El "Astiz correntino" sin dos por uno

Raúl Reynoso, condenado a 18 años en la "Causa RI9" (www.causari9.com.ar), es apodado por la prensa como el Astiz correntino, porque se infiltró en la familia Artieda para obtener datos de Rómulo Gregorio, identificado por el EAAF tras mas de 30 años de permanecer como NN en Empedrado.

Tras la sentencia ejemplar dictada el 6 de agosto del año 2008, contra varios genocidas, (entre ellos Raúl Reynoso) como corolario de una gran cantidad de pruebas aportadas por la Comisión de DDHH de Corrientes, víctimas y familiares, y en un trabajo mancomunado con el Ministerio Público Fiscal, a la fecha esa sentencia lleva 33 meses, y aun no está firme y ni siquiera tiene fecha de audiencia en la Sala II de Casación Penal.
Los bolsones de impunidad que aún persisten dentro del entramado judicial hacen posible situaciones como esta, en la que, en lo que parece ser una clara maniobra de diluir la respuesta penal impuesta por la condena, dilata sin justificativos la revisión de la sentencia, generando de ese modo que no se pueda ejecutar la condena, ya que los condenados “técnicamente” siguen sometidos al proceso, abriéndoles la puerta para acceder a los beneficios de la llamada "ley del 2x1".
De abrirse instancias como esta, la ardua justicia se perfila como una perversa parodia para las víctimas, quienes han debido esperar más de un cuarto de siglo para enjuiciar a los asesinos de sus padres, hermanos y familiares o a sus propios torturadores son, otra vez, víctimas de parte del Estado (el Poder Judicial), que alienta ilusiones y otorga una magra respuesta.
Días pasados y tras cumplirse siete años de la detención de De Marchi, Losito, Barreiro y Reynoso, la defensa de este último efectuó el pedido de libertad condicional, considerando que aplicando la "Ley del 2x1", éste habría cumplido los dos tercios de la condena (14 años de los 18 a los que fue condenado), instancia que le permitiría acceder a las salidas transitorias de la ley de ejecución penal.
Con buen criterio el Tribunal Oral de Corrientes, entendió que no podía aplicarse retroactivamente la derogada Ley 24.390 (popularmente conocida como la del dos por uno), entre algunas consideraciones porque:
1) existe condena y aunque no firme, si una fundada presunción de su autoría.
2) la seriedad del delito y la pena aplicada y
3) la gravedad de la condena social para este tipo de delitos, lo que podría desencadenar no solo intranquilidad social sino que perdería credibilidad el sistema penal, rechazando el pedido de libertad condicional de Raúl Reynoso.
Si bien este Fallo, que no es el primero para este tipo de causas, consolidan al propio sistema democrático, ya que ninguna comunidad debe admitir bajo ninguna condición, ni aún en situaciones excepcionales, la utilización de medios que afecten gravemente la dignidad humana. Una comunidad no debe aceptar estas salidas, y esto es lo que debe quedar claro con la imposición y efectivo cumplimiento de la pena. 

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