Hoy 25 de Septiembre caminé las calles del Barrio Ponce, y allí lo encontré a Rómulo. Espero que puedan escuchar la canción que me recuerda a él.

Abrazos

María Bar

 

A tu regreso *

Ahora

encontraron tu cuerpo

- con las señales de cierta condición inhumana –

y ya sé

que no estás más desaparecido 

 Ahora,

tu presencia se acrecienta

mientras  camino tu calle

y estás

y te encuentro

allí, en el lugar exacto

y con ellos.

 Sólo apareciste para señalarnos y recordarnos

el camino de los

excluidos

vulnerables

ninguneados

pobres

indigentes

esa nueva forma de ser desaparecidos,

ahora.

 

[*] A tu Regreso

 (Canción de Cecilia Todd)

A tu regreso verás al viento
lamer la tierra de los caminos
y de un vistazo verás el trazo
de los insectos bordando el aire.

Y el oro en polen, maduro y fino,
del corazón de las margaritas
y los aromas recopilados
que te esperaron por luengos años.

A tu regreso tendrás la sombra
“fresquirredonda” de los laureles,
verás la bora blanca y fluctuante
que se vacila sobre los pozos.

Y el zumo noble, verde y rebelde
del limonero que está en el patio
y por las noches la brisa fina
que se entretiene peinando palmas.

A tu regreso traerás aquel
pedazo de algo que estuvo ayer
tumbando mangos como a las tres,
chupando caña y robando miel.
A tu regreso traerás aquí
lo que llevaste dentro de ti,
la luna llena como un melón
y de la vida nuestra razón.


A tu regreso verás cocuyos
que no se apocan a las estrellas
y el humo alegre de los fogones
rojeando brasas por tu llegada.

Y en las auroras un cielo urgido
robando azul a los azulejos
que abandonaron a los naranjos
cuando te fuiste hace diez años.

 

 

La poesía y la "recomendación musical" de Mari Bar, amiga de Rómulo Artieda, cuyo cuerpo fuera identificado recientemente por el Equipo Argentino de Antropología Forense, nos pareció un buena manera de rescatar el mensaje de Rómulo, un digno intento de "devolverlo a su comunidad" desde la que fue arrancado por sus asesinos. Quisieron asesinarlo, pero los tipos como Rómulo nunca mueren, y el testimonio de Mari es una prueba de ello.