AUTORIZAN EL INGRESO DE UN FOTÓGRAFO Y UN CAMARÓGRAFO AL JUICIO A OLIVERA ROVERE
Con el tirón de orejas de la Corte
La Corte citó a los miembros del Tribunal Federal Número 5 para
que se permitiera el registro de imágenes del juicio que comenzará hoy por la
represión en el Primer Cuerpo de Ejército. La agencia oficial Télam y Canal 7
ingresarán a la sala.
Los jueces del Tribunal Oral Federal 5 tuvieron que ceder. La semana pasada
habían anunciado que impedirían una vez más el ingreso de fotógrafos y
camarógrafos a las audiencias del juicio del genocida Jorge Olivera Róvere, que
comienza hoy. Sin embargo, una cita urgente en la Corte Suprema les cambió los
planes: tuvieron que autorizar la presencia de un fotógrafo de la agencia
oficial Télam y de un camarógrafo de Canal 7 en la audiencia de apertura de este
proceso en el que el ex subjefe del Primer Cuerpo de Ejército será juzgado por
un centenar de asesinatos, entre ellos el del escritor Haroldo Conti y los de
los legisladores uruguayos Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz.
A diferencia del resto de los juicios orales en distintas provincias, donde
pudieron verse los rostros de víctimas y victimarios, sus reacciones y sus
gestos, los integrantes del TOF 5 vienen negándose en forma sistemática a la
publicidad de los procesos que llevan adelante. Los jueces Guillermo Gordo,
Ricardo Farías y Daniel Obligado ya aplicaron restricciones a la prensa en lo
casos del policía Julio Simón –alias “El Turco Julián”–, del prefecto Héctor
Febres, de los responsables por la Masacre de Fátima, de los apropiadores de
Eugenia Sampallo y de los ex jefes de Mansión Seré. Gordo, Farías y Obligado
rechazaron los reclamos de apertura a los medios que hicieron los querellantes,
organizaciones de prensa y el fiscal Félix Crous, por lo cual en octubre la
Corte Suprema dictó una acordada para que se garantice la “difusión radial y
televisiva” de actos iniciales, alegatos y sentencia. La Corte encomendó que los
tribunales deben determinar “la ubicación de cámaras de televisión y reporteros
gráficos” con el fin de garantizar el mejor registro de imágenes posible”. Con
este objetivo, “el tribunal requerirá a un medio televisivo, preferentemente
público, la toma de imágenes” para los medios “que no pudieran ingresar a la
sala por insuficiencia de espacio”, establecieron los supremos.
Lejos de acatar esta disposición del Máximo Tribunal, pocos días después en
ocasión de la sentencia por el juicio de Mansión Seré, el TOF 5 impidió el
ingreso de reporteros, prohibió difundir imágenes de las últimas palabras de los
imputados y sólo permitió a los canales mostrar la señal de circuito cerrado que
transmitió la lectura de la sentencia. El 4 de febrero el tribunal confirmó a
Página/12 que mantendría el mismo criterio con el juicio a Róvere que comienza.
La Asociación de Reporteros Gráficos le reclamó, entonces, a la Corte que
garantice el cumplimiento de su acordada. Ya lo habían hecho el Centro de
Estudios Legales y Sociales (CELS), la Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos
(AEDD) y el fiscal Crous. Por su parte, la agrupación Hijos convocó a los
fotógrafos a un “camarazo” para hoy a las 9 frente a los tribunales federales de
Retiro, en Comodoro Py 2002, para exigir que el TOF 5 les permita registrar el
rostro de quien fuera amo y señor en la ciudad durante los meses más oscuros de
la dictadura.
Ayer por la tarde sus señorías fueron convocados a dos reuniones en la Corte
Suprema en las que les reiteraron que debían cumplir con la acordada, que no
tenían “otra alternativa” porque si no sería la propia Corte la que tomaría en
sus manos la garantía de la publicidad de este proceso. Finalmente, Página/12
pudo saber que el TOF 5 autorizó para hoy el ingreso de un fotógrafo de Télam,
cuyo trabajo sería distribuido luego a través del servicio de la agencia
estatal, y con el mismo sentido ingresaría un camarógrafo de Canal 7. En su
caso, el profesional operaría las cámaras del circuito cerrado con un criterio
periodístico para obtener una “cobertura no estática”, tarea que hasta ahora
realizaba personal de la Policía Federal.
El juicio, que es parte de la megacausa por los crímenes del Primer Cuerpo de
Ejército, tendrá una segunda parte donde serán juzgados otros cinco ex jefes
militares. Olivera Róvere, de 83 años, llega en libertad al banquillo, ya que
fue excarcelado hace dos años, y hoy deberá escuchar la acusación en la sala
porque, hasta ayer, no presentó ningún pedido de excepción.
Fuente: Página 12