DEBATE

Para abolir la pena de muerte

Por:  Emma Bonino
Fuente: MINISTRA ITALIANA DE POLÍTICA EUROPEA

Tras 13 años de negociaciones, demoras y dudas, la Asamblea General de las Naciones Unidas votó el martes 18 la moratoria de la pena de muerte en todo el mundo. Ganó la voluntad de quienes, tras la abolición de la esclavitud y la tortura, desean otro punto de inflexión para la civilización.
Sin embargo, la experiencia nos enseña a ser prudentes. Todavía no he abierto mi botella de champán.
Para ser honesta, no estoy segura de que todos los gobiernos del mundo hayan aceptado lo inevitable, o que hasta el más inflexible termine por aceptar la moratoria. Pero sigo teniendo fe en que la ONU sabrá encontrar la manera de enfrentar este reto.
Todos estamos conscientes de que la resolución de la ONU no es vinculante y que establecer y aplicar una moratoria es solamente un paso intermedio y necesario hacia la abolición total.
Una gran lección que aprendí durante la lucha por crear el Tribunal Penal Internacional (TPI), y ahora durante la batalla por la moratoria sobre la pena de muerte es que es mejor apuntar a un resultado realista más que a uno perfecto. Antes de que la comunidad internacional creara el TPI, había dos tribunales ad hoc, uno para la ex Yugoslavia y otro para Ruanda. Su trabajo allanó el camino para el TPI.
Algunos países de la Unión Europea querían impulsar de inmediato la abolición total de la pena de muerte. Yo habría deseado lo mismo. Pero si hubiéramos seguido ese curso de acción, probablemente habríamos fracasado.
En esto hay una lección importante para la UE, en un momento en que intenta convertirse en un actor global: debemos llegar a un consenso interno. En torno a la moratoria, mantuvimos una actitud pragmática y fuimos construyendo una sólida política exterior europea. Y fue una ventaja en las negociaciones de la ONU el tener una posición europea en común y haber hablado con una sola voz.
A esto llamo un multilateralismo eficiente. No sólo funciona bien, sino que es la única manera de avanzar.
 

Fuente: Clarin.com