LA PUBLICIDAD DE LOS JUICIOS A LOS REPRESORES
Reclamos que se multiplicaron
Por Diego Martínez
La
Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina le reclamó ayer a la
Corte Suprema de Justicia que garantice el cumplimiento de su propia acordada y
disponga las medidas necesarias para que el Tribunal Oral Federal 5 no vuelva a
impedir el trabajo de fotógrafos y camarógrafos el próximo martes, cuando
comience el juicio al ex subjefe del Primer Cuerpo de Ejército, general Jorge
Olivera Róvere. La agrupación H.I.J.O.S., en tanto, convoca para ese día a las
nueve a los fotógrafos a un “camarazo” en Comodoro Py. Mientras el CELS reiteró
su repudio ante las restricciones a la prensa y la Asociación de ex Detenidos
Desaparecidos anticipó que presentará un pedido similar al de Argra, el
presidente del Tribunal Oral Federal de La Plata, Carlos Rozansky, consideró que
“limitar una garantía constitucional como la publicidad de la actividad judicial
es limitar la capacidad de comprensión de lo que ocurrió en nuestro país”.
El TOF 5 es el único tribunal que instruye juicios por crímenes de lesa
humanidad y prohíbe el trabajo de los reporteros gráficos. Ante el rechazo a los
reclamos formulados por querellantes, agrupaciones de prensa y el fiscal Félix
Crous, en octubre, la Corte dictó una acordada para que se garantice la
“difusión radial y televisiva” de actos iniciales, alegatos y sentencia.
Encomendó al tribunal determinar “la ubicación de cámaras de televisión y de
reporteros gráficos” con el fin de “garantizar el mejor registro de imágenes
posibles”. Cinco días después, durante la sentencia de Mansión Seré, el TOF
impidió ingresar a los reporteros, criterio que, como informó Página/12, prevé
repetir el martes.
Argra presentó su reclamo ayer ante el titular de la Unidad de Superintendencia
para delitos de lesa humanidad de la Corte, José Luis Mandalunis. Repudió las
“maniobras obstruccionistas” del tribunal y consideró que “tergiversó hasta la
inanidad la posibilidad de filmar la lectura de la sentencia” de Mansión Seré.
H.I.J.O.S. convocó al “camarazo” por considerar que el tribunal “niega a la
sociedad el derecho a estar informada”. “Queremos conocer las caras de los
asesinos, torturadores y apropiadores de bebés. La difusión pública de los
juicios fortalece a la democracia. Todos somos parte de los juicios porque todos
somos víctimas de sus crímenes. Queremos conocer sus caras porque algunos
vuelven después a sus casas, impunes o con arresto domiciliario, para poder
repudiarlos, dejar de saludarlos, no venderles el pan, y seguir denunciando
cuando burlan a la Justicia y violan el arresto domiciliario”, explicó la
agrupación en un comunicado.
El director del CELS, Gastón Chillier, consideró que si se restringe el acceso a
la prensa “no se crea conciencia en la sociedad para que hechos aberrantes no
vuelvan a suceder”. Liliana Mazzea, abogada de la AEDD, que también actuará como
querellante, anticipó que pedirá a la Corte el cumplimiento de la acordada en el
caso de que se vuelva a prohibir el ingreso de los reporteros, criterio que el
tribunal ya confirmó.
El juez Carlos Rozansky, presidente del tribunal que condenó a Miguel
Etchecolatz y al cura Christian Von Wernich, recordó que la publicidad es una
garantía constitucional: “Sólo se comprende lo que se conoce. Si la sociedad
tiene una restricción para acceder a conocer la verdad, habrá problemas para
construir la memoria social. La memoria es fundamental para tener un
conocimiento de nuestro pasado y presente como sociedad y para construir un
futuro mejor”.
Zaffaroni y las demoras
El ministro de la Corte Suprema, Raúl Eugenio Zaffaroni, afirmó que si los
jueces a cargo de causas por violaciones a los derechos humanos cometen “demoras
artificiales por negligencia o dolo”, deben ser sometidos a juicio político. El
juez sostuvo que en la Argentina se está utilizando “un Código (Procesal)
inadecuado, que no está hecho para un proceso de esta complejidad”, pero que eso
no exculpa los retrasos injustificados. “Estamos transitando un camino largo y
difícil con un Ford T. Yo no soy partidario de que se haga una legislación al
respecto, pero esto tiene que hacerse con total transparencia”, remarcó el
magistrado. “Nuestro Código es mixto y estamos acostumbrados a una instrucción
larga cuando en realidad tendríamos que ir marchando a una acusatoria. Lo que
tenemos que hacer es elevar a plenario, sin perjuicio de que los demás hechos se
sigan investigando”, agregó.
Fuente: Página 12