No pueden inhumar a Artieda por objeciones a los peritajes
Los restos del joven correntino deberán permanecer bajo custodia judicial porque la defensa de los ex militares acusados de su desaparición cuestiona la identidad del cuerpo. Hay ansiedad en la familia por cerrar el duelo.
La causa por la desaparición del
estudiante correntino Rómulo Artieda, durante la última
dictadura militar, vuelve a revelar otro dato que no es
menor: la familia, que después de 30 años encontró el cuerpo
en un hecho sin precedentes en la provincia, se ve aún
impedida para sepultarlo porque la defensa de los ex
militares acusados cuestiona la identidad del cadáver.
Así lo confirmó ayer a La República Diego Cazorla Artieda,
sobrino del desaparecido, cuando señaló que la familia
deberá “seguir esperando para completar la etapa del duelo”
treinta años después y pese a que ya se cumplieron tres
meses de haber sido identificado el cuerpo por el Equipo
Argentino de Antropología Forense, a través del
correspondiente análisis de ADN que dio positivo.
Según Cazorla, la defensa de los acusados de haber
secuestrado, torturado y fusilado al joven de 22 años en
1977, para luego arrojarlo a las aguas del río Paraná a la
altura de Empedrado, presentó un recurso judicial para que
el cuerpo no sea incorporado a la causa como elemento clave
para comprobar el plan represivo que imperó en la provincia
durante la última dictadura militar.
“De todas maneras, el cuerpo ya está incorporado a la
causa”, agregó el sobrino de la víctima con relación a que
el juez federal Carlos Soto Dávila, aceptó el informe
suministrado por el equipo de antropólogos.
Pero ahora el tema que mantiene a la familia en ansiedad de
querer inhumar los restos, es que el cuerpo no puede
regresar a Corrientes y deberá permanecer bajo orden
judicial en el edificio del Equipo de Antropología, por
avenida Rivadavia al 4000, en la ciudad de Buenos Aires,
porque la defensa podría solicitar su propio peritaje para
determinar si son o no los restos de la persona en cuestión.
A Ramón Artieda, uno de los hermanos del desaparecido, no le
queda otra que esperar a que la Justicia disponga que la
defensa podrá realizar ese análisis, un paso procesal que la
querella no quiere interrumpir pese a que –según fuentes del
caso– el Equipo de Antropología tiene rigor judicial para
que los jueces tomen sus pruebas como válidas.
“Ya hicimos el intento de traer el cuerpo, pero debemos
esperar” contó Cazorla. Es que en junio pasado, cuando se
confirmó el ADN, en un hecho que trascendió a nivel
nacional, la familia Artieda había confesado a La República
que su intención era la de realizar un velatorio como el que
cualquier grupo humano practica para despedir a un ser
querido.
En tanto, fuentes judiciales indicaron que este paso, el de
completar la etapa del duelo, podría demorarse incluso hasta
que termine el juicio oral y público que está previsto para
los siete ex militares del Regimiento 9 y ex gendarmes
acusados y detenidos desde hace más de tres años en La
Liguria, dependencia del Ejército en Resistencia.
La causa ya culminó su etapa de instrucción con el pedido
del juez Carlos Soto Dávila para que sea elevada a juicio y
se espera que el Tribunal Oral Federal ponga fecha para el
inicio del debate. Fuentes de la querella estimaron ayer que
“si no es en diciembre, será en febrero o marzo” pero que
todo indica que los acusados estarán en la sala juzgadora.
Fuente: Diario "La República" de Corrientes