la Argentina no
estaba militarmente preparada para una guerra, menos contra una potencia
mundial?
-Ver la inconciencia, la irracionalidad y la ineficiencia de los militares de
turno. El fracaso de Malvinas es un modelo de todo lo que no hay que hacer en
conducción militar. Inclusive en los manuales ingleses, escritos después de la
guerra, dicen que uno de los factores que les entregó el triunfo fue la
desconexión entre nuestras Fuerzas Armadas Argentinas. Cada Fuerza hizo su
guerra. Por ejemplo, cuando se instaló la dictadura militar el 24 de marzo de
1976 las FF.AA se repartieron el 33 por ciento de todo. El 33 por ciento del
presupuesto, el 33 por ciento de las gobernaciones y las intendencias. Cuando
vino la guerra ocurrió lo mismo, en donde cada cual hizo su 33 por ciento con
los resultados obvios.
-¿La guerra tuvo solamente efectos negativos para el país?
-Tuvo efectos negativos, y positivos también. Lo positivo fue mostrar la falacia
de EE.UU., la falacia de Gran Bretaña. A la Argentina le dio un baño de
humildad. Nosotros siempre despreciábamos a nuestros hermanos latinoamericanos y
dimos caridad a los europeos exiliados en el cono sur de América. Sin embargo,
cuando se produjo el conflicto todos los europeos apoyaron a Gran Bretaña, y los
únicos que nos apoyaron a nosotros fueron los países Latinoamericanos; con
excepción de Chile, Colombia y, por supuesto, EE.UU. Eso también es positivo,
debemos reconocer y gratificar la solidaridad de los países hermanos que nos
apoyaron.
-¿Queda mucha herida por cerrar o mucha deuda por saldar, con respecto al
fracaso en la guerra de Malvinas?
-Mire, la historia no tiene fin y Malvinas es parte de la historia y del
estudio. Se siguen descubriendo nuevos documentos, nuevas influencias, nuevas
historias individuales a las que hay que analizar con realismo. El realismo debe
ser la matriz del estudio, y los errores que se descubren que fueron cometidos,
deben ser resaltados para que no vuelvan a ocurrir. Estamos lejos de conocer
todo lo que ocurrió. Los archivos secretos, sobre la guerra, que Gran Bretaña
guarda con tanto recelo nos pueden ayudar un montón. No sólo a descubrir errores
militares, si no también crímenes de guerra.
-Los soldados movilizados por el conflicto, que por ejemplo llegaron hasta el
límite continental con las Islas; deben ser considerados o no, veteranos de
guerra.
-Considero que no. Yo creo que hay que hacer justicia con quienes combatieron
realmente en las Islas y contra los ingleses. Porque se da la aberración también
ahora de que están cobrando pensiones como ex combatientes más de 20 mil
personas; cuando en las Islas durante la guerra hubo solamente un total de 14
mil soldados aproximadamente. Hay que hacer justicia y ser justos con eso
también.
- El fracaso en la guerra de Malvinas, fue parte de un proceso aún más
funesto que se instaló en el país en la segunda mitad del 70. ¿Continúa vigente
esa imagen inhumana y paupérrima que las FF.AA dejaron a la sociedad argentina
después del la dictadura?
- Las FF.AA no tienen porque hacerse cargo de esa imagen, no tienen ninguna
deuda histórica ni tienen que pagar nada. Los que tienen que pagar sus culpas
son las cúpulas superiores de conducción sucesivas, que mal condujeron a las
FF.AA. durante todo este tiempo. Las instituciones son permanentes, y su buen
nombre y honor también lo son. Que transitoriamente hayan tenido un Viola, un
Massera o un Agosti, no significa que las FF.AA estén hechas un desastre. No
debe considerarse que el Ejército Argentino no se pueda recuperar de haber
tenido un Videla como Comandante en Jefe. Como institución no tiene porque pagar
las culpas de su conducción. Bueno, las FF.AA se están recuperando de haber
engendrado a estos personajes nefastos, y la sociedad entera debe ayudar en este
proyecto.
Autor: Fabián Vega- TodoCorrientes.com