Sepultaron a Juan Carlos Aguirre

Juan Carlos Aguirre. Es el tercer correntino identificado por el EAAF tras permanecer décadas enterrado como NN. El primero fue Carlos Alberto Meza Marengo en Buenos Aires y el segundo Rómulo Artieda, en la localidad correntina de Empedrado.

En una ceremonia privada, aunque con numeroso público debido a la trascendencia de la misma, se dio cristiana sepultura a los restos de Juan Carlos Aguirre, un militante justicialista de profunda raigambre católica que lo llevó a ser ferviente seguidor de Monseñor Devoto y el padre Camozzi.
Aguirre era el mayor de tres hermanos y padre de cuatro hijos.
La ceremonia fue presidida por su confesor y amigo personal, quien vino expresamente desde Santa Fe, y una de sus hijas dijo unas palabras emotivas. Desde el día en que llegó a Goya, sus restos permanecieron hasta el sábado en la capilla del Cementerio Privado. 
Fue asesinado en Tucumán por la dictadura militar y enterrado como NN, y no se llegaron a sus restos merced al arrepentimiento de sus victimarios, quienes continúan con el manto de silencio, sino por la búsqueda incesante de los familiares, organismos de DDHH y el trabajo impecable del EAAF (Equipo Argentino de Antropología Forense).

Adhesión de la CPDH entregada a los familiares

La Comisión de Derechos Humanos de Corrientes quiere estar presente en este momento tan especial para la familia Aguirre, acompañarlos en el dolor renovado para sus familiares y amigos.
Dolor renovado si, porque el sentido común nos dice claramente cual fue el destino de los desaparecidos por razones políticas, pero bien sabido es que el corazón no entiende de sentido común y no se lleva bien con la razón.
Cuando tenemos los restos de nuestro familiar recién podemos elaborar el duelo, pareciera que se nos fue ayer. La dictadura se robó nuestros sueños, nos dejó la desocupación, la desindustrialización, elevó la deuda externa en cerca de un 500 %, pero fundamentalmente nos dejó el dolor. El dolor de los hijos arrancados, los nietos apropiados y los muertos sin sepelio.
No hoy, pero seguramente dentro de un tiempo la familia Aguirre sentirá que en medio de tanto horror, está en una mejor situación que otras familias que aún esperan. Acaso eso les permita un poco de paz, de consuelo, y aunque suene extraño, cierta satisfacción, porque sabrá que tanto tesón, tanta lucha por rescatar al menos los restos de Juan Carlos, ha dado sus frutos.
Expresamos pues nuestra satisfacción en ese sentido, y abogando por igual suerte para las decenas de familias correntinas que siguen buscando, ratificamos nuestro compromiso de seguir en este camino de búsqueda de Verdad y Justicia, con todas las garantías que los genocidas negaron a nuestros compañeros.

Juan Carlos Aguirre: ¡Presente!

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