| LIBERTAD DE ACCESO | 15/01/2008 |
Todocorrientes.com
repudia censura del Correo Argentino
Fabián Vega, periodista de este medio, fue demorado por la Policía provincial cuando buscaba acceder a información de carácter público. Por querer informar, se convirtió en un “sospechoso”.
Lo ocurrido en palabras de Fabián Vega, periodista de
todocorrientes.com
Cuando accedí a la dependencia del Correo Argentino, intenté anunciarme
en la mesa de información al público, pero no había ninguna persona. De este
modo, esperé un tiempo mientras observaba que la dependencia se comenzaba a
colmar de gente que venía a entregar su formulario de cambio de sistema de
aporte.
En ese instante me llamó un señor que trabaja en la dependencia, me preguntó qué
hacía en el lugar y qué hacía con la cámara. Entonces le expliqué que trabajaba
para el diario digital todocorrientes.com y que necesitaba
información sobre los horarios y la metodología de recepción de los formularios.
Le pedí que me delegara con alguna persona responsable de comunicación
institucional, me dijo que estaban de vacaciones. Esta persona me pidió que
espere, que me iba a anunciar ante la gerente Norma Jiménez.
Luego se acercó un cabo de la Policía de la provincia de Corrientes, de sexo
femenino, que cumplía sus funciones de seguridad, y me pidió que la acompañe. En
los mostradores me interrogó la señora gerente de la dependencia del Correo
Argentino filial Corrientes, Norma Jiménez. Me cuestionó quién era, qué hacía en
el lugar con una cámara, porqué no me anuncié.
Respondí a sus cuestionamientos, a lo que ella aduce que si había sacado alguna
foto, estaba violando una dependencia privada y le pidió al cabo de la policía
que me demore en carácter de sospechoso. Pidió que llame a un móvil policial y
que me detengan hasta tanto averigüen mis antecedentes. Cabe la aclaración de
que no tuve la oportunidad de tomar ninguna foto del interior de la dependencia.
Así ocurrió, se acercó un móvil de la comisaría primera de la Policía de la
Provincia y me tomaron los datos personales. Luego me subieron en la parte
trasera de un automóvil Polo hasta Medicina Legal, donde me revisaron y me
volvieron a tomar los datos. De allí, me trasladaron a la dependencia de la
comisaría primera, me tomaron los datos personales e hicieron las averiguaciones
de antecedentes. Al no encontrar antecedentes civiles ni criminales, y al
comprobar que me desempeño como periodistas, me soltaron.
En la comisaría primera, el oficial de turno de apellido Gómez me explicó que su
actuar estaba en consonancias con las órdenes de la señora gerente Norma
Jiménez, para quién me había convertido en un sospechoso.
El cuerpo laboral de todocorrientes.com llama a una reflexión general
Nos tomamos la licencia de remarcar que nosotros, los periodistas y la sociedad
en general, debemos analizar los límites y las trabas que nos imponen en
diferentes estratos, a quienes hacemos del periodismo nuestra forma de vida.
Ésta es una forma y estilo de vida dedicada a brindar información de calidad a
la sociedad, para que estas personas tomen las mejores decisiones a cada momento
de su vida, desde un concimiento pleno y racional de los sucesos que las rodean.
Es hora de que nos tomemos un momento para reconsiderar los derechos y las
garantías consagrados desde el artículo primero de la Constitución Nacional y
las demás normas internacionales que se violan a diario. Derechos y Garantías
que los debemos defender, para que la libertad de acceso y la libertad de
brindar información a la sociedad, no quede en simples conceptos de buenas
intenciones grabadas en la Constitución.