Tus derechos frente a Ryanair

Tras el huracán provocado por la compañía low cost irlandesa Ryanair al anunciar que iba a cancelar los billetes de avión comprados por Internet en páginas web que no fueran la suya, anunciando al propio tiempo acciones legales contra algunas de las agencias de viajes por Internet más famosas, como es el caso de Atrápalo, eDreams o Rumbo, lo que realmente más nos interesa en torno a toda esta cuestión es saber cuáles son nuestros derechos como consumidores ante una eventual cancelación de dichos billetes de avión.

En todo caso, lo que parece claro es que el anuncio de Ryanair en lo relativo a la cancelación de los billetes de avión comprados en las agencias de viajes por Internet es más una amenaza que otra cosa. Efectivamente, tras el anuncio por la compañía de su intención de proceder a dicha cancelación, se confirma que, hasta ahora, no se ha producido ninguna cancelación de billetes; y es que, con lo que no contaba Ryanair, era con la reacción de la Comisión Europea y el Ministerio de Fomento español, quienes, inmediatamente, se han puesto manos a la obra y han replicado a la compañía irlandesa indicándole que una cosa es ir contra las agencias de viajes por Internet y otra muy distinta es amenazar a los consumidores que compraron sus billetes de avión y que ya han sido emitidos, precisamente, por Ryanair.

Efectivamente, parece que la actuación de Ryanair se incluye, una vez más, en otra de las agresivas campañas publicitarias a que nos tiene acostumbrados la compañía, y, ahora, con la posible intención de atraer las compras de billetes directamente hacia su página web.

En tal sentido, la compañía irlandesa habla de “actividad ilegal” para referirse a la que realizan a través de sus buscadores las agencias de viajes por Internet (incluso en algún momento se atreve a llamar “ilegales” a estas agencias de viajes online, a lo que le ha respondido la Comisión Europea que estas agencias son perfectamente legales), al tiempo que se autoproclama adalid en la defensa de los consumidores al denunciar que estas agencias de viajes aumentan el precio final de los billetes de Ryanair con precios, tasas y recargos adicionales (no olvidemos que, precisamente, Ryanair es una de las compañías aéreas de bajo coste que más denuncias acumulan precisamente por realizar este tipo de prácticas, a las que se añaden las más recientes de cobrar un recargo por facturar el equipaje o por comprar el billete de avión con tarjeta de crédito, lo que no es reflejado por Ryanair en las ofertas de vuelos de su página web).

Sin embargo, ya el mero hecho de utilizar a los consumidores como escudo dice muy poco en favor de Ryanair y de su confiabilidad en cuanto prestador de servicios. Realmente se está utilizando a los consumidores como instrumento en esta guerra sorpresiva, al tiempo que se anuncia por parte de la aerolínea que devolverá el dinero a quienes compraron esos billetes. Sin embargo, Ryanair olvida que los consumidores tenemos derechos como pasajeros, tal y como le ha recordado la asociación de consumidores FACUA y que, más allá de la devolución del importe del billete, quienes lo compraron tendrían derecho, además, a indemnizaciones, ya que se trata de cancelaciones arbitrarias por parte del prestador del servicio, con independencia de a través de qué canal se comprara el billete de avión.

Efectivamente, hayas comprado donde hayas comprado el billete de avión, entre tú y la agencia de viajes online hay un contrato de mandato, por el que tú encargas a un tercero que vaya a la página de Ryanair y compre para ti el billete (igual que cuando vas a un gestor y le encargas que te gestione cualquier cosa), por lo que tu billete es perfectamente legal y esta práctica la ha venido aceptando durante años Ryanair sin poner ninguna pega.

Por tanto, si has comprado tu billete a través de alguna de estas agencias de viajes online a Ryanair, no has de preocuparte en absoluto, tu billete es perfectamente legal y Ryanair no puede cancelarlo sin devolverte el importe del billete e indemnizarte, tal y como ha recordado FACUA.

Otra cosa muy distinta es que Ryanair ponga entre sus condiciones futuras que el billete de avión deba ser comprado directamente desde su página web o a través de su teléfono de venta (por cierto, el teléfono es un 807, por lo que las tarifas por minuto están cercanas a 1€), en cuyo caso sí que estaría legitimado a cancelar los billetes de avión comprados fuera de esos canales, pero, hoy por hoy, no.

En cualquier caso, la guerra entre Ryanair y las agencias de viajes online está abierta. Tal vez la haya iniciado Ryanair para atraer las ventas directamente a su web o tal vez sea para evitar que los usuarios puedan ver que sus precios aparecen comparados con los de otras compañías de low cost a través de los resultados de búsqueda de las agencias de viajes online, lo que vendría a demostrar muchas veces que Ryanair no es la compañía low cost más barata.

Sea como fuere, se anuncian denuncias recíprocas entre Ryanair y las agencias de viajes online (Ryanair ya ha denunciado en España a Atrápalo), la Comisión Europea está a la expectativa, el Ministerio de Fomento empieza a recibir denuncias contra Ryanair y las asociaciones de consumidores también comienzan a interponer denuncias contra Ryanair por considerar que el mero anuncio de cancelar los billetes legalmente adquiridos es ya sancionable.

Obviamente, Ryanair está en todo su derecho a decidir cuáles son sus canales de venta, pero lo que no es admisible es que, saltándose los principios generales del Derecho relativos a la buena fe de los terceros, arremeta contra las agencias de viajes online utilizando como excusa a los consumidores, más aún cuando la posición de Ryanair desde un punto de vista comercial y de marca se ha forjado, precisamente, gracias a las agencias de viajes online y a la posibilidad que ofrecen con sus buscadores de comparar los precios entre cientos de compañías aéreas.

En cualquier caso, habrá que estar a la expectativa de lo que ocurre con el tema, pero los primeros efectos ya se han hecho sentir, ya que en los resultados de búsqueda de las agencias de viajes online ya no aparecen los vuelos de Ryanair, por lo que esta compañía aérea desaparece ya de estos buscadores de ofertas de vuelos, lo que significa, en la práctica, que ha dejado de existir para la mayoría de los viajeros que buscan comparar entre las distintas compañías aéreas ¿Realmente cree Ryanair que la gente va a dejar de comparar entre las distintas ofertas de vuelos y va a mirar los precios de sus vuelos sólo en su página web? Tú qué opinas.

Los retrasos de vuelos superiores a 3 horas se indemnizarán

Los principales derechos del pasajero giran alrededor de casos de retrasos, anulaciones y cancelaciones de los mismos. Sin embargo, en muchos casos, las compañías aéreas sólo estaban obligadas a indemnizar a los viajeros en los casos de “retrasos importantes”, concepto en el que se englobaban los retrasos superiores a 5 horas o más. No obstante, ahora, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha dictado una sentencia en la que modifica esta situación.

Efectivamente, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha sentenciado que los pasajeros tendrán derecho a ser indemnizados económicamente en los retrasos de 3 o más horas, salvo que el retraso se deba a circunstancias extraordinarias. Con ello, el Tribunal viene a equiparar estas situaciones con la de los pasajeros que ven cancelados sus vuelos; supuestos en los cuales sí se preveía por la normativa comunitaria una indemnización que iba desde los 250€ hasta los 600€, en función de la distancia a recorrer por el vuelo cancelado.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea resuelve así diversas cuestiones prejudiciales planteadas por tribunales alemanes y austriacos, resolviendo que la situación de los pasajeros que ven retrasados sus vuelos de 3 horas o más es análoga a la de los pasajeros que ven cancelados sus vuelos; lo que les provoca perjuicios económicos que, de la misma forma, han de ser indemnizados, aún cuando la aerolínea les ofrezca un vuelo alternativo, siempre y cuando lleguen a su destino con 3 ó más horas de retraso.

Sin embargo, la sentencia del Tribunal excepciona aquellos casos en los que la compañía aérea pruebe que el retraso se debe a circunstancias extraordinarias ajenas a la propia compañía y que escapan de sus control efectivo (por ejemplo, una avería en el avión no sería considerada como circunstancia extraordinaria, salvo que hubiese sido provocada, por ejemplo, por algún fenómeno natural impredecible), ya que en tal caso no procederá la indemnización.

Desde luego, se trata de una muy buena noticia para los usuarios de las compañías aéreas, ya que se reconoce con esta sentencia que la situación de sufrir un retraso en un vuelo por 3 horas o más produce los mismos quebrantos que una cancelación, ya que, en la práctica, los efectos son los mismos en ambas situaciones.

Esperemos que con ello las compañías aéreas “se pongan las pilas” y no abusen del típico estado “retrasado” que tanto fastidia a los pasajeros, evitando con ello utilizar la expresión “cancelado” y ahorrarse así el coste de las posibles indemnizaciones. En todo caso, habrá que esperar a ver si con esta sentencia se consigue evitar o, al menos, reducir, la tasa de retrasos en los vuelos, especialmente en fechas señaladas como las Navidades; evitando así escenas como las que se produjeron las Navidades pasadas en los principales aeropuertos españoles.

¿Qué hacer ante una violación de los derechos humanos?

¿Qué hacer ante una violación de los derechos humanos?

Cuando tengamos conocimiento de una violación de los derechos humanos o cuando nosotros mismos seamos objeto de ella, tenemos a nuestro alcance una serie de estrategias para defendernos:

1. Denunciar

Para hacer una denuncia debemos informarnos de lo que sucede, sin exagerar, sin colocar informaciones que no nos constan, sin añadir ni quitar a los hechos; así la denuncia merecerá crédito y será respetada. La denuncia debe ser presentada:

Ante los organismos oficiales competentes

A nivel Regional y local:

Juzgados de turno que correspondan al caso denunciado, Fiscalía de turno, Organismo policial o público.

 Ante Organizaciones No-gubernamentales

Comisión de Derechos Humanos de Corrientes, asociaciones de vecinos, sindicatos, gremios profesionales, organizaciones estudiantiles, campesinas, religiosas y organismos de derechos humanos.

2. Informar a la opinión pública

No basta denunciar los hechos ante las autoridades, es conveniente darlos a conocer ante la opinión pública por los medios que tengamos a nuestro alcance: periódicos, radio, televisión, boletines, volantes, etc.

3. Reflexionar la situación con la comunidad

Es conveniente reunir a los vecinos, compañeros de trabajo o de estudio para dialogar sobre la situación que se está viviendo, analizarla y buscar colectivamente alternativas para enfrentarla.

4. Organizar movilizaciones pacíficas de presión

Cuando todo lo anterior no es suficiente tenemos el derecho de organizar acciones pacíficas de presión que obliguen a solucionar el problema, que pueden ir desde marchas, plantones en sitios claves, colocación de pancartas o carteles, tomas de establecimientos, etc. Estas estrategias deben adecuarse a la situación que se esté viviendo, tratando de que involucre a la mayor cantidad de afectados o personas solidarias.

 

Qué somos los Derechos Humanos

Qué somos los Derechos Humanos

 

Los Derechos Humanos son un conjunto de principios, de aceptación universal, reconocidos constitucionalmente y garantizados jurídicamente, orientados a asegurar al ser humano su dignidad como persona, en su dimensión individual y social, material y espiritual.

 

Antecedentes históricos

Varios autores coinciden en afirmar que los orígenes de los derechos humanos se remontan a la Grecia antigua y surgieron con el derecho natural de los hombres. El ejemplo clásico, tomado de la literatura griega, es el de Antígona. Según Sófocles, cuando Creón le reprocha haber dado entierro a su hermano pese estarle prohibido, ella replica que ha actuado según las leyes no escritas e inmutables de los cielos.
Otro lejano antecedente se encuentra en un texto de escritura cuneiforme titulado Espejo para Príncipes y atribuido a Kaos Ibn Iskanda, príncipe de Gurgan (India) que vivió alrededor del año 1082 a. de J. C. Se trata del respeto a ciertos derechos de los súbditos como parte de los deberes del gobernante para con su pueblo. La ceremonia de coronación incluía una promesa pública del soberano ante sus súbditos:
Entre el día en que nací y la noche en que me muera, que se me prive de mi cielo, de mi vida y de mi progenie, si os oprimo a vosotros.
Pero acaso la primera manifestación explícita de los derechos humanos y de su reconocimiento público es el antiguo texto legal hindú conocido como Código de Manú o Código de las diez libertades humanas esenciales y controles o virtudes necesarias para la vida buena.

El Cristianismo

No obstante, fue el Cristianismo el que sentó las bases para el reconocimiento de la igualdad radical de todos los seres humanos, por ser todos hijos de Dios. Pero la misma Iglesia tardó mucho en adoptar enteramente la doctrina de los derechos humanos que se desprendía del cristianismo. La Edad Media, por ejemplo, no fue una época favorable a la idea de esos derechos humanos ni a su observancia. Plenamente sometida a la influencia de la filosofía aristotélica, la del derecho medieval (elemento característico de la cual era, entre otros, el reconocimiento por parte de santo Tomás de Aquino -como antes lo fuera de Aristóteles- de la esclavitud) no reconocía las cualidades humanas que no comprendía y, por ende, no buscaba situar la personalidad humana en el centro de las preocupaciones del derecho y de la vida social.

La Carta Magna

Respecto de la sociedad civil de Occidente fue en Inglaterra donde, por primera vez, se establecieron limitaciones jurídicas al ejercicio del poder, tendientes a preservar los derechos humanos de los ciudadanos. La Carta Magna (1215), por la cual el rey Juan I de Inglaterra se obligó a respetar las “leyes viejas” y garantizó por escrito los privilegios de los barones feudales, incluía al mismo tiempo el reconocimiento de ciertos derechos humanos fundamentales de todos los habitantes del reino: el derecho a la vida; la necesidad de juicio de sus iguales previo al arresto o condena de cualquier noble, seglar o eclesiástico, etc. Por su parte, el Habeas Corpus votado en 1679, el Bill of Rights -que en 1689 sentó las bases del nuevo sistema de gobierno británico- y los Dos tratados del gobierno civil (1690) -que legitimaron la revolución que acababa de poner fin al absolutismo de los Estuardo- son textos precursores de la actual legislación sobre derechos humanos.


Reconocimiento de los derechos del ciudadano

La Declaración de Independencia de los Estados Unidos (1776) contiene un breve párrafo en el que, por primera vez, un poder, en este caso constituyente, asume las obligaciones que supone el reconocimiento de los derechos del ciudadano. Consideramos como verdades evidentes que todos los hombres han sido creados iguales, que han sido dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables, entre los que se encuentran la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.


Declaración de los Derechos Fundamentales del Hombre y del Ciudadano

Pero el gran punto de partida de la proclamación, defensa y vigencia de los derechos humanos es la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, promulgada por la Asamblea Francesa el 26 de agosto de 1789. En ella se reconocía solemnemente que los hombres nacen y permanecen libres e iguales en sus derechos.
Dos siglos después de esas primeras Declaraciones, los derechos individuales se vuelven materia de otras convenciones y cuerpos legales que constituyen, hoy por hoy, un sistema jurídico general y universal de protección de los seres humanos en sus derechos básicos.

Convención de la Haya

En 1907, la Convención de la Haya regula las normas que deben observar los beligerantes: estos no deben tener alternativas ilimitadas en el modo de infligir daño al enemigo pues se deben preservar la vida, la dignidad y la salud de las víctimas, derechos estos que están por encima del manejo de la guerra.


Declaración Universal de los Derechos del Hombre

Como se expuso precedentemente, el origen más cercano del concepto “derechos humanos” se encuentra en la “Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano” de la Revolución Francesa, y en las condiciones sociales y económicas que la acompañaron. El desarrollo económico y político de los siglos XV y XVI requería de un soporte filosófico fundado en las ideas de libre propiedad y libertad de empresa, por una parte, y de igualdad ante la ley, libertad e igualdad políticas por otra. En este orden de ideas, los derechos individuales representan el punto de partida de los derechos del hombre.
No obstante, a partir de la Segunda Guerra Mundial, y luego del horror nazi, las Declaraciones de Derechos se convierten en exposiciones programáticas suscritas por la mayoría de países del mundo. La Declaración Universal de los Derechos del Hombre, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1948, encontró el respaldo institucional de los Estados del Consejo de Europa, que en 1950 suscribieron la Convención Europea para la salvaguarda de los derechos del hombre y las libertades fundamentales. En tiempos más próximos, las Declaraciones han servido para canalizar todo tipo de reivindicaciones -derechos de la mujer, del niño, de los jóvenes, de los pueblos indios, etc.- sin conseguir, en la mayoría de casos, el necesario apoyo estatal.
Hoy, los derechos individuales, aunque ignorados en demasiadas ocasiones, ocupan, en cambio, más espacio que nunca en las Constituciones y leyes de todos nuestros países y cuanto menores son las expectativas más se acrecienta la esperanza de que sus postulados se realicen.