| REPERCUSIÓN DE LA SOLICITADA |
El
subsecretario de DD HH dijo que la excarcelación del ex-militar fue denegada
sobre bases netamente legales. “Son casos de extrema gravedad porque estamos
hablando de personas que torturaron y asesinaron”, apuntó. Además, enfatizó el
carácter de “delito continuado” -que aún se está cometiendo- puesto que muchas
víctimas siguen desaparecidas.
La jornada de viernes amaneció con una publicación inesperada en un matutino
local, el hijo de un ex-jefe del Regimiento de Infantería nº9, Juan Carlos De
Marchi (h), salió en defensa de su progenitor y, sin dudarlo, habló de
persecución política y de falta de garantías constitucionales en la detención.
En respuesta a estas apreciaciones, se pronunció el subsecretario de Derechos
Humanos de la provincia, Pablo Vassel.
“Obviamente no comparto sus términos y valoraciones, pero tengo una actitud de
compresión humana sobre la nota que realiza un hijo para defender a su padre”,
comenzó diciendo el funcionario provincial. En correlación, dejó en claro que
“en lo que respecta a la cuestión jurídica, no puedo compartir lo dicho porque
la Corte Suprema de Justicia desestimo el pedido de excarcelación advirtiendo
las medidas dilatorias que permanentemente había puesto la defensa”.
Cabe señalar que una de las denuncias vertidas por el primogénito, arremetía
contra la veracidad y la intencionalidad del accionar judicial. Puntualmente,
ponía en tela de juicio si se trató de una casualidad o causalidad que
resolviera en el mismo día, la fecha del juicio oral y público y la denegación a
la solicitud de liberación interpuesta por la defensa.
“Hay una disposición legal que establece que tras un período razonable, si el
Estado no pudo demostrar la culpabilidad, el acusado debe ser dejado en
libertad. Sin embargo, si la otra parte interpone todo tipo de dificultades que
impiden el avance, no puede haber una investigación razonable. Este punto es el
que fue contemplado por el Tribunal”, explicó Vassel.
Asimismo, aseguró que el establecimiento de una fecha para el inicio del juicio,
no responde a otra cosa que a la labor intrínseca del cuerpo legal constituido.
“La tarea del Tribunal Oral es fijar la fecha del debate, una vez que recibe el
expediente”, comentó el referente de los Derechos Humanos y agregó que “la causa
estaba elevada desde julio o agosto, es decir, bienvenida sea la fijación de una
fecha”.
“El mismo Tribunal tiene fijado un criterio, como ocurrió en el caso de
Christian Schaerer (estudiante de abogacía secuestrado en 2003 y aún
desaparecido), que cuando ya está fijada la fecha del juicio y atendiendo a la
gravedad de la causa, corresponde la continuidad de la encarcelación”,
puntualizó, antes de aclarar que “estos son casos de extrema gravedad, estamos
hablando de personas que torturaron, asesinaron y desaparecieron personas”.
De esta forma, habló de una cierta analogía entre las dos causas, especificando
que en ambas se registra un caso de privación ilegitima de la libertad, con
desaparición forzada de personas. “Cuando no aparece la persona, el delito se
esta cometiendo hoy, se cometerá mañana y ayer también se estuvo cometiendo”,
remarcó Vassel y aclaró que “esto está hablando de una peligrosa organización
militar que mantiene su crimen hasta tanto no aparece la persona”.
Este rasgo se encuadraría en el carácter de “delitos continuados” que la
justicia identifica como de extrema gravedad. “Sumen que el juzgamiento es
inminente, sumen los procesos dilatorios, sumen la asociación delictiva… son
complejos elementos que hacen que la resolución en contra de la excarcelación
sea comprensible”, concluyó.
Fuente: TodoCorrientes.com