ENTRE DOS LICENCIAS, EDUARDO VOCOS CONESA FIRMO UN FALLO A FAVOR DE TELECOM
ITALIA
Los problemas psiquiátricos del juez

El magistrado que reivindicó a Seineldín citando a Primo de Rivera se tomó
licencia para evitar que el Consejo de la Magistratura le informe el inicio de
una investigación. Igual intervino a favor de la telefónica italiana en una
disputa con su filial argentina.
Por Irina Hauser
En cuanto fue denunciado por reivindicar al coronel carapintada Mohamed Alí
Seineldín en un aviso fúnebre, el camarista Eduardo Vocos Conesa se pidió una
licencia psiquiátrica que aún continúa vigente. De esa forma evitaba que el
Consejo de la Magistratura le notificara que había abierto una investigación en
su contra. Sin embargo, en medio de su receso hizo un breve paréntesis y el
sábado 10 de octubre facilitó su firma para que saliera un fallo de la Sala II
de la Cámara Civil y Comercial –que él integra– a favor de un reclamo de Telecom
Italia en una disputa feroz con la pata argentina de la compañía. El tribunal,
que está siendo auditado por retrasos en el trámite de las causas, esta vez
invocó razones de “urgencia” para justificar por qué trabajaba el fin de semana.
El Consejo pidió informes sobre el régimen de licencias del juez.
Vocos Conesa fue denunciado por el legislador porteño Juan Cabandié después de
que publicó un obituario por la muerte de Seineldín con citas del creador de la
fascista Falange Española. “Rendimos el homenaje que la antipatria te niega. Te
despedimos con palabras de José Antonio Primo Rivera: ‘Camarada, nada de un
párrafo de gracias, simplemente gracias como corresponde al laconismo militar de
nuestro estilo’”, decía el aviso publicado en La Nación. Cabandié señalaba la
gravedad de que esas palabras estuvieran en boca de un magistrado y advertía
sobre su “evidente apartamiento de la institucionalidad democrática y de la
Constitución”, además de su “desprecio por la memoria histórica referida al
terrorismo de Estado que ejerció la dictadura”.
La Comisión de Acusación del Consejo abrió una investigación, pero hasta hoy no
logró notificar al juez, que no está en su despacho porque goza de una licencia
psiquiátrica que pidió el 10 de septiembre, un día después de ser denunciado. La
licencia se le venció el viernes 9 de octubre. Para pedir que se la renovaran
esperó hasta el martes 13. En el ínterin, por un día, parecieron curarse sus
problemas psiquiátricos: el sábado 10 puso su firma en un fallo a favor de un
pedido de Telecom Italia para que se suspendiera una reunión de directorio que
había sido convocada por Telecom Argentina, que dejaba afuera a sus
representantes. El conflicto en la telefónica se venía agudizando desde que a
fines de agosto la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) obligó
a la empresa italiana a vender sus activos en el país con el argumento de que su
vinculación con Telefónica de España derivaría en una práctica monopólica en el
mercado de las telecomunicaciones, ya bastante concentrado.
El fallo de la Sala II de la Cámara Civil y Comercial, al que accedió Página/12,
tenía en un comienzo dos votos distintos, los de Ricardo Guaroni y Alfredo
Gusmán. Vocos Conesa desempató y definió el resultado, adhiriendo a la propuesta
de Guaroni. Ese voto de mayoría avala el planteo de Telecom Italia, que decía,
entre otras cosas, que su par argentina había convocado la reunión de sus
directivos, ignorando una medida cautelar que el mismo tribunal le había
concedido. Aquella resolución dejaba en suspenso la disposición de la CNDC que
ordenaba a los directores y síndicos de la italiana abstenerse de tomar
decisiones en Telecom Argentina.
El tribunal en cuestión está siendo auditado desde hace algunos días por un
pedido del diputado-consejero oficialista Carlos Kunkel, porque tendría demoras
de arrastre en el trámite de las causas, que vendrían de épocas anteriores al
nombramiento de Guaroni y Gusmán. La premura para firmar el caso Telecom un
sábado respondía, según justificaron los camaristas, a la inminencia de la
reunión de directorio.
En el encuentro de la Comisión de Acusación del jueves último, el presidente del
Consejo, Luis María Bunge Campos, que tiene a cargo la investigación contra
Vocos Conesa por sus alabanzas a Seineldín, planteó ante sus colegas hacer un
pedido de informes sobre sus licencias psiquiátricas. Todos estuvieron de
acuerdo. Además decidieron mandatar a una secretaria para que le notifique en su
domicilio particular la apertura del expediente en su contra. También
resolvieron mandarla al diario La Nación, que no contestó un oficio donde le
piden que se informe quién pagó el obituario.
En 2004, el Consejo ya investigó a Vocos Conesa por haber insultado a familiares
de las víctimas de la última dictadura durante las audiencias del juicio
político al ex camarista Ricardo Lona, acusado por su responsabilidad en la
Masacre de las Palomitas, donde fueron fusilados doce presos políticos.
“Basura”, “la puta que te parió”, fueron algunas de las frases que espetó. Ante
aquella investigación, recordó Bunge, Vocos Conesa también había pedido licencia
psiquiátrica para evitar la notificación. Al final lo sancionaron con una multa.
El consejero les comentó también a sus colegas que le había llegado un rumor de
que el camarista, “pese a estar de licencia, había efectuado algún acto
jurisdiccional”, pero que hasta ese momento no tenía precisiones. Con este
escenario, el clima en la comisión indicaba que a Vocos Conesa le espera un
horizonte complicado.
El viernes, un día después de la reunión de Acusación, Vocos Conesa se presentó
en Reconocimientos Médicos del Poder Judicial para apurar una nueva revisión
psiquiátrica que le extienda la licencia, según confirmaron fuentes judiciales a
este diario. Esta vez se anticipó bastante, ya que la licencia en curso recién
se le vencería a mediados de noviembre.
Fuente: Página 12
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