¿Vale todo en el derecho a defensa?
Empezaron
la réplicas de los abogados defensores de la Causa RI9, o las dúplicas, como se
prefiera. En primer término inició el dúo que defiende a De Marchi y Barreiro,
los Dres. San Emeterio y Buompadre.
San Emeterio, acaso incapaz de volver sobre sus pasos acerca de su enfoque
ideológico de la Causa sin correlato con los hechos, como le señalaran los
fiscales y las querellas, realizó de entrada una reivindicación del "Operativo
Independencia", aquel primer ensayo de la aplicación de la "doctrina francesa"
según Marie Monique Robin, en la que más que un combate lo que se iniciaba es un
mega ensayo para aprender a torturar y aplicar lo obtenido por este medio como
arma para ganar la guerra. La guerra moderna o "antisubversiva" por supuesto,
aquella cuya principal arma es la Inteligencia Militar y la tortura, no ya los
tanques y los aviones, como dice Robin.
Reconoce no obstante que al inicio de aquel operativo, el campamento guerrillero
"Ramón Rosa Giménez" del ERP ya se hallaba desarticulado, "pero no diezmado"
se lamenta, "ya que algunas células seguían actuando en Tucumán".
Precisamente el escenario que permite imaginar San Emeterio es el que los
militares franceses y "sus mejores alumnos" consideraban apto para la
instrumentación
de esta doctrina que más tarde se aplicaría a gran escala en todo el país. Pero
más allá de cualquier consideración, lo cierto es que siguió hablando de otras
regiones, no de Corrientes ni de los hechos concretos que resultan pertinentes a
la Causa RI9. Mucha tribuna y poca doctrina.
Pero luego el tema excede preocupantemente el ámbito tribunero, y es que los
riesgos de dar un discurso que se sabe que a cierto sector le caerá bien, puede
hacer pensar más en los futuros aplausos y en los festivos abrazos acompañados
de decorosas consideraciones y empalagosas adjetivaciones, que en el ámbito
donde se está discurseando. Peor aún, algunas personas parecen abstraerse del
contenido mismo de lo que se dice, de la sustancia del discurso y sus
consecuencias.
Es probable que haya sucedido eso, es bondadoso además afirmarlo, pero no se
puede dejar de observar la gravedad de una frase como "el solo reconocimiento
de que éstos grupos subversivos apátridas puedan tener status como para
reconocerle derechos, sería traición a la patria". Es lícito preguntarse acá
si esto no es una reivindicación del genocidio, o de los crímenes de guerra en
general y como tal configura una apología del crimen. Lo dijo además en un
Tribunal, y sus declaraciones probablemente constan en las actas, que son
documentos públicos. En fin, la Justicia dirá, aunque se dice que nunca han
procesado a un abogado defensor por este tipo de declaraciones y en éstas
circunstancias. Es probable nomás, que en el ejercicio de la defensa, todo vale.
No somos perversos
"Se
ha dicho por aquí que ésta es una defensa perversa...pero que quede claro que
ésta es una defensa estrictamente técnica" se queja Buompadre, en alusión a
la frase del Dr. Wiens Pinto cuando señalaba "además, desde la lógica
perversa de los defensores, hoy tendríamos dos familias satisfechas y
estaríamos imputando por dos homicidios (concurso real) a todos los acusados",
que fue dicha como respuesta a una denuncia por supuesto mal desempeño que
hiciera la defensa de los imputados más comprometidos contra los Fiscales.
Es sutil para algunos e inexistente para otros, pero hay una diferencia que
puede apreciarse claramente por los bienintencionados entre las frases "lógica
perversa de la defensa" y "defensa perversa". Mas allá de lo que el fiscal
piense en su fuero interno, no acusó de perverso al dúo.
Habla luego de la Causa 258/06, a la que le da el mote de "Caso Artieda", debido
a que se trata de una causa por averiguación de identidad de un NN, y de ella, a
través del estudio de ADN, se identifica a uno de los cuerpos exhumados como
indubitablemente perteneciente a Rómulo Artieda. Repite gran parte de lo dicho
en el alegato, pero con más adjetivaciones que en esa oportunidad, calificando a
su contraparte, o a algunos de ellos al menos, como "dueños de la verdad
revelada" y "soberbios".
Afirma que se culpó a Barreiro "porque era el primero que pasaba por allí"
y se preguntaba ¿que sentido tiene esto para la familia (Artieda)?. Pero
va más lejos, y convencido de su propia construcción argumental, concluye
que el único sentido está más vinculado a la venganza que al deseo de justicia,
"porque el autor puede estar caminando por allí" dijo. Aún desde su
particular punto de vista, cabría preguntarse ¿que sentido tiene vengarse de
quien no es el asesino?. La venganza consiste primordialmente en la reprimenda
contra una persona o grupo en respuesta a una mala acción percibida, si ésta
mala acción no hubiera sido percibida por una persona en concreto, mal puede
pensarse que ésta sería objeto de venganza.
Luego señala que el EAAF (Equipo Argentino de Antropología Forense) sólo tomó
muestras sanguíneas de la familia Artieda, pretendiendo ignorar que se hicieron
y siguen haciendo campañas para tomar muestras de miles de familiares, lo que es
de público conocimiento y existe una campaña nacional en tal sentido.
Luego afirma que realizar un nuevo ADN hubiera sido imposible, porque es una
prueba irreproducible y que esto incluso es admitido por el Fiscal Ferrini,
volviendo a emplear una táctica que ya empleara en el alegato, cuando afirmó que
Aguirre había dicho que vio a Artieda en Posadas cuando el primero ya se
encontraba detenido en Corrientes. En aquella oportunidad puso en boca de
Aguirre algo que nunca dijo, y en este caso hace lo propio con Ferrini. Además
un ADN es absolutamente reproducible en el caso de un NN, y de hecho hay una
familia esperando hace un año su oportunidad de inhumarlo, para no tener que
exhumarlo nuevamente ante un pedido de contraprueba que nunca llegó.
Los lapsus de San Emeterio y Buompadre
El término lapsus a partir de Sigmund Freud es muy usado en psicología y
especialmente en psicoanálisis definiendo a una manifestación del inconsciente
en forma de un equívoco que aparece en la expresión consciente.
Ambos dieron la nota nuevamente con los lapsus que cada vez son mas recurrentes
en la Causa RI9, el de Buompadre no pasó de ser una anécdota, ya que dijo "los
jueces liberales...perdón...federales". Acaso la manifestación del inconsciente
de Buompadre señale su conocimiento o prejuicio acerca de la ideología de los
jueces federales, o algunos de ellos. Pero en el caso de San Emeterio resultó
más revelador su acto fallido, porque habló durante varios minutos acerca de los
viajes a Panamá de De Marchi, intentando desvincularlos de la "Escuela de las
Américas". Según este abogado, su cliente fue a sendos concursos de tiro de
fusil, no a realizar cursos de contrainteligencia y tortura. Pero el lapsus
delator le hizo decir "podía De Marchi estar en un curso en
Panamá....eh...perdón, en un concurso de tiro." Quizás, a partir de
éste acto fallido, los anhelados aplausos no hayan llegado, o se hayan atenuado
al menos.
La pobre imaginación kafkiana

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Píriz, con el recordado promotor Román |
El
Dr. Molina, autor del planteo de "error de prohibición" para sus
defendidos Losito y Píriz, insistió con su hipótesis. También volvió a la carga
con el planteo de "sufrimiento procesal" en virtud de la distancia temporal
entre los hechos y el propio juicio, y quiere graficarlo, no ya con doctrina y
citas de juristas, sino que apeló al reconocido escritor austriaco Franz Kafka,
afirmando que "ni el autor de 'El Proceso' podría imaginar el sufrimiento de
sus defendidos". A veces las frases que deberían estar destinadas a conmover
solo arrancan sonrisas en los interlocutores, en algunos casos ni siquiera eso,
es que éstas no pueden ser demasiado contrastantes con los sujetos concretos a
los que refieren. Pero así es Molina, muy hábil para construir sofisticados
razonamientos, pero que resultan claramente inapropiados para los sujetos a los
que se pretende favorecer con ellos.
Por último, inteligente y saludablemente quiere tomar distancia del planteo de
San Emeterio, de su "contexto histórico al menos", y señala que "lo único que
tenemos en común es el uso de la misma tecnología (powerpoints en pantalla
gigante)". Finalmente replica Gesino fundamentalmente a Bosch, el abogado de
la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, quien había refutado los
alegatos del segundo abogado de Losito y Píriz con sus mismas armas: citando
conceptos de ciencias auxiliares como la psicología.
Gesino sugirió una vez que habían dos personas con el mismo sobrenombre, que era
tal la confusión de los testigos que llamaban a Píriz y a Cárdenas por el
mismo apodo: "el boxeador". Allí la psiquis de Gesino le jugó una mala pasada,
asoció el apodo de Cárdenas que era "Nicolino Loche" (por el aspecto físico de
éste) con el apodo de Píriz, que efectivamente era "el boxeador", en este caso
por la actividad pugilística de éste último. Pero fue aquella vez más lejos y
dijo "por eso concluyo que el que verdaderamente era 'el boxeador' era
Cárdenas y no Píriz".
Muchos lo recuerdan al joven pegador Píriz, no sólo sus víctimas, sino los
habitué del box del Club Córdoba, pero claro...Gesino no nació acá, no podía
saberlo.
En concreto, ratifican ambos los pedidos de absolución y la jornada concluye, fijándose el
lunes 4 como la fecha en la que replicará el Dr. Ross, el abogado de Reynoso, el
jefe de Inteligencia de la Gendarmería que supo ser candidato a Intendente de
Orán, Salta y manifestó ser sensible a la defensa de los derechos humanos. Sus
víctimas, y la familia Artieda, por supuesto, tienen una mirada muy distante de
la que el "Astíz correntino" pretende dar de sí mismo.